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La oferta de biogás y biometano en Brasil se multiplicó por 34 en quince años


La oferta energética de biogás y biometano en Brasil se multiplicó por 34 entre 2010 y 2025 en Brasil, favorecida por la entrada en operación de nuevas plantas y el desarrollo de políticas públicas, incentivos y mecanismos regulatorios destinados a impulsar la descarbonización.

Así lo recoge el Análisis de Coyuntura de los Biocombustibles – Año base 2025, publicado por la Empresa de Investigación Energética de Brasil (EPE). El documento examina la evolución de la producción, el consumo y la competitividad del etanol, el biodiésel, la bioelectricidad, el biogás y el biometano durante el último año.

La decimoséptima edición del estudio también analiza las perspectivas de nuevas tecnologías y combustibles bajos en carbono, entre ellos el combustible sostenible de aviación (SAF), el diésel verde o HVO, el etanol de segunda generación, el biohidrógeno y el biometanol.

El biometano gana espacio en la transición energética

La EPE identifica al biometano como uno de los combustibles con mayor potencial de expansión en Brasil, debido a la disponibilidad de residuos procedentes de la agricultura, la agroindustria, los centros urbanos y los sistemas de tratamiento de aguas residuales.

El organismo considera que su crecimiento puede contribuir a sustituir combustibles fósiles, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y avanzar en el aprovechamiento energético de residuos que actualmente tienen poco o ningún valor comercial.

El capítulo especial del informe, titulado “Biometano: ¿cuáles son las principales oportunidades?”, señala que el desarrollo del sector dependerá de una combinación de innovación tecnológica, instrumentos financieros, seguridad regulatoria y políticas públicas.

El estudio también relaciona el crecimiento del biometano con la economía circular, la producción de fertilizantes a partir de residuos orgánicos, la generación de valor mediante sistemas de certificación y la ampliación del acceso a soluciones de cocina limpia.

Brasil cuenta actualmente con nuevas plantas de biometano en funcionamiento y con otros proyectos en construcción, respaldados por programas dirigidos a la descarbonización y la recuperación energética de residuos.

Fuente: EPE, con datos de ANP y CIBiogás.

 

El etanol de maíz impulsa la producción

El informe revela que Brasil produjo 36.200 millones de litros de etanol en 2025, el segundo resultado más alto de la serie histórica.

La expansión del etanol elaborado a partir de maíz permitió compensar parcialmente la reducción del volumen de caña de azúcar procesada durante el año. Para la EPE, este crecimiento refleja la confianza de los participantes del mercado en la expansión de la demanda de biocombustibles.

El consumo de combustibles utilizados por automóviles y motocicletas de ciclo Otto también alcanzó un nuevo récord, impulsado por el crecimiento del parque automotor brasileño y por la competitividad del etanol hidratado frente a la gasolina.

La bioelectricidad, generada principalmente a partir de residuos de la industria de la caña de azúcar, mantuvo una participación estable en la matriz eléctrica nacional y continuó desempeñando un papel complementario frente a otras fuentes renovables.

La mezcla de biodiésel subió al 15 %

En el segmento del biodiésel, la mezcla obligatoria en el diésel comercializado en Brasil aumentó hasta el 15 % en volumen —B15— en agosto de 2025. La medida contribuyó al incremento de la producción nacional durante el año.

La EPE señala que los biocombustibles continúan desempeñando un papel estratégico en la reducción de las emisiones del transporte brasileño, además de favorecer la diversificación de la matriz energética y disminuir la dependencia de combustibles fósiles.

El documento también destaca la evolución de RenovaBio, la principal política brasileña para promover la descarbonización del mercado de combustibles.

Durante 2025 concluyó el sexto ciclo operativo del mercado de Créditos de Descarbonización (CBIO). Al cierre del año se habían retirado 40,1 millones de créditos, equivalentes al 99 % de la meta establecida por el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE).

Cada CBIO representa una tonelada de dióxido de carbono equivalente que deja de emitirse mediante la producción y utilización de biocombustibles certificados.

Información para orientar inversiones y políticas públicas

Durante la presentación del informe, representantes de la EPE, el Ministerio de Minas y Energía y la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles destacaron la importancia de disponer de información actualizada para orientar la regulación, las inversiones y las políticas públicas.

La superintendente de Derivados del Petróleo y Biocombustibles de la EPE, Angela Costa, explicó que el análisis es resultado de un trabajo colectivo dentro del organismo y de la colaboración con el Ministerio de Minas y Energía y la ANP.

Por su parte, el secretario nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles, Renato Dutra, señaló que la publicación permite seguir la evolución de las políticas públicas y reúne elementos ambientales, económicos, tecnológicos y de mercado.

La EPE concluye que los biocombustibles seguirán siendo fundamentales para la transición energética de Brasil. En particular, sostiene que el aprovechamiento de residuos y el avance del biometano pueden abrir nuevas oportunidades de inversión, reducir emisiones y consolidar cadenas productivas vinculadas con la economía circular.

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