Líderes de 40 organizaciones proponen plan integral para atender economía con enfoque verde
Siete son las prioridades que definió la Commisión de Transición de Energias (ETC) para apoyar la recuperación económica de la mano de la transición energética. En un informe publicado por la organización se detalló la importancia de invertir los paquetes de estímulo económico de manera inteligente y con miras a un futuro más verde para evitar crisis climáticas en los años por venir.
Esta coalición mundial está conformada por directores generales, presidentes y altos ejecutivos de 40 organizaciones, entre ellas Allianz, BP, Iberdrola, Envision, Schneider Electric y Shell.
- Desatar la inversión masiva en sistemas de energía renovable
Según el reporte de ETC, el rol de los gobiernos será fundamental para la reactivación del sector, y plantea cuatro puntos clave para acelerar la inversión:
- Eliminar el riesgo de la inversión privada al lanzar subastas competitivas de energía renovable generación que garantiza precios competitivos de electricidad al tiempo que proporciona a los inversores mayore certeza sobre ingresos futuros, o al incentivar contratos a largo plazo con clientes.
- Permitir una nueva ola de inversión en redes de transmisión y distribución.
- Apoyar la inversión en sistemas de energía renovable a través de préstamos e inversiones de instituciones financieras de desarrollo patrocinadas por el gobierno tanto en países desarrollados como en naciones en vías de desarrollo.
- Acelerar el proceso, desde la planificación hasta el seguimiento rápido de nuevos proyectos
- Estimular el sector de la construcción a través de edificios e infraestructura verde
Inmediatamente después de la crisis, muchos edificios públicos, incluyendo escuelas, universidades y ciudades permanecerán cerrados parcial o totalmente durante algunos meses, ya que el distanciamiento sigue vigente en muchas regiones. Los gobiernos centrales y locales tendrán la oportunidad de realizar trabajos de reacondicionamiento de energía de las estructuras y, por lo tanto, proporcionan una ola inicial de demanda para el sector.
Pero, más allá de los edificios, también se requieren grandes inversiones en los próximos años para construir la infraestructura que puede apoyar el desarrollo económico sostenible a nivel mundial. Los grandes proyectos de infraestructura centrados en las nuevas redes de energía, el transporte con bajas emisiones de carbono y el desarrollo digital y urbano estimularían la economía y mejorarían la calidad de vida en todos los países.
- Apoyar el sector automovilístico apremiando el aire limpio
Serán necesarios incentivos como la eliminación de automóviles de combustibles fósiles y las subvenciones para la compra de vehículos de tecnologías limpias. El apoyo financiero directo a los fabricantes de automóviles también podría estar sujeto a la fijación de una fecha de eliminación gradual de la producción de vehículos de combustión y centrarse en las inversiones necesarias para pasar a la movilidad eléctrica.
- Condicionar la segunda ola de apoyo a las empresas según los compromisos climáticos
Las condicionalidades climáticas deben centrarse en objetivos a medio plazo para no frenar la recuperación y puede ser necesario que difieran entre las empresas grandes y las pymes. Deben incluir objetivos de descarbonización claramente definidos para 2030, en consonancia con el objetivo de emisiones netas cero para 2050, la obligación de divulgar los riesgos financieros relacionados con el clima a partir de 2021 y planes de inversión que demuestren cómo contribuirán las nuevas inversiones a la trayectoria de reducción de las emisiones de las empresas. En los sectores de grandes emisiones, como la automoción, la aviación y la fabricación con uso intensivo de energía, podrán elaborarse compromisos específicos en consonancia con los requisitos sectoriales de transición a un nivel bajo de emisiones de carbono.
- Prestar apoyo específico a actividades innovadoras de bajo carbono
Los paquetes de estímulo deben promover el desarrollo y el despliegue temprano de innovaciones que tengan el potencial de impulsar la competitividad de las economías mundiales y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Este es el caso de la producción de hidrógeno limpio, los combustibles de bajo carbono para la industria de la navegación y la aviación, los materiales de bajo carbono, los modelos comerciales circulares, las soluciones digitales para la eficiencia de los sistemas y la energía, entre muchos otros. Los gobiernos pueden apoyar estos nuevos sectores económicos mediante reglamentaciones sobre emisiones durante el ciclo de vida para crear una demanda a escala de nuevos productos.
- Acelerar la transición de la industria de los combustibles fósiles
Según el reporte, este momento representa una oportunidad clave para eliminar los subsidios al consumo de combustibles fósiles que aún quedan y que se han hecho innecesarios en un período de precios bajos. Adicionalmente se puede valorar el aumentar los impuestos a los combustibles fósiles sin provocar un aumento significativo de los precios al consumidor. Y en el caso de los países productores de petróleo y gas y las economías ricas en carbón, el estímulo fiscal podría invertirse en la eliminación de los activos menos competitivos, la diversificación de su economía y medidas de apoyo a los trabajadores y las regiones que se verán afectadas por la transición.
- No dejar que el precio del carbono y las regulaciones caigan en espiral
La coalición alienta a los gobiernos a estimular la demanda en múltiples sectores de la economía, pues será más eficaz para la recuperación económica y tendrá efectos económicos más duraderos que la desregulación. Aunque algunos podrían percibir los precios y las reglamentaciones del carbono como un costo hoy en día, son herramientas de política esenciales para construir una economía resistente y disminuir los riesgos de las grandes crisis económicas relacionadas con el clima en las próximas décadas.








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