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Energyear Autoconsumo y GD 2023

El empoderamiento del cliente será clave en el impulso del autoconsumo y la generación distribuida


Energyear Autoconsumo y GD 2023 dio el pistoletazo de salida destacando el objetivo promordial del sector en los próximos cinco años: poner en el centro al usuario y hacerle un actor clave en la transición energética. Y es que la primera edición de este Energyear centrado específicamente en el autoconsumo y la generación distribuida abordó los aspectos más importantes de interés dentro del sector, destacando cómo los consumidores apoyan cada vez más la energía limpia debido a sus ventajas, avalado por los buenos datos: España ya cuenta con más de 298.000 viviendas y más de 54.000 empresas con instalaciones de autoconsumo, que generan el equivalente a 1,8% de la demanda eléctrica nacional.

Pero, ¿son estos datos una garantía a futuro de éxito? En un mundo en constante evolución, es esencial entender las tendencias y los desafíos a los que se enfrenta esta industria tan dinámica y explorar el futuro del mercado eléctrico, para saber si después del vertiginoso desarrollo de los últimos años nos espera la consolidación un crecimiento continuo o un posible colapso. Para analizar este panorama, se contó con la presencia de Remigio Abad Sánchez, CEO de Greenvolt Next España; José Carlos Díaz, director general de Powen; Nicolás Daunis, director general GY Iberia (España y Portugal) de GreenYellow; Jon Macías Santiago, presidente de Autoconsumo de APPA Renovables; Luis Gutiérrez, responsable Smart Solar Residencial & PYMES de Iberdrola; María Julieta Maresca, Head of Distributed Generation de Repsol; y Diana Plane, CEO de Flobers.

Todos los expertos concordaron en los puntos más importantes: el futuro del autoconsumo y la generación distribuida en España es largo, próspero y pasa por convertir al consumidor en el centro de este desarrollo, aportando así flexibilidad al sistema. Además, esta evolución va acompañada de otros procesos que ya se están realizando, como el avance en la digitalización, las baterías o la movilidad eléctrica, impulsando nuevas formas de distribución para estos consumidores protagonistas.

Para Abad, la evolución del mercado eléctrico pasa por “las tres D: descarbonizado, digital y descentralizado”. “Esta es la tendencia que estamos empezando a ver, el avance por la descarbonización de toda la economía es evidente y eso tiene que estar acompañado con procesos de transformación digital muy potentes. La generación distribuida ayuda aportando eficiencia al sistema y el empoderamiento del cliente”, afirmó.

“Este sector estaba dominado predominantemente por los reguladores, generadores y agentes que imponían sus reglas y marcaban su tiempos en el mercado, siendo el cliente un menor receptor. Lo que supone este nuevo paradigma del mercado eléctrico y, en concreto, la generación distribuida, es esa figura del cliente como protagonista, que es lo que a mí me parece más relevante de esta tendencia”, explicó Abad.

En esta misma línea se expresó Jon Macías, que en su análisis a futuro aseguró que el protagonista será el usuario, algo que ya se está empezando a ver y que traerá nuevas formas de consumo. “Los grandes cambios que yo veo en los próximos cuatro o cinco años son: primero, que el protagonista es el usuario, algo súper importante porque van a surgir nuevas figuras que a día de hoy no se han popularizado: flexibilidad y demanda, agregador de demanda, comunidades energéticas, etc. Creo también que va a haber no sólo autoconsumo, sino un conjunto de servicios como almacenamiento, coche eléctrico… que permitirán que haya una solución conjunta de varios servicios”, desarrolló Macías.

Esta combinación de servicios, junto con el protagonismo del cliente, es lo que destacó Maresca durante su intervención. “Preveo, a cinco años vista, que el autoconsumo no será una tecnología aislada, tenemos una combinación y debemos de buscar mecanismos para desarrollar e integrar distintos tipos de tecnologías, mecanismos y procesos para buscar siempre el mayor beneficio para nuestro cliente y el mayor beneficio medioambiental”, indicó.

“El vehículo eléctrico o las baterías, principalmente las físicas, junto con la generación distribuida y el autoconsumo, todo va a ser un ecosistema grande de recursos distribuidos que tengamos en el país y podamos así realmente impulsar la agregación de la demanda. Yo creo que la predicción de ser agregadores de la demanda de aquí a cinco años vista tiene que ser una realidad en España, tenemos que empujar eso, necesitamos flexibilidad y estos recursos distribuidos bien integrados van a aportarla, impulsando a su vez la palanca de digitalización, fundamental en nuestro sector”, argumentó Maresca.

Desarrollar los servicios

Junto a la importancia de estos hábitos futuros de consumo que están sobre la mesa, es indispensable hablar del autoconsumo colectivo, aumentando la demanda, electrificándola. Para Gutiérrez, es vital “ser capaces de dinamizar y agilizar todos los trámites que a día de hoy tenemos en la gestión del autoconsumo colectivo, porque es la forma de llevar autoconsumo más allá de los propietarios de los tejados para que el autoconsumo sea de todos”.

“Es el momento de los servicios, de poner al cliente en el centro, de dotar a la tecnología de autoconsumo, que es una tecnología madura y probada, de servicios: mantenimiento, limpieza, baterías físicas, garantías de producción, garantías de disponibilidad de plantas… es el momento de poner al cliente en el centro y, a esos clientes que todavía no han dado el paso al autoconsumo, ponerles las cosas fáciles, soluciones de todo tipo para que den ese paso”, indicó Gutiérrez.

Así, destacó que el cliente va a tener en su vivienda varios servicios, y el autoconsumo va a jugar como un elemento más de ellos. Combinar autoconsumo con vehículo eléctrico o con almacenamiento va a ser el gran futuro, saber hacer eso y saber ofrecérselo al cliente de una manera fácil para que tenga la capacidad de potenciar sus ahorros y reducir su dependencia y las emisiones de CO2.

Un futuro largo y brillante

Ante estas perspectivas de desarrollo y cambios, el futuro augurado para el autoconsumo y la generación distribuida no puede ser más prometedor. Así, José Carlos Díaz llamó a la “tranquilidad” porque el autoconsumo goza de muy buena salud y, “prueba de ello, son los datos de los últimos tres años, en los que se ha duplicado la capacidad instalada”. “Consiguiendo ese crecimiento exponencial hemos conseguido solamente generar el 2% de la electricidad o la demanda, lo que quiere decir que hay un largo recorrido por hacerse”, aseguró.

Es importante entender el contexto. Vamos a hablar de la contracción en este primer semestre y en estos primeros nueve meses de año, pero yo creo que es importante que entendamos que la transición energética es un proceso a medio plazo, estamos hablando en 20-30 años, y vamos a tener que ir añadiendo y perfeccionando la calidad en cada punto de entrega que hacemos al cliente”, destacó.

Para Daunis, hay tres elementos clave que han hecho que el autoconsumo esté jugando un papel esencial en esta transformación energética: el choque del cambio y de la volatilidad de los precios en los mercados energéticos tradicionales; la solución tecnológica fotovoltaica, que es muy robusta; y la temática de descarbonización e independencia energética, que también se está impulsando a nivel europeo como una solución.

“Como perspectiva de futuro, creo que sí hay todavía bastantes cosas por hacer en autoconsumo en España, ya que cuenta con muchas ventajas que no tienen otro países, como el sol, el tejido industrial y la capacidad para construir soluciones fotovoltaicas. Con todo esto, sumado a las nuevas tecnologías y el crecimiento del almacenamiento, creo que el autoconsumo tiene un futuro bastante interesante”, añadió Daunis.

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