Día mundial del Medio Ambiente: Las renovables, aliadas en la lucha contra el cambio climático
Este año se cumplen 50 años desde la designación del 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano en Estocolmo. Desde entonces y hasta ahora, las energías renovables han entrado con fuerza a combatir el cambio climático.
Según Greenpeace, para poder combatir con éxito el cambio climático se necesita poner a las personas y el planeta en el centro de cómo producimos, consumimos y distribuimos la energía: 100% renovable, eficiente, inteligente y en manos de la gente.
Según la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA), son múltiples las ventajas ambientales de la energía renovable en diferentes sectores. Por ejemplo, en materia laboral, las renovables emplearon a un récord de 10,3 millones de personas en todo el mundo en 2017, impulsado por el aumento de las inversiones.
Asimismo, con respecto a la salud en la población, la energía eólica, solar e hidroeléctrica producen poca o ninguna contaminación del aire lo que contribuye a la descontaminación del aire. IRENA también señala que “la confiabilidad mejorada, los costos tecnológicos que caen rápidamente y las políticas de apoyo han hecho que las soluciones de electricidad renovable independientes y de mini redes sean viables para el 80% de quienes no tienen acceso en áreas rurales o pequeños estados insulares en desarrollo”.
Finalmente, la Agencia resalta el papel de las renovables para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, pues aseguran que la apuesta por la energía limpia y la eficiencia energética podrían reducir en un 90% las emisiones de CO2 necesarias para 2050 si el mundo quiere limitar el incremento de las temperaturas mundiales por debajo de los 1,5 grados.
¿Cuál ha sido el papel de España?
Se estima que España cuenta con un potencial renovable suficiente para abastecer más de 56 veces la demanda eléctrica peninsular para 2050. Con un modelo energético basado en renovables, España podría ahorrar más de 200.000 millones de euros al año de media.
Para José Donoso, Director General de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), España está trabajando la lucha contra la crisis climática apostando por la transición energética hacia las energías verdes, por lo que es perfectamente factible pensar que en 2030 las energías limpias puedan llevar a una descarbonización total del país.
“Europa tiene la ventaja de contar con países como España con una gran capacidad de producción de energía limpia a muy bajo precio. En nuestro país tenemos sol y tenemos terreno, beneficios que nos aportan competitividad frente al resto de países. Más de 3.000 horas de insolación al año y 2.300.000 hectáreas (Ha) de terreno clasificado como erial, según el Anuario estadístico del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) de 2019”, aseguró el director general de la UNEF.





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