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Energyear Caribe 2025

Próxima licitación de almacenamiento en República Dominicana: cómo redefinirá la competitividad del sector eléctrico


Santo Domingo se convirtió en el epicentro del debate energético regional con la celebración de Energyear Caribe 2025, un encuentro que reúne a líderes gubernamentales, empresarios y expertos del sector para analizar el presente y futuro de la transición energética en el Caribe y América Latina.

La cita llega en un momento clave para la República Dominicana, que acaba de marcar un hito al alcanzar que el 25 % de la electricidad generada en el país provenga de fuentes renovables. Este avance responde a la integración acelerada de más de 30 proyectos de energía limpia con capital mayormente privado, respaldados por políticas públicas que han favorecido su desarrollo. El logro refleja una transformación profunda en la matriz energética nacional, impulsada por la rápida expansión de la energía solar, eólica, hidroeléctrica y biomasa.

De cara al futuro, el Plan Energético Nacional 2025–2038 establece una hoja de ruta que busca elevar la participación de las renovables al 30 % para 2030, con énfasis en la incorporación de sistemas de almacenamiento a gran escala, el fortalecimiento de la infraestructura de transmisión y la creación de un marco regulatorio que permita integrar plenamente estas tecnologías al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI).

No obstante, los desafíos siguen presentes: acelerar el almacenamiento, garantizar el acceso universal a la energía en comunidades rurales y apartadas, reducir la dependencia de combustibles fósiles y mantener la cooperación internacional como motor del cambio.

En ese marco se inauguró Energyear Caribe 2025, con la participación del ministro de Energía y Minas, Joel Santos Echavarría, quien encabezó la apertura del encuentro este 1 de octubre en Santo Domingo.

 “La seguridad energética es vital para el crecimiento económico”

Durante su intervención, Santos Echavarría subrayó la estrecha relación entre el desarrollo económico y la disponibilidad de energía.

Según explicó, entre 2024 y 2036 República Dominicana se propone duplicar el tamaño de su economía, lo que implicará también “más que duplicar la capacidad instalada de energía en el mismo periodo”.

El ministro destacó que el país ha pasado de 555 MW de capacidad renovable en 2020 a más de 1.300 MW en 2024, y que el objetivo es “volver a duplicar esa cantidad hacia 2028”, con el foco puesto especialmente en la energía solar y la eólica.

Para que este plan funcione, Santos Echavarría hizo hincapié en la importancia del almacenamiento. “La estrategia renovable tiene que estar apoyada por el almacenamiento y mantener la estabilidad del sistema. La seguridad energética es vital para la economía del país”, puntualizó.

Además, el ministro señaló que los inversionistas internacionales observan de cerca la disponibilidad presente y futura de energía antes de apostar por nuevos proyectos, por lo que puntualizó que la planificación energética es esencial para enviar señales de confianza al mercado.

En ese sentido, anunció que el Gobierno trabaja en una hoja clara de licitaciones y busca acelerar el despliegue del almacenamiento. “Queremos contar con 600 MW de almacenamiento en los próximos tres años. Es importante acelerar los procesos de inversión y garantizar comunicación constante con el sector privado”, afirmó

Por su parte, la primera sesión, titulada “Planificación Energética Pública: Pilar de la Competitividad y del Crecimiento Bajo en Carbono”, reunió a la viceministra de Innovación y Transición Energética, Betty Soto; al director de Fiscalización del Mercado Eléctrico Mayorista de la SIE, Dalvin Castillo; a Robert Estrella, Asesor del Administrador General, ETED; a la encargada de la División de Planificación Energética de la CNE, Ángela González; y al gerente del Organismo Coordinador, Manuel López San Pablo. La mesa estuvo moderada por Alberto García Feijoo, CEO de FE Energy Group, y puso sobre la mesa los retos y oportunidades de la planificación energética como herramienta clave para consolidar un crecimiento sostenible y competitivo en la región.

“Almacenamiento, almacenamiento y almacenamiento”

Soto señaló que, al cierre de julio de 2025, República Dominicana alcanzó 3.087 MW de capacidad renovable instalada, incluyendo 470 MW de generación distribuida, lo que representó un 26,5% de participación en la generación eléctrica nacional. “Ya alcanzamos nuestra meta del 25% para 2025 y lo hicimos cinco años antes”, celebró.

No obstante, insistió en que el principal reto inmediato es el almacenamiento energético. “El primero de nuestros desafíos es almacenamiento, almacenamiento y almacenamiento. Esa es la gran solución que permitirá responder a la hora pico y dar estabilidad al sistema”, enfatizó.

La funcionaria explicó que actualmente se están adecuando el marco regulatorio y normativo para permitir la instalación de sistemas de almacenamiento y que próximamente se lanzará una licitación específica para baterías. Además, destacó la necesidad de financiamiento flexible y de reforzar las redes de transmisión para acompañar la penetración renovable.

La necesidad de expandir las redes de transmisión

Por su parte, Robert Estrella advirtió que “la transición energética no es posible sin redes de transmisión”.

El experto detalló que el organismo trabaja en un plan de expansión de 750 millones de dólares hasta 2035, del cual ya se ha ejecutado un 22%. Sin embargo, advirtió que los recursos actuales son insuficientes.

“Necesitamos acceder a fondos de bajo costo de la banca multilateral e internacional, porque con el peaje de transmisión no podemos cubrir todas las necesidades de integración de nuevos proyectos”, explicó.

Estrella también destacó que la flexibilidad debe extenderse a todo el sistema: generación, transmisión y distribución. “Necesitamos redes inteligentes, almacenamiento y generadores capaces de responder a rampas de subida y bajada para aprovechar masivamente las renovables”, añadió.

La primera gran licitación de renovables

Dalvin Castillo, informó sobre la primera licitación de energías renovables con almacenamiento por 600 MW, un proceso que calificó de histórico.

“Se trata de un proceso competitivo que permitirá mayor igualdad y competencia entre los proyectos”, indicó. Castillo detalló que recientemente se aprobó una modificación a las bases para permitir la participación de proyectos que obtengan su concesión definitiva hasta octubre de este año, lo que abrirá la puerta a más inversionistas.

El experto destacó una modificación clave en las bases de esta licitación que permitirá la participación no solo de proyectos que ya contaban con concesión definitiva al 14 de agosto, fecha en la que fueron publicadas las bases, sino también de aquellos que la obtengan hasta el 14 de octubre, día de la presentación de credenciales. Esta flexibilización busca abrir la puerta a un mayor número de inversionistas.

Fortalecer la seguridad jurídica y la planificación

Durante su intervención, Ángela González destacó que la expansión renovable exige seguridad jurídica para inversionistas y fortalecimiento de las instituciones públicas.

La funcionaria recordó que los planes energéticos anteriores ya identificaban la necesidad de reforzar la transmisión y de incorporar baterías, prioridades que hoy son más urgentes.

“Lo más importante es que la planificación sea dinámica, que pueda adaptarse a las realidades actuales, sin perder de vista la visión estratégica a largo plazo”, señaló González, quien también subrayó la necesidad de analizar integralmente los costos y beneficios ambientales de cada decisión.

Finalmente, Manuel López San Pablo abordó el reto del vertimiento de energía solar que ya experimenta el país, con hasta 200 MW desperdiciados en horas de baja demanda.

“Estamos votando 200 MW en la mañana para después en la noche necesitar la misma cantidad. Algo tenemos que hacer antes de que lleguen las baterías”, advirtió. Según dijo, la solución pasa por una coordinación más estrecha entre generación térmica, transmisión, renovables y el marco regulatorio.

López San Pablo insistió en que el curtaiIment no debe verse como un problema sino como un reto que puede gestionarse con mejor planificación y uso inteligente de la tecnología. “Necesitamos traer a la mesa a todos los actores del sistema para asegurar que la diversificación de la matriz sea realmente sostenible”, concluyó.

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