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La producción mundial de biocombustibles crecerá hasta un 70% antes de 2030, según T&E


La producción mundial de biocombustibles podría aumentar cerca de un 70% para 2030 impulsada por nuevos mandatos de mezcla y políticas energéticas adoptadas tras el reciente incremento de los precios del petróleo, según un informe publicado por Transport & Environment (T&E). La entidad advierte que esta tendencia podría intensificar la presión sobre los mercados agrícolas y contribuir al aumento de los precios de los alimentos a nivel global.

Según el análisis, el consumo mundial de biocombustibles podría crecer alrededor de un 30% durante 2026 y alcanzar un incremento acumulado del 70% antes del final de la década. T&E señala que los aceites vegetales, una de las principales materias primas utilizadas para producir biodiésel y otros combustibles renovables, ya registran sus niveles de precios más altos desde 2022.

El informe indica que varios gobiernos han acelerado o ampliado sus objetivos de incorporación de biocombustibles como respuesta al encarecimiento del petróleo. Entre ellos figuran Estados Unidos, Indonesia y Tailandia, mientras que grandes productores agrícolas como Brasil e Indonesia han comenzado a restringir las exportaciones de determinados cultivos destinados a este mercado.

Fuente: T&E

 

Presión sobre alimentos y fertilizantes

T&E sostiene que la expansión de los biocombustibles coincide con un contexto de escasez de fertilizantes y de creciente incertidumbre sobre la producción agrícola mundial. Actualmente, la industria de los biocombustibles consume alrededor del 5% de los fertilizantes utilizados en el mundo para producir apenas el 4% de los combustibles empleados en el transporte.

La organización advierte que cualquier aumento adicional de la producción incrementará la demanda de fertilizantes en un mercado ya afectado por las interrupciones logísticas y comerciales relacionadas con el estrecho de Ormuz. Según el estudio, los principales países productores de biocombustibles dependen de Rusia, China y Oriente Medio para más del 50% de sus importaciones de fertilizantes.

Fuente: T&E

 

La situación es especialmente significativa en Indonesia, donde cerca del 20% de los fertilizantes se destinan a la producción de biocombustibles. En Estados Unidos, esta proporción alcanza aproximadamente el 10%.

Kädi Ristkok, directora de Energía y Clima de T&E, afirmó que los gobiernos están promoviendo una solución que podría generar efectos no deseados sobre la seguridad alimentaria y los ecosistemas. Según la responsable, la electrificación representa una alternativa más sostenible para reducir la dependencia del petróleo sin competir con la producción de alimentos.

Más superficie agrícola y riesgo de deforestación

El informe también analiza las implicaciones territoriales de una expansión masiva de los biocombustibles. T&E calcula que, si estos combustibles llegaran a representar el 20% del consumo mundial de carburantes para el transporte por carretera, sería necesario incorporar aproximadamente 130 millones de hectáreas adicionales de tierras agrícolas, una superficie equivalente a la extensión total de Sudáfrica.

La organización considera que este escenario incrementaría la presión sobre los ecosistemas naturales y podría acelerar procesos de deforestación. Además, sostiene que las emisiones derivadas del cambio de uso del suelo podrían superar los beneficios climáticos obtenidos al sustituir combustibles fósiles.

T&E concluye que la actual escasez de fertilizantes podría convertirse en un factor de riesgo para la seguridad alimentaria global si continúa aumentando la demanda de cultivos energéticos. Por ello, insta a los gobiernos a priorizar la producción de alimentos frente al uso de materias primas agrícolas para la fabricación de combustibles.

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