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Créditos: El Ministerio de Minas y Energía de Brasil

Brasil abre a consulta pública su Plan Nacional de Transición Energética con horizonte a 30 años


El Ministerio de Minas y Energía (MME) de Brasil ha iniciado la consulta pública del Plan Nacional de Transición Energética (Plante), una hoja de ruta que busca transformar la producción y el consumo energético del país en las próximas tres décadas, con el objetivo de avanzar hacia la neutralidad de carbono.

El documento, de carácter interministerial, ha sido elaborado mediante un proceso participativo en el que han intervenido más de 40 instituciones a través del Foro Nacional de Transición Energética (Fonte), integrando a representantes del Gobierno, la sociedad civil y el sector productivo.

La secretaria interina de Transición Energética y Planificación del MME, Lorena Perim, subrayó que el plan se apoya en evidencia técnica y en la planificación como eje central. Según explicó, la iniciativa pretende impulsar una transición que amplíe el acceso a energía limpia, genere oportunidades económicas y garantice un sistema energético “seguro, fiable y resiliente”.

El Plante se estructura en dos volúmenes: uno centrado en las directrices estratégicas y otro dedicado al plan de acción para el periodo 2026-2029. En conjunto, se organiza en torno a tres pilares: seguridad y resiliencia energética; energía, clima y justicia ambiental; y desarrollo de una energía competitiva para una economía baja en carbono.

Estos ejes se traducen en 15 bloques de acción y cerca de 200 iniciativas. El plan establece además ciclos de implementación de cuatro años, alineados con los periodos habituales de las políticas públicas, lo que permitirá evaluar resultados y ajustar medidas en función de los avances, innovaciones tecnológicas o cambios en el contexto internacional.

El marco estratégico del Plante se apoya en los instrumentos de planificación energética ya existentes en Brasil. Entre ellos, el Balance Energético Nacional (BEN), que recopila datos anuales; el Plan Decenal de Expansión Energética (PDE), con proyecciones a diez años; y el Plan Nacional de Energía (PNE) 2055, que define los escenarios a largo plazo.

Este último contempla distintos niveles de ambición climática, aunque todos coinciden en la necesidad de desplegar tecnologías y soluciones clave para avanzar en la transición energética. Las diferencias entre escenarios radican principalmente en la intensidad de implementación y en las variables económicas consideradas.

El Plan Nacional de Transición Energética se enmarca en la Política Nacional de Transición Energética (PNTE), aprobada en agosto de 2024 por el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE), un órgano que reúne a 17 ministerios para coordinar las políticas públicas en esta materia.

Además, el foro Fonte actúa como espacio permanente de diálogo, con 87 miembros que representan a distintos sectores y que participan en salas técnicas alineadas con los pilares del plan.

La consulta pública estará abierta durante 45 días y permitirá recoger aportaciones de ciudadanos, empresas y expertos a través de los portales oficiales del MME y Participa + Brasil. El objetivo es enriquecer el documento final y consolidar una estrategia nacional orientada a una transición progresiva hacia un modelo energético más sostenible.

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