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¿Cuál es la ruta de China hacia la descarbonización?


China tiene como objetivo lograr la neutralidad de carbono para 2060. Con este objetivo, la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, por sus siglas en inglés) presentó un plan para que el país alcance la neutralidad de carbono a través de las energías limpias. Se trata de un plan de 13 puntos para el mayor productor y consumidor de energía del mundo logre sus compromisos climáticos.

Según el informe, se necesitará un análisis sustancial y un esfuerzo coordinado durante los próximos 40 años para establecer las condiciones propicias para el nuevo sistema energético de China. Basándose en los estudios centrados en la tecnología existentes de IRENA, la publicación ofrece recomendaciones que incluyen mantener mejoras en la eficiencia energética, reformar las redes eléctricas y aumentar la electrificación en los sectores de uso final, entre otros.

Entre las afirmaciones soportadas por el documento está la necesidad de desarrollar y entregar un plan energético integrado a largo plazo. Según IRENA, la planificación energética eficaz e integrada es fundamental para una transición energética exitosa. “Los escenarios energéticos a largo plazo son una herramienta poderosa para la planificación y la formulación de políticas, que pueden proporcionar un marco estratégico que guíe el desarrollo de los planes energéticos quinquenales de China. Los temas de política y planificación energética son diferentes para el corto, mediano y largo plazo, pero los planes a corto plazo deben estar alineados con la estrategia a largo plazo”, se lee en el texto.

También puntualiza que maximizar la eficiencia energética y la de los recursos, además de minimizar la intensidad energética y de recursos de las actividades económicas suele ser la estrategia inicial más rentable para reducir las emisiones de carbono y la contaminación. Según IRENA, China tiene un historial muy sólido en la adopción de energías renovables. Sin embargo, una transición a sistemas de energía con cero emisiones netas requerirá un nuevo pensamiento y reformas más fundamentales tanto en los sistemas tecnológicos como de mercado.

La Agencia afirma que, “al mismo tiempo que se reduce el consumo de carbón, la capacidad total de generación de energía de China debe aumentar, utilizando tecnologías compatibles con el objetivo de cero neto. El escenario de 1,5 °C prevé triplicar el suministro de electricidad a nivel mundial para 2050 en comparación con el nivel actual, a medida que aumenta el papel de la electrificación y el uso de electrocombustibles. En China, se espera una tendencia similar con un aumento significativo de la demanda de energía, aunque un poco menos que el promedio mundial, ya que el crecimiento de la oferta eléctrica de China en las últimas décadas ya ha sido pronunciado”.

Entre las otras muchas recomendaciones, la publicación también sostiene que ampliar el uso directo de las energías renovables, en particular la biomasa con fines energéticos, la energía solar térmica, la bioenergía y la geotermia serán aún más necesarias a mayor escala para proporcionar energía térmica sin emisiones de carbono para calefacción y refrigeración de espacios.

“China es el mercado más grande del mundo para las energías renovables y su transición energética tiene profundas implicaciones globales. El nuevo informe de IRENA sobre el país describe los desafíos y subraya la importancia de mantener la transición en curso tanto a nivel nacional como mundial”, concluyó Dolf Gielen, Director del Centro de Innovación y Tecnología de IRENA en Bonn, Alemania.

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