Así está el panorama del hidrógeno en Latinoamérica
El hidrógeno es el elemento más abundante del universo y también el más liviano. Y aunque ese mismo universo ya tenía la primera señal para que se convirtiera en la solución descarbonizadora del futuro, hasta hace muy pocos años los países empezaron a creer en este vector que permite la integración de las energías renovables.
El impulso que le ha dado Latinoamérica también no ha sido menos importante que el que han dado Estados Unidos o Europa, por ejemplo. Colombia y Chile están catalogados como dos de los países más promisorios para producir hidrógeno a bajo costo. Entonces, ¿cómo está la situación en el continente latinoamericano actualmente?
Una publicación titulada ‘Estado del hidrógeno verde en América Latina y el Caribe’, realizada por encargo de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH, presentó de manera gráfica el estado del arte del hidrógeno en América Latina y el Caribe (ALC).
Según el documento, en la actualidad existe un despliegue significativo de proyectos a gran escala donde distintos países de Latinoamérica y el Caribe han comenzado a tener una participación importante, entre ellos están algunos mencionados anteriormente como Colombia y Chile, u otros como Brasil y Costa Rica.

El despliegue actual demuestra la gran apuesta de algunos países por el impulso a este vector energético. En orden descendente, Colombia (3), Chile (3), Brasil (2), Costa Rica (2), Argentina (1) y Perú (1), suman un total de 12 proyectos operacionales sin contar los más de 50 en desarrollo. Además, 10 países ya tienen una hoja de ruta o una estrategia nacional publicada o en desarrollo.
El informe del GIZ también afirmó que el sector privado se posiciona en Latinoamérica y el Caribe como uno de los jugadores claves para acelerar el establecimiento de un mercado de hidrógeno competitivo a través del despliegue de proyectos en aquellas localidades con recursos renovables y puertos para la exportación de hidrógeno o portadores.
Según el informe, “posicionar a Latinoamérica y el Caribe como una región en el mercado internacional de hidrógeno se llevará a cabo a través de sinergias que se establezcan entre sus países, compartiendo lecciones aprendidas y buscando desarrollar una hoja de ruta regional que englobe los compromisos de cada uno de los países de LAC”.
El papel fundamental de la regulación
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aseguró en su informe ‘Estándares de Sostenibilidad para la regulación del Mercado de Hidrógeno’, que Latinoamérica todavía no cuenta con sistemas de certificación de hidrógeno propios de la región. Sin embargo, en varios países como Brasil, Chile, Colombia y Uruguay ya se ha comenzado a reflexionar al respecto.
Según el BID, los esquemas de certificación de hidrógeno en LAC servirán para tres propósitos principales: habilitar las exportaciones de hidrógeno, facilitar divulgación en los mercados locales voluntarios, y verificar el cumplimiento con las regulaciones en los mercados regulados.
Uno por uno, según el informe, “para habilitar las exportaciones de hidrógeno, los países de LAC necesitan asegurarse de cumplir con los criterios establecidos por los consumidores en los países importadores en cuanto a los atributos del hidrógeno que estarán consumiendo”.
Mientras que para facilitar la divulgación de los mercados locales voluntarios, el BID afirma que los consumidores de hidrógeno en los países de LAC probablemente estarán interesados en contar con algún mecanismo que les permita probar que están consumiendo un producto “verde", de “bajo carbono” o ambientalmente sostenible.
Además, afirma que los esquemas de certificación de hidrógeno para verificación del cumplimiento con regulaciones deberán ser sistemas oficiales, desarrollados, operados, o al menos avalados por los gobiernos nacionales.





Comentarios
Sé el primero en comentar...