GreenFlux y el futuro de la movilidad eléctrica: Accesibilidad, resiliencia y recarga inteligente
La creciente electrificación de la movilidad en España plantea retos, pero también enormes oportunidades para mejorar la infraestructura y operación del sistema energético. Vincenzo Vitiello, Director Comercial Iberia de GreenFlux, compartió con Review Energy, en el marco de Energyear Mobility en Madrid, cómo las plataformas e-mobility están siendo clave para lograr una red de recarga más accesible, inteligente y orientada al usuario.
GreenFlux, referente en interoperabilidad y gestión de redes de carga, propone una transición desde modelos tradicionales hacia soluciones centradas en eficiencia operativa, trazabilidad y comodidad para el usuario.
Accesibilidad y resiliencia de la recarga eléctrica
Durante años, muchos operadores de puntos de recarga (CPO) han apostado por un modelo basado en la adquisición de ubicaciones estratégicas para instalar cargadores, confiando en que el crecimiento de la demanda garantizaría su rentabilidad.
Hoy, sin embargo, el enfoque está evolucionando rápidamente hacia estrategias más sofisticadas, centradas en el aprovechamiento real de cada estación y en ofrecer al usuario una experiencia sencilla, eficiente y sin fricciones.
Las cifras actuales muestran que aún queda margen de mejora en la utilización media de los puntos de recarga, lo que ha llevado al sector a replantearse cómo maximizar el valor operativo de cada cargador. Aquí es donde entran plataformas como la de GreenFlux, suministrando software al servicio de CPOs y eMSP, que permiten optimizar la red mediante herramientas de mantenimiento remoto, interoperabilidad, trazabilidad energética y gestión inteligente.
Por ejemplo, su sistema facilita que un conductor pueda cargar en múltiples ubicaciones con una sola cuenta, y recibir información en tiempo real sobre disponibilidad, precios y tiempos de espera. Así, se impulsa una experiencia de usuario intuitiva, incluso en un entorno cada vez más tecnológico y complejo.
Además, GreenFlux incorpora tecnologías de recarga inteligente y análisis predictivo, junto con capacidades Vehicle-to-Grid (V2G) para estabilizar la red eléctrica devolviendo energía desde los vehículos cuando es necesario. Todo ello posiciona a la plataforma como un orquestador que conecta a fabricantes, operadores, flotas y distribuidores, permitiendo escalar la infraestructura de forma eficiente y alineada con los ambiciosos objetivos eléctricos de España.
Aunque aún existen desafíos regulatorios, como la agilización de permisos o la estandarización entre comunidades, el avance del sector es firme. Con marcos normativos claros, incentivos adecuados y soluciones tecnológicas como GreenFlux, el ecosistema de movilidad eléctrica está más cerca de alcanzar una red resiliente, interoperable y al servicio de todos los usuarios.
El presente y futuro de la recarga inteligente
Hoy la recarga inteligente es esencial para gestionar la transición energética: “Permite a los operadores (CPO) que utilizan nuestra plataforma optimizar la demanda de la red, reducir el coste de la recarga y sincronizar la carga con la generación renovable”. Esto adquiere especial importancia en España, donde la solar fotovoltaica está en auge. Ajustar la recarga a los horarios de máxima producción renovable no solo abarata la operación, sino que ayuda a integrar más energía limpia.
De cara al futuro, la recarga inteligente seguirá evolucionando. Las tecnologías V2G convertirán a cada coche eléctrico en un almacenamiento móvil, y la inteligencia artificial automatizará en tiempo real las decisiones de carga en función de precios, generación renovable y hábitos del usuario. Estos avances serán críticos para equilibrar una red cada vez más descentralizada.
A todo ello se suma la importancia de anticiparse a la regulación europea. GreenFlux mantiene un diálogo fluido con reguladores e instituciones, incorporando desde ya futuras exigencias. Por ejemplo, el reglamento europeo AFIR (Infraestructura de Combustibles Alternativos) exige que desde abril de 2024 todos los nuevos cargadores públicos superiores a 50?kW permitan el pago con tarjeta (sin necesidad de registro), y que los existentes de alta potencia cumplan este requisito antes de enero de 2027. Adaptar las plataformas a estos requerimientos es parte de la estrategia: la coordinación con las normas permite adelantarse a lo que vendrá.
Además, España puede aprender de otros mercados europeos más maduros. Observar regiones con movilidad eléctrica avanzada ayuda a no repetir errores locales. Países como Holanda o los nórdicos aportan ya lecciones prácticas sobre interoperabilidad, plataformas de roaming y modelos de negocio que pueden servir de guía. Este aprendizaje internacional permite diseñar soluciones locales más eficientes.
El reto de 5,5 millones de VE en 2030: hacia un crecimiento sostenible
España se ha fijado la ambiciosa meta de contar con 5,5 millones de vehículos eléctricos en 2030. El objetivo es alcanzable con respaldo adecuado, aunque la clave está en construir una red de recarga inteligente, interoperable y amigable para el usuario. En otras palabras, la infraestructura debe crecer en calidad y no solo en cantidad.
En este contexto, la contribución de GreenFlux radica en digitalizar y simplificar tareas complejas en la cadena de valor del ecosistema de la electromovilidad. Ofrece soluciones escalables para operadores de redes de recarga y suministradores de servicios de electromovilidad que garantizan la alta disponibilidad de los cargadores y facilitan su integración con proveedores de energía y operadores de roaming.
Gracias a sistemas basados en análisis de datos en tiempo real, la plataforma reduce la carga operativa de los gestores: detecta rápidamente incidencias, optimiza el flujo de cargas y permite responder ágilmente ante picos de demanda.Así, municipios, empresas y operadores locales pueden ampliar sus servicios de carga alineados con los objetivos nacionales sin interrumpir la operación existente.
En este sentido, la interoperabilidad global de GreenFlux añade valor. Su plataforma de roaming ya engloba más de 938.000 puntos de recarga en toda Europa (en breve llegará a 1 millón), lo que garantiza al usuario que puede recargar sin fricciones en distintos proveedores y regiones. Así, un conductor en la Península Ibérica puede usar el mismo sistema de pago y aplicación en España y en el resto de Europa, potenciando la confianza en el vehículo eléctrico y aliviando la ansiedad por autonomía.
Se ha comentado anteriormente la importancia de seguir poniendo esfuerzos en que la infraestructura de recarga sea cada vez más accesible y resiliente. Solo asegurando que los conductores puedan encontrar puntos de carga fiables donde los necesiten, y que esos puntos funcionen con alta disponibilidad, se podrá escalar el parque eléctrico sin contratiempos. Mejorar constantemente la capacidad de carga al usuario y la robustez de la infraestructura será siempre el motor de un crecimiento sostenible.





Comentarios
Sé el primero en comentar...