Experiencia y trabajo colaborativo, las claves de Jiménez Peña como referente en República Dominicana
Detrás de los proyectos de renovables siempre hay equipos que se encargan de las licencias, asesoramiento jurídico y demás temas burocráticos imprescindibles para la consecución de los proyectos. República Dominicana cuenta con la firma de abogados Jiménez Peña, que acumula casi 20 años de experiencia en el sector de la energía y las finanzas, trabajando mano a mano con las autoridades y anticipándose a las necesidades que requiere en cada momento el mercado.
Review Energy habló con Katherine Rosa, socia de Energía, Estructuración y Financiamiento de Proyectos de la firma, con la que trató éste y otros temas en relación al desarrollo de los proyectos en el aspecto burocrático. Para Katherine Rosa, Jiménez Peña es una firma que cuenta con la pasión y el profesionalismo para abordar los frentes abiertos, experiencia acumulada fruto del trabajo individual y conjunto de todos los socios, y buena relación con las autoridades del gobierno desde un punto de vista colaborativo.
“Todo ello lleva a trabajar de manera creativa para abordar las situaciones que se presentan y los inconvenientes en el marco legal; entendiendo cuáles son los requerimientos de los financiadores, cuáles son las ventajas que los desarrolladores pueden obtener y haciendo eficiente todo el proceso para lograr la maximización de los tiempos y desarrollar el proyecto en un marco totalmente colaborativo”, explicó.
Así, la firma tiene una línea que seguir para encarar los proyectos. “La mejor forma de prepararse es anticiparse a lo que necesita el mercado, basándose en experiencias de países de la región con características similares a las nuestras, y viendo qué necesita en cada momento, si restricción o flexibilidad”, añadió.
Toda esta experiencia viene además con la garantía de calidad que aporta el haber sido la firma que participó en los dos primeros proyectos de energías renovables en República Dominicana. “Tuvimos la dicha de ser los abogados que acompañáramos a los dos primeros proyectos, uno de eólica y otro de energía solar, que fueron los que comenzaron a inyectar a la red y que contaban con retos muy particulares que supimos resolver satisfactoriamente”, indicó.
Seguridad jurídica y voluntad política para invertir en el país
Para Katherine Rosa, el inversionista puede llegar confiado a República Dominicana porque va a encontrar reglas claras, una “gran potencialidad” de recursos solares y eólicos, un marco jurídico que lo ampara y que se implementa de manera correcta y, finalmente, encontrará una “voluntad política de seguir adelante”. Así, el país puede presumir de tener una estabilidad jurídica y un marco regulatorio claros para que los inversores puedan realizar sus proyectos.
“Tenemos reglas claras, seguridad jurídica y estabilidad, una voluntad política firme y determinada, una alineación de todas las autoridades del sector para que los proyectos se den y tenemos quienes compran la energía y la forma en que se va a comprar esa energía. Mejores condiciones no puede haber”, argumentó Katherine Rosa, con respecto a la buena situación actual de República Dominicana.
“En el último año se han firmado varios PPA (contrato de compraventa de energía) que ya han puesto operativos muchos proyectos que, en un momento determinado, no soñaron con que iban a poder acceder a un contrato de compraventa de energía con las distribuidoras privadas, pero contando con el soporte del estado dominicano”, aclaró la socia de la firma.
Para Rosa, el objetivo está definido y la línea de trabajo es clara. “Tenemos una ambición, una meta del 25% de renovables en la red para 2025, y el 30% para 2030. Eso implica que tenemos que multiplicar por 7 lo que tenemos ahora mismo, así que aún hay mucha oportunidad de inversión”, concluyó.





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