Sungrow, Tesla y CATL lideran el primer ranking mundial de integradores BESS de Wood Mackenzie
La consultora Wood Mackenzie ha publicado su primer ranking mundial de integradores de sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS), coincidiendo con un año en el que las instalaciones globales de almacenamiento alcanzaron un nuevo hito. Según la firma, en 2025 se superaron por primera vez los 100 GW de nueva capacidad instalada a nivel mundial, consolidando al almacenamiento como una infraestructura clave para los sistemas eléctricos.
En esta primera clasificación, Sungrow ocupa el primer puesto, seguida de Tesla y CATL. BYD se sitúa en cuarta posición, mientras que Envision y Trina Storage comparten el quinto lugar. El top 10 lo completan Fluence, LG, Canadian Solar y Wärtsilä.
Wood Mackenzie explica que el ranking refleja cómo utilities, productores independientes de energía y desarrolladores evalúan cada vez más a los proveedores no solo por el rendimiento de sus equipos, sino por su capacidad para ejecutar proyectos durante todo su ciclo de vida.

La clasificación se centra en sistemas BESS integrados en corriente alterna (AC-integrated), es decir, soluciones ensambladas en fábrica que integran en un único sistema la batería, el sistema de conversión de potencia (PCS), el sistema de gestión de baterías (BMS), la gestión térmica y los sistemas de control.
Para elaborar el ranking, la consultora analizó a los fabricantes utilizando diez criterios, entre ellos la madurez tecnológica, la inversión en investigación y desarrollo, la seguridad, la integración vertical, la resiliencia de la cadena de suministro, el desempeño en criterios ESG y la solidez financiera.
Experiencia, integración vertical y capacidad financiera marcan la diferencia
Según Wood Mackenzie, uno de los principales factores diferenciales entre los líderes del mercado es la experiencia acumulada. Seis de las diez compañías mejor clasificadas cuentan con más de una década de experiencia en la integración de sistemas BESS, un aspecto que la consultora considera cada vez más relevante a medida que los proyectos aumentan de tamaño y complejidad.
Otro elemento destacado es la integración vertical. Las diez empresas del ranking fabrican al menos uno de los componentes críticos del sistema, como las celdas de batería, el sistema de conversión de potencia o el sistema de gestión de baterías. De acuerdo con Wood Mackenzie, esta capacidad contribuye a mejorar la compatibilidad entre componentes, reforzar el control de calidad y reducir los riesgos de ejecución de los proyectos.
La consultora también destaca el peso creciente de la innovación y la fortaleza financiera. Ocho de las diez empresas superaron sus estándares de eficiencia y rendimiento durante el ciclo de vida de los sistemas, mientras que nueve destinaron más del 4 % de sus ingresos de 2025 a actividades de investigación y desarrollo. Además, nueve registraron rentabilidad positiva, un factor que, según Wood Mackenzie, aporta mayor confianza en su capacidad para responder a las garantías y compromisos de servicio durante la vida útil de los proyectos.
"A medida que los proyectos se vuelven más grandes y operan durante décadas en lugar de años, los compradores dan mayor importancia a la certeza en la ejecución. Esto eleva la relevancia de factores como la solidez financiera, la capacidad de ingeniería y el soporte técnico a largo plazo, además del rendimiento tecnológico", afirmó Timothy Shen, analista sénior de investigación de la cadena de suministro solar en Wood Mackenzie.
Una industria cada vez más madura
Además del ranking, Wood Mackenzie señala que 24 fabricantes obtuvieron la calificación A en su evaluación de 2026, lo que, a su juicio, refleja la maduración del mercado global de almacenamiento en baterías y el aumento del número de proveedores capaces de cumplir estándares de rendimiento cada vez más exigentes.
La consultora también destaca que los principales fabricantes están ampliando su presencia industrial en distintas regiones para adaptarse a las nuevas políticas comerciales y a los requisitos de contenido local, al tiempo que mantienen certificaciones internacionales de seguridad y sistemas avanzados de gestión térmica.
En este contexto, Shen considera que la competencia en el sector evolucionará más allá de la capacidad de fabricación. "La próxima fase de la competencia estará determinada menos por la escala de producción y más por la capacidad de ejecutar de forma consistente en los mercados globales. A medida que evolucionen los requisitos de localización, las expectativas de financiación y los estándares técnicos, los proveedores que puedan adaptarse manteniendo la calidad y la certeza en las entregas estarán mejor posicionados para el crecimiento a largo plazo", concluyó.
La Clasificación Global Integral de Integradores de Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) de Wood Mackenzie tendrá carácter anual y evaluará el desempeño de los proveedores con base en los resultados obtenidos durante el año natural anterior.






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