España aspira a convertirse en un referente mundial de la movilidad sostenible
La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), Raquel Sánchez, señaló que el gran objetivo del Mitma es convertir a nuestro país en un referente mundial de la movilidad sostenible. En esa línea, ha mencionado la Estrategia de Movilidad Sostenible, Segura y Conectada como uno de los pilares de una política mediante la cual se han alineado los ejes de la nueva movilidad con la transformación de las ciudades del país que impulsa la Agenda Urbana Española y el cumplimiento de los Objetivos de desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.
Como señalaron desde el Gobierno, la responsable de Mitma aseguró que “la sostenibilidad es el futuro y también ha de ser nuestro presente". “Sus beneficios medioambientales, económicos y de salud pública son evidentes y sus retornos cuantiosos; nuestras estimaciones apuntan a la creación en el medio plazo de 180.000 puestos de trabajo altamente cualificados y a una aportación al Producto Interior Bruto del entorno de los 20.000 millones de euros”, añadió. Asimismo, defendió que se promueva la concienciación climática de nuestra sociedad y el refuerzo de la colaboración público-privada para poner en marcha proyectos sostenibles que impulsen la economía verde y azul a la que se aspira.
España necesita un cambio en su sistema de transporte
Raquel Sánchez ha hecho mención del nuevo sistema de transporte que se está implantando en España, "mucho más que una reacción ante las consecuencias de la crisis por la emergencia climática", y que aspira a servir de referente de la nueva movilidad y a convertirse en el mejor escaparate de quienes persiguen metas similares.
Según ha indicado, la urgencia en nuestro país es mayor en nuestro entorno, pues en España el 27,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero proceden del transporte, cinco puntos más que la media europea y este concentra el 40% del consumo de energía final, casi nueve puntos más que el promedio de nuestros socios comunitarios.
En esa línea, la ministra defendió que la principal batalla ha de darse en las ciudades, donde se produce aproximadamente el 70% de estas emisiones y la circulación urbana es el origen del 40% del CO2 que se lanza a la atmósfera. De ahí que cualquier alternativa pase por la descarbonización y por privilegiar un transporte público libre de emisiones, ya que concentra el 60% de todos los viajes urbanos.
La responsable ministerial también ha mencionado la ley de Cambio Climático y Transición Energética, que ha activado palancas claves para la movilidad sostenible, como la implantación obligatoria de zonas de bajas emisiones en todos los municipios de más de 50.000 habitantes antes de 2024 o al despliegue de los puntos de recarga que requiere el vehículo eléctrico. A ese respecto, puso en valor el PERTE del vehículo eléctrico, la mayor movilización de dinero público de la historia en ayudas al automóvil, y que prevé una inversión de más de 24.000 millones de euros, de los que 4.300 millones serán contribuciones del sector público.
Presidencia española de la Unión Europea
Raquel Sánchez ha informado de que la sostenibilidad es el eje central de la Presidencia española del Consejo de la Unión Europea. “Será su denominador común, pues es clave en una reindustrialización que ha de garantizar la autonomía estratégica de Europa y corregir la excesiva dependencia que las sucesivas crisis que hemos padecido han revelado en ámbitos como la energía, la salud, la digitalización, la tecnología o la alimentación”, explicó.
Asimismo, es partidaria de que se lidere la economía del futuro desde el talento, la innovación, las energías renovables y las infraestructuras más avanzadas, pues “en Europa y en la adaptación medioambiental del modelo productivo están las claves de nuestra prosperidad”. Reducir sus vulnerabilidades posicionará a la UE como un polo de atracción de inversión y empleo y le hará recobrar el protagonismo en el nuevo orden mundial que ya se está configurando, tal y como ha comentado.
La responsable del Departamento aclaró que se trata de una sostenibilidad que abriga el ambicioso objetivo de conseguir la neutralidad climática en 2050, tal y como establece el Pacto Verde europeo, y que tiene su primer hito en 2030, donde la reducción de las emisiones netas de gases de efecto invernadero habrá de alcanzar al menos un 55% en relación con los niveles de 1990.
Asimismo, ha añadido que frenar la degradación medioambiental no solo es un imperativo de la emergencia climática, cuyas consecuencias están siendo ya devastadoras para nuestro bienestar y para el conjunto del planeta, sino que también es económicamente rentable.





Comentarios
Sé el primero en comentar...