El pronóstico favorable del hidrógeno verde en España
El hidrógeno verde se ha convertido en la alternativa limpia del futuro y España lo sabe. Un estudio de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, por sus siglas en inglés) afirma que el país ibérico puede llegar a estar entre los 15 primeros países del mundo en producción de hidrógeno verde y barato para el año 2050.
El informe sostiene que el país mejor posicionado para fabricar y comercializar este combustible 100% verde es China, seguido de Chile, Marruecos, Colombia y Australia. Los chinos podrían llegar a un coste de sólo 0,65 dólares mientras que España llegaría a los 0,80 dólares, lo que lo ubicaría en el decimoprimer lugar del ranking. En el modelo más pesimista, España superaría con creces la barrera del dólar por kilogramo.
¿Qué opinan los líderes del sector?
Pero ¿cuáles son realmente las oportunidades del hidrógeno verde en España? Eduardo Baltes, Key Account Manager de SEGULA Technologies España, aseguró que el panorama es prometedor. “Contamos con excelentes recursos renovables, con capacidad industrial y de innovación, y podemos desarrollar una gran cadena de valor en todo el proceso. Estamos, por tanto, ante una excelente oportunidad que, si sabemos aprovechar bien a través de los fondos europeos Next Generation, nos situaría en una posición ventajosa frente a otros mercados”, afirmó.
Para Baltes, los principales retos del hidrógeno hoy en día están relacionados con su coste; la regulación, en la que se debe incluir garantías de origen; pero también aspectos de homologación, seguridad y estandarización; y con la necesidad de generación de demanda y mercado.
Al respecto, José María Llopis, Managing Director Spain and Wind Europe de Smartenergy, afirmó que el hidrógeno tiene un potencial enorme en sectores difíciles de electrificar como el de movilidad. Algo que principalmente tendrá lugar en escenarios a mediano plazo.
El sueño energético de España de convertirse, como nombraba el diario El Independiente, en el Qatar del hidrógeno verde, no está muy lejos de hacerse realidad. La guerra de Ucrania ha aumentado el interés del país en esta energía limpia, que se convertiría en un jugador de vital importancia para reducir la dependencia del gas ruso.
Maribel Rodríguez, Gerente Desarrollo de Negocio Hidrógeno de Repsol, aseguró que “el hidrógeno ha venido para quedarse”. Para ella, este vector ha pasado de cobrar importancia únicamente con base en los precios de los combustibles fósiles para involucrarse en los objetivos de descarbonización, lo que lo convierte no solo en una fuente de energía alternativa sino en una realmente necesaria.
Opinión con la que concuerda Baltes. Para el Key Account Manager de SEGULA Technologies España, el hidrógeno renovable ha ganado pociones en los dos últimos años como vector clave en la transición energética y sostenible. Del mismo modo, podría tener un papel destacable como estabilizador de los sistemas eléctricos con una alta penetración de renovables, como es el caso de España, dada su capacidad para almacenar energía a gran escala.
Y si bien Europa ha apoyado la decisión de usar el recurso del hidrógeno verde como un verdadero aliado en el camino de la transición energética, España por fin se ha “subido al tren” a tiempo. Al menos eso aseguró Emilio Nieto, director del CNH2 - Centro Nacional del Hidrógeno.
Según Nieto, “España al final siempre se caracteriza por ser un país que ve pasar por el lado las revoluciones industriales y nos subimos siempre tarde, mal y a rastras. Pero es verdad que en el hidrógeno nos hemos puesto a trabajar de forma integral y hemos desarrollado en el 2020 esa Hoja de Ruta y ahora lo que hay que hacer es ponerse manos a la obra. Es la primera vez en donde tres o cuatro administraciones diferentes se han puesto de acuerdo, junto con los grupos de interés del sector, en desarrollar algo que nos va a permitir llegar al 2050 con un sector descarbonizado”.
El director del CNH2 - Centro Nacional del Hidrógeno, reconoció también reconoció que España tiene una situación geográfica envidiable, desde el punto de vista de la cantidad de potencialidad en instalación de renovables, para poder producir hidrógeno verde.
Otros factores diferenciales como un gran consumo de hidrógeno local que ya existe y que no se tiene que pensar a largo plazo, una red de gas robusta que facilita un posible transporte importante y una capacidad de almacenamiento a gran escala en grandes cavernas salinas (algo que aún está en desarrollo) hace que, según la Gerente Desarrollo de Negocio Hidrógeno de Repsol, España se diferencie del resto de los países de Europa.





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