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¿Qué países están más preparados para la llegada de los vehículos eléctricos?


China ha mantenido la primera posición en lo que se refiere al progreso hacia un futuro de vehículos eléctricos (VE), según el último Índice de Preparación de los Países para el Vehículo Eléctrico de EY. El Índice analiza la preparación de los 20 principales mercados de vehículos para la llegada de los VE en función de la oferta, la demanda y la regulación. Noruega se mantiene en segundo lugar por segundo año consecutivo, mientras que EE.UU., Suecia y el Reino Unido completan los cinco primeros puestos.

Como informaron desde EY, la fabricación de baterías y el control de la cadena de suministro siguen siendo factores clave para que China lidere la clasificación, con un 74% de la inversión en fabricación de baterías en 2022. Respaldada por la creciente demanda de los consumidores -el 58% de los consumidores chinos encuestados espera comprar un VE como su próximo vehículo, en comparación con la media del 41% en otros mercados- y la inversión en su infraestructura de recarga, China sigue liderando el camino de los VE, representando el mayor mercado de VE a nivel mundial en términos de volumen absoluto.

Noruega, uno de los primeros países en adoptar el VE, se mantiene en el segundo puesto de la clasificación, con una tasa de adopción del 81%, la más alta del mundo. Esto se debe a los continuos y generosos incentivos al VE y a un PIB per cápita relativamente alto, lo que significa que los VE son más asequibles. En Noruega, el 83% de los vehículos lanzados entre 2022 y 2027 serán VE, el porcentaje más alto del mundo. Mientras tanto, EE.UU., Alemania y Suecia mantienen sus puntos fuertes en fabricación, inversión y aceptación por parte de los consumidores.

“China y Noruega han demostrado que una potente combinación de regulación para estimular la demanda, combinada con la producción localizada de baterías y la puesta en marcha de un sólido plan de infraestructuras son factores críticos para ayudar a los países a realizar con éxito la transición a los VE. Ahora que la demanda alcanza niveles suficientes en la mayoría de los países de este estudio, corresponde a los fabricantes de equipos originales y a los gobiernos acelerar sus esfuerzos para ampliar la producción de VE, la inversión y los incentivos”, afirmó Randy Miller, director global de Fabricación Avanzada y Movilidad de EY.

Estados Unidos asciende del séptimo al tercer puesto

Estados Unidos ha ascendido notablemente en la clasificación, del séptimo al tercer puesto. Las empresas han sido un motor clave de este ascenso, con nuevas innovaciones en los modelos de coches e inversiones en la fabricación de baterías que han proporcionado una mayor oferta y variedad de VE al mercado estadounidense. Esto, combinado con la mayor asequibilidad resultante de una producción racionalizada y una mayor oferta, ha provocado un aumento constante de la demanda de los consumidores. Estos importantes avances de las empresas se han visto respaldados por la normativa gubernamental. Por ejemplo, la Ley de Reducción de la Inflación ha introducido una desgravación fiscal federal de hasta 7.500 dólares para los VE ensamblados localmente y adquiridos entre diciembre de 2022 y enero de 2033. En la actualidad, EE.UU. representa el 11% de la producción mundial de VE, sólo por detrás de China, que representa el 55%.

En palabras de Miller, “EE.UU. está subiendo rápidamente en la clasificación gracias a la innovación y la inversión de las empresas en vehículos eléctricos y a la capacidad de fabricación necesaria”. “Esto, a su vez, ha aumentado las posibilidades de elección de los consumidores y ha hecho que los vehículos eléctricos sean más asequibles y más atractivos para ellos. Este enfoque, que da prioridad a las empresas, también ha sido respaldado por una normativa gubernamental favorable, lo que proporciona un enfoque holístico que está preparando a EE.UU. para el futuro eléctrico”, indicó.

La demanda aumenta, aunque no llega a los números esperados

A nivel mundial, la demanda de VE sigue aumentando de forma constante debido a factores como la gran disponibilidad de VE de altas prestaciones, la rápida expansión de la infraestructura de recarga y la reducción de la "ansiedad por la autonomía". Noruega lidera la adopción de VE, con un 81% de vehículos nuevos matriculados, seguida de Suecia, con un 53%, y los Países Bajos, con un 35%. China y EE.UU. lideran las ventas absolutas de VE, con casi 8,3 y 1,5 millones de unidades previstas en 2023, respectivamente. Sin embargo, las ventas de VE han experimentado un crecimiento lento en la primera mitad de 2023 en mercados importantes como China, EE.UU. y Alemania, ya que la aceleración de la producción de VE debido a la racionalización de las cadenas de suministro ha superado la demanda inmediata de los consumidores.

Aunque EE.UU. ha escalado puestos en la clasificación, su adopción de VE sigue siendo de sólo el 10%. El Índice de Consumo de Movilidad de EY muestra que el 48% de los consumidores estadounidenses encuestados tenía intención de comprar un VE, frente a una media mundial del 55%. Sin embargo, se espera que los incentivos gubernamentales favorables a la ampliación de las infraestructuras de recarga y programas como el leasing de VE aumenten la confianza de los consumidores.

Por el buen camino, pero con margen de mejora

El Reino Unido se mantiene en quinta posición, pero se enfrenta a dificultades debido a la retirada de inversiones de fabricantes de baterías y fabricantes de equipos originales (OEM) de automóviles. Estas decisiones se deben principalmente a los incentivos más atractivos ofrecidos en Estados Unidos y China. Sin embargo, se espera que el ambicioso propósito del Gobierno de eliminar gradualmente los vehículos con motor de combustión interna (ICE) para 2030, antes que los mercados europeos, impulse la demanda de vehículos eléctricos de batería (BEV) y vehículos eléctricos híbridos enchufables (PHEV).

La caída de Alemania del cuarto puesto el año pasado al octavo este año puede atribuirse en gran medida a la disminución de las subvenciones disponibles para los VE y a las expectativas de que la demanda se reduzca, sobre todo por parte de las empresas. Alemania también necesita aumentar la infraestructura de recarga, ya que su proporción de VE por estación de recarga es actualmente de 26 a uno, lo que contrasta fuertemente con la de los Países Bajos (cuatro a uno), Italia (diez a uno) y Francia (13 a uno).

A pesar de tener la tercera proporción más alta de encuestados que desean comprar un VE como su próximo vehículo (43%), Italia sigue estando por detrás de sus vecinos europeos en la 12ª posición. Esto se debe principalmente a la falta de infraestructuras de recarga y a un ecosistema energético que necesita mejoras.

Japón se mantiene obstinadamente en el puesto 15 de la clasificación. Japón es el país que ha experimentado el mayor descenso de la demanda de todos los incluidos en el Índice. Una postura conservadora en la adopción de VE, que favorece a los híbridos fuertes frente a los BEV, junto con el retraso en las inversiones de los principales fabricantes de equipos originales locales, ha dado lugar a una tasa de adopción de tan solo el 3% en 2023 y a que solo el 19% de los consumidores tenga intención de comprar un VE como su próximo vehículo, en comparación con la media del Índice del 41%.

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