La nueva interconexión eléctrica entre España y Portugal suma 1.000 MW y acelera la integración de renovables
Portugal y España han inaugurado la nueva interconexión eléctrica de 400 kV entre Viana do Castelo y Pontevedra, una infraestructura estratégica para reforzar el sistema eléctrico ibérico. El proyecto, desarrollado por Rede Elétrica Nacional (REN) en Portugal y Red Eléctrica en España, incrementa la capacidad de intercambio entre ambos países en aproximadamente 1.000 MW, elevando la capacidad total hasta 4.200 MW en el sentido España-Portugal y 3.500 MW en el sentido Portugal-España.
La nueva infraestructura, clasificada como Proyecto de Interés Común por la Comisión Europea y contemplada en la planificación energética de ambos países, también impulsará la transición energética al permitir la integración de 281 GWh anuales adicionales de energías renovables, lo que supondrá una reducción estimada de 113.000 toneladas de emisiones de CO2 al año. Además, contribuirá a reforzar la seguridad de suministro, mejorar la eficiencia del sistema eléctrico y consolidar el Mercado Interior de la Energía promovido por la Unión Europea.
La inauguración tuvo lugar en el municipio gallego de Arbo (Pontevedra), junto a la frontera con Portugal, y contó con la participación de la ministra de Medio Ambiente y Energía de Portugal, Maria da Graça Carvalho; la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España, Sara Aagesen; el presidente de REN, Rodrigo Costa; y la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor.
Durante el acto, Maria da Graça Carvalho afirmó que la nueva interconexión representa "un paso decisivo" para reforzar la seguridad energética de ambos países y profundizar en la integración del Mercado Interior de la Energía. La ministra subrayó que este tipo de infraestructuras incrementan la resiliencia de los sistemas eléctricos, favorecen una mayor integración de las energías renovables y generan beneficios para los consumidores y la competitividad económica. Asimismo, defendió la necesidad de continuar impulsando nuevas interconexiones, especialmente entre la Península Ibérica y Francia.
Por su parte, Sara Aagesen destacó que esta infraestructura permitirá avanzar en la integración de los sistemas eléctricos y aportará mayor seguridad de suministro, competitividad y sostenibilidad. Además, señaló que el proyecto representa una oportunidad para los territorios fronterizos y un ejemplo de cooperación entre España y Portugal.
El presidente de REN, Rodrigo Costa, aseguró que esta nueva conexión tiene un impacto económico muy positivo para ambos países, al elevar hasta diez el número de interconexiones eléctricas entre Portugal y España y cumplir así los objetivos establecidos. Según explicó, las interconexiones de muy alta tensión fortalecen la seguridad de ambos sistemas eléctricos y favorecen la transición energética de la Península Ibérica.
En la misma línea, la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, destacó que el proyecto ha sido posible gracias a la cooperación técnica e institucional entre ambos países y al trabajo coordinado con las administraciones y el territorio. Según indicó, el desarrollo de la infraestructura se basó en un proceso de diálogo con municipios, administraciones y población local.
Una infraestructura que conecta el norte de Portugal y Galicia
La nueva interconexión enlaza los sistemas eléctricos de ambos países a través del distrito portugués de Viana do Castelo y de las provincias gallegas de Ourense y Pontevedra.
En Portugal, el proyecto comprende una nueva línea eléctrica de aproximadamente 68 kilómetros entre la frontera y la nueva subestación de Ponte de Lima, de 400/150 kV. Esta subestación se encuentra en funcionamiento desde el 5 de diciembre.
En España, la actuación ha incluido la construcción de la subestación de Beariz, de 400 kV; la subestación de Fontefría, de 400/220 kV; una nueva línea de 30 kilómetros entre ambas subestaciones y otra línea de 21,7 kilómetros entre Fontefría y la frontera portuguesa.
El punto de cruce transfronterizo fue seleccionado de forma coordinada entre REN y Red Eléctrica, atendiendo a criterios de sostenibilidad, viabilidad ambiental, social y técnica. Finalmente, se eligió el enlace entre los municipios de Melgaço (Portugal) y Arbo (España), al tratarse del punto más estrecho para cruzar el río Miño y minimizar así el impacto sobre el entorno.
Asimismo, el trazado fue definido tras diversos estudios técnicos y ambientales con el objetivo de reducir su afección sobre espacios naturales y patrimonio histórico. Entre las zonas protegidas consideradas durante el diseño figuran la Serra do Cando, la Serra do Candán, la Serra do Suído, la Serra da Pena Corneira, el río Tea, el Parque Nacional Peneda-Gerês, el Paisaje Cultural Sistelo y las áreas protegidas de los ríos Miño y Lima. Además, el recorrido se diseñó manteniendo la máxima distancia posible respecto a las viviendas existentes y cumpliendo las distancias de seguridad establecidas por la legislación de ambos países.
Más de 140 millones de euros de inversión
En el lado portugués, la inversión superó los 70 millones de euros, de los cuales 44 millones se destinaron a la construcción de la línea eléctrica de 68 kilómetros y 26 millones a la nueva subestación de Ponte de Lima.
En España, Red Eléctrica, con el apoyo financiero del Banco Europeo de Inversiones, invirtió 57,6 millones de euros en la construcción de las líneas y subestaciones, una cifra que supera los 70 millones de euros al incluir las infraestructuras de apoyo necesarias para el proyecto.
La interconexión también figura entre los proyectos susceptibles de recibir financiación de la Unión Europea dentro del programa Next Generation – Recovery, Transformation and Resilience.
Compromiso con el territorio
REN y Red Eléctrica desarrollaron el proyecto mediante un proceso de diálogo con vecinos, asociaciones, municipios y administraciones públicas para definir una alternativa que conciliara criterios sociales, ambientales y técnicos.
En España, dentro de la Estrategia de Impacto Integral de Redeia, la compañía firmó protocolos de colaboración con nueve municipios, comprometiendo una inversión cercana a 1,4 millones de euros destinada a actuaciones adaptadas a las necesidades de cada localidad. Estas incluyen la renovación del alumbrado público con luminarias eficientes, la mejora de instalaciones deportivas, el asfaltado de carreteras, la protección del patrimonio arqueológico, la rehabilitación de viviendas con fines sociales bajo criterios de eficiencia energética y programas de formación en competencias digitales.
En Portugal, el proyecto también se enmarca en una estrategia de desarrollo territorial reforzada por el Decreto Ley n.º 18/2024, que establece mecanismos de compensación y desarrollo local asociados a las infraestructuras de la Red Nacional de Transporte. Este régimen contempla aproximadamente 2,5 millones de euros para apoyar proyectos municipales de interés público relacionados con la sostenibilidad ambiental, la eficiencia energética, la valorización del patrimonio, la cohesión territorial, la mejora de los servicios públicos y la calidad de vida de la población.
Refuerzo para Galicia y futuras conexiones ferroviarias
Las nuevas infraestructuras amplían la red de transporte eléctrico en Galicia y el norte de Portugal, mejorando el suministro tanto para la población como para el tejido empresarial y favoreciendo el desarrollo económico e industrial de ambas regiones. Asimismo, facilitarán la incorporación de nuevos proyectos de energías renovables en una comunidad con un importante potencial energético.
Además, esta nueva interconexión permitirá que, en el futuro, uno de sus puntos de suministro eléctrico abastezca las subestaciones de tracción del eje ferroviario Vigo-Ourense-Lugo-A Coruña.





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