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La expansión renovable de Argentina avanzará a ritmo moderado hasta 2035 por limitaciones estructurales


Argentina continuará ampliando su capacidad renovable hasta 2035, con la eólica y la solar como principales tecnologías, aunque a un ritmo moderado debido a limitaciones estructurales, económicas y de infraestructura, según GlobalData.

El país cuenta con algunos de los recursos renovables más favorables a nivel global, especialmente en la Patagonia para la energía eólica y en el noroeste para la solar. Sin embargo, el crecimiento acumulado de capacidad estará condicionado por restricciones en la red de transmisión, el acceso a financiación y la evolución de las políticas energéticas.

De acuerdo con el informe, la capacidad solar fotovoltaica aumentará de aproximadamente 2,5 GW en 2025 a cerca de 7,9 GW en 2035, mientras que la eólica crecerá de unos 4,5 GW a alrededor de 7,6 GW en el mismo periodo.

Mohammed Ziauddin, analista de energía en GlobalData, señaló que "Argentina posee una de las bases de recursos renovables más sólidas del mundo, especialmente en energía eólica y solar. Sin embargo, la incorporación de capacidad se ve limitada por las condiciones económicas, las limitaciones de la red eléctrica y la evolución de las prioridades políticas, lo que resulta en un crecimiento constante en lugar de acelerado".

Red, financiación y política condicionan el desarrollo

El despliegue solar se concentra en regiones de alta irradiación como el noroeste y Cuyo, donde se han desarrollado proyectos de gran escala bajo esquemas de subastas previas y acuerdos privados. Más recientemente, las nuevas incorporaciones han estado impulsadas por contratos corporativos de compraventa de energía bajo el mecanismo MATER y por financiación internacional selectiva.

No obstante, la limitada capacidad de transmisión en zonas con alto recurso y la menor disponibilidad de programas públicos de contratación a largo plazo están restringiendo nuevas expansiones.

En el caso de la eólica, esta sigue siendo la principal fuente renovable no hidráulica del país, con una base relevante de proyectos desarrollados bajo el programa RenovAr. Las nuevas incorporaciones están siendo impulsadas principalmente por contratos privados y financiación específica, aunque el crecimiento será gradual por los mismos cuellos de botella.

El informe también señala que el enfoque energético se ha desplazado hacia el desarrollo de hidrocarburos domésticos, en particular la formación de Vaca Muerta, lo que ha reforzado la seguridad energética y reducido la dependencia de importaciones.

La disponibilidad de gas a bajo coste y la inversión en infraestructura gasista están consolidando el papel de la generación térmica en el mix eléctrico. La capacidad de gas se mantendrá estable en torno a 23–24 GW hasta 2035, desempeñando un papel clave en la estabilidad y flexibilidad del sistema.

Por su parte, la capacidad de carbón caerá de unos 770 MW en 2025 a alrededor de 120 MW en 2035, reflejando una retirada progresiva, mientras que la capacidad de generación con fuelóleo se mantendrá en torno a 2,7 GW.

Ziauddin concluyó: “En la próxima década, la expansión de las energías renovables en Argentina dependerá de mejoras en la infraestructura de transmisión, la estabilización de las condiciones macroeconómicas y el desarrollo de mecanismos de contratación basados en el mercado. Si bien la capacidad eólica y solar seguirá creciendo, el ritmo de expansión será moderado, con el gas natural manteniendo la estabilidad y flexibilidad del sistema.”

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