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Las renovables dominaron la expansión eléctrica mundial con 860 GW en 2025


Las energías renovables representaron cerca del 89% de la nueva capacidad de generación eléctrica instalada en el mundo durante 2025, equivalente a unos 860 gigavatios (GW), según el informe Renewables and Power Outlook 2026 de Rystad Energy. La consultora prevé que esta proporción supere el 91% en 2026, impulsada principalmente por la energía solar fotovoltaica, la eólica y las baterías.

El avance confirma que el crecimiento del sistema eléctrico mundial está cada vez más dominado por tecnologías renovables. Rystad Energy estima que la solar, la eólica y el almacenamiento incorporarán conjuntamente unos 815 GW en 2026. De ese total, alrededor de 472 GW corresponderán a instalaciones solares, 145 GW a parques eólicos terrestres y 131 GW a baterías.

El ritmo de expansión, sin embargo, será algo menor que el registrado en 2025. La moderación estará relacionada principalmente con China, donde las reformas de los subsidios y las dificultades para integrar nuevos proyectos en la red están enfriando el auge de instalaciones. Pese a ello, el país seguirá aportando más de la mitad de toda la nueva capacidad renovable mundial.

Las fuentes renovables podrían cubrir el 36% de la generación eléctrica global al cierre de 2026 y superar el 50% en 2033. No obstante, este crecimiento deberá enfrentarse a un aumento acelerado del consumo: la demanda mundial de electricidad pasará de aproximadamente 29.000 teravatios-hora (TWh) actuales a más de 56.000 TWh en 2050, de acuerdo con las proyecciones de Rystad.

Asia encabezará esta expansión. China, que consumió más de 10.300 TWh en 2025, podría acercarse a 17.800 TWh a mediados de siglo. La electrificación del transporte, el crecimiento industrial, la urbanización y el aumento del consumo residencial serán algunos de los principales motores.

Los centros de datos agravan la presión sobre las redes

A esta transformación energética se suma el rápido desarrollo de la inteligencia artificial. El gasto de capital en centros de datos alcanzó los US$770.000 millones en 2025, más de seis veces los US$112.000 millones registrados en 2020. La inversión superó ese año a la destinada a las actividades de exploración y producción de petróleo y gas.

Los centros de datos constituyen actualmente el sector de consumo eléctrico con mayor crecimiento. Su demanda podría multiplicarse por siete entre 2020 y 2035, desde 257 TWh hasta 1.692 TWh, y representar cerca del 4% del consumo eléctrico mundial al término de ese periodo.

Su impacto sobre el sistema es especialmente intenso porque las instalaciones están concentradas en determinadas zonas, operan prácticamente de manera continua y necesitan un suministro firme. Estados Unidos, China y Europa lideran el desarrollo, aunque las limitaciones eléctricas están desplazando nuevos proyectos hacia regiones con mayor disponibilidad de suelo y energía.

Rystad Energy advierte que la cartera anunciada excede ampliamente la capacidad que las redes pueden absorber. Después de aplicar factores de riesgo a cada proyecto, la consultora calcula que alrededor del 52% de la capacidad eléctrica anunciada para centros de datos no llegará a entrar en operación para 2035.

La principal barrera es la infraestructura de red. En mercados clave, las colas para obtener una conexión eléctrica se extienden entre cinco y siete años. A ello se suma que los plazos de entrega de transformadores para subestaciones ya superan las 160 semanas.

Estas dificultades pueden paralizar instalaciones que ya cuentan con terrenos y financiación, pero que todavía esperan la asignación formal de capacidad eléctrica o la llegada de los equipos. Las cancelaciones de proyectos aumentaron de seis en 2024 a 25 en 2025, mientras que durante el primer trimestre de 2026 se contabilizaron más de veinte adicionales.

 

Fuente: Rystad Energy

Ante estos retrasos, algunos promotores están recurriendo a sistemas de generación instalados detrás del contador, especialmente turbinas y motores de gas, pilas de combustible y soluciones renovables combinadas con baterías. Estas alternativas pueden facilitar el suministro mientras llega la conexión, aunque también incrementan la competencia por equipos, trabajadores especializados y capacidad industrial.

Para Rystad Energy, el reto ya no consiste únicamente en movilizar capital o anunciar proyectos. La velocidad con la que puedan construirse redes, entregarse transformadores y obtenerse permisos determinará qué inversiones entrarán realmente en operación y cuáles permanecerán sobre el papel.

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