Europa cuenta con 571 MW de electrólisis en operación y 2,8 GW en construcción, el 94% en solo ocho países
Europa enfrenta una brecha significativa en su transición energética. De acuerdo con el nuevo informe Clean Hydrogen Monitor 2025, el continente solo logrará cubrir alrededor del 60% de la demanda regulatoria de hidrógeno prevista para 2030, pese a los avances en capacidad de producción y a las metas fijadas por la Comisión Europea.
Actualmente, existen 571 MW de capacidad de electrólisis en operación y 2,8 GW en construcción, el 94% concentrado en apenas ocho países, lo que evidencia la fuerte desigualdad en el desarrollo de proyectos dentro de la Unión Europea. Alemania y los países nórdicos lideran el despliegue, mientras que otras regiones avanzan con lentitud.
El informe estima que para 2030 la oferta doméstica alcanzará las 2,3 millones de toneladas (Mt) de hidrógeno limpio, de las cuales 1,7 Mt provendrán de electrólisis y 0,6 Mt de procesos termoquímicos con captura de carbono. Sin embargo, apenas el 26% de esa capacidad está hoy en fase de construcción, lo que pone en duda el cumplimiento de los objetivos.

En cuanto a la demanda, la regulación europea, impulsada principalmente por la REDIII, ReFuelEU Aviation y FuelEU Maritime, podría generar hasta 2,8 Mt de requerimiento de hidrógeno renovable en 2030. El mayor consumidor será el sector de refino, que ya concentra 0,63 Mt, seguido por el transporte y la producción de combustibles sintéticos.
¿Dónde se concentra el desarrollo?
El panorama geográfico también muestra contrastes. Más de la mitad del hidrógeno electrolítico (1,7 Mt) se concentrará en los países nórdicos y la península ibérica, gracias a su abundancia de renovables y proyectos avanzados. Por su parte, Reino Unido y Benelux liderarán el despliegue termoquímico, mientras que Europa Central quedará rezagada por sus altos costes de producción y baja disponibilidad de renovables.
El estudio advierte que la lenta transposición de la REDIII amenaza los objetivos: hasta agosto de 2025, solo cuatro de los 27 Estados miembro habían incorporado parcial o totalmente las metas a su legislación nacional.
“Europa se encuentra hoy en una encrucijada, no solo con el riesgo de no cumplir sus propios objetivos climáticos, sino también de convertirse en espectadora de la revolución que el sector del hidrógeno está a punto de vivir a nivel global. Los responsables políticos aún tienen tiempo para establecer las rutas de implementación adecuadas y permitir que la tecnología no solo apoye la descarbonización, sino que también refuerce la resiliencia del sistema energético europeo.”, alerta Daniel Fraile, Chief Policy and markets Officer de Hydrogen Europe y uno de los autores del informe.





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