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Hemberth Suárez Lozano, Abogado experto en regulación de energía en OGE Energy

¿Qué barreras regulatorias enfrentan el biogás y el biometano en Colombia?


La principal barrera regulatoria en Colombia es la ausencia de mecanismos que creen consumidores de biogás y biometano. En otras palabras, una buena solución es incrementar el consumo

¿Cómo hacerlo? A continuación exponemos algunas opciones. El país cuenta con un enorme potencial derivado de los residuos agroindustriales, pecuarios, urbanos e industriales. No obstante, dicho potencial difícilmente se materializará mientras los productores de biogás y biometano no tengan señales claras de mercado que les permitan recuperar sus inversiones y desarrollar proyectos de largo plazo. La experiencia internacional demuestra que la expansión de estos energéticos no ocurre de manera espontánea; por el contrario, requiere marcos regulatorios que impulsen simultáneamente la oferta y la demanda.

Una de las medidas más efectivas sería establecer porcentajes obligatorios de mezcla de biometano en las redes de gas natural. Este mecanismo, ampliamente utilizado en otras jurisdicciones para combustibles renovables, permitiría crear una demanda mínima garantizada y ofrecería mayor certidumbre a los inversionistas. Además, facilitaría una incorporación gradual del biometano sin alterar significativamente la infraestructura existente.

De manera complementaria, Colombia podría crear un sistema de certificados de origen renovable para gases. Este instrumento permitiría acreditar que determinado volumen de gas proviene de fuentes renovables, otorgando trazabilidad y transparencia al mercado. Los certificados, además de generar valor económico adicional.

Otro elemento fundamental consiste en reconocer económicamente los beneficios ambientales asociados a la reducción de emisiones. El biometano no solo sustituye combustibles fósiles, sino que también evita emisiones derivadas de la descomposición incontrolada de residuos orgánicos. Si estas reducciones fueran adecuadamente valoradas mediante mecanismos de mercado o incentivos regulatorios, los proyectos mejorarían significativamente su viabilidad financiera.

Asimismo, sería conveniente otorgar beneficios tributarios a los consumidores industriales que sustituyan combustibles convencionales por biometano. La industria suele tomar decisiones energéticas basadas en criterios de costo y competitividad; por ello, incentivos fiscales bien diseñados podrían acelerar la adopción de gases renovables y generar una demanda temprana que impulse el crecimiento del sector.

En paralelo, el país podría evaluar la implementación de cuotas obligatorias de gases renovables para distribuidores y comercializadores. Este esquema trasladaría parte de la responsabilidad de la transición energética a los agentes del mercado gasífero, promoviendo una integración progresiva del biometano dentro de las estrategias comerciales del sector.

Sin embargo, las medidas económicas por sí solas no son suficientes. Resulta indispensable que el biometano sea incorporado expresamente dentro de las metas nacionales de descarbonización. Mientras este energético no ocupe un lugar visible en las políticas climáticas del país, seguirá siendo percibido como una alternativa marginal frente a otras tecnologías renovables. Su reconocimiento formal permitiría alinear esfuerzos institucionales, atraer inversión y generar confianza en el mercado.


Escribe: Hemberth Suárez Lozano, Abogado experto en regulación de energía en OGE Energy

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