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Expertos analizan la utilidad de las subastas en el mercado renovable


El 3 de noviembre de 2020 España aprobó el Real Decreto de subastas para aprovechar todo el potencial de las energías renovables en la reactivación económica. El marco retributivo fue destinado a una nueva potencia renovable que permitiría la hibridación entre tecnologías y sería compatible con el almacenamiento.

La cuarta subasta de renovables celebrada en el país ibérico dos años después de aquella fecha y en la que solo se adjudicaron 50 MW de los 3.300 ofertados, abrió el debate en la industria de las renovables. Algunos consideraron el resultado como un fracaso; otros, por su parte, lo catalogaron de “positivo”.

Sin embargo, todos coincidieron en que esta fue una clara muestra de la situación real actual que vive el sector de las energías limpias en el país ibérico. Si España quiere convertirse en un país 100% renovable para 2050, ¿es este el mecanismo de financiación más efectivo para impulsar la transición energética? O mejor, ¿hay que condenar a las subastas?

Desarrolladores, analistas económicos y demás líderes del sector energético tienen posiciones no tan distantes entre sí.

Ángel Carlos Bernáldez Rodríguez, director general de la Unidad de Energía de Arram Consultores explicó a Review Energy que “la subasta es sólo una actuación que pretende dar seguridad financiera al promotor, pero dentro de un plan más ambicioso marcado por Europa de descarbonización del sector energético. En épocas de bajos precios de la energía han sido una buena herramienta para animar el desarrollo, estando los ofertantes dispuestos a asumir precios muy bajos a cambio de la seguridad que da el Estado”.

Mientras que para Melchor Gamarro, sales director ES, PT & FR en LONGi Solar, las subastas son “un excelente mecanismo para dinamizar un sector y atraer la inversión suficiente que lo haga competitivo y sostenible. Cuando el mercado va madurando, las subastas pueden servir de estímulo a la inversión para balancear el perfil de riesgo o para combinarlas con otras tecnologías que aún requieren desarrollo como pueda ser el almacenamiento con baterías o la generación de hidrógeno verde”.

La cuarta subasta, que fue catalogada por la opinión pública como “desierta” o “un fracaso”, no fue una jugada obligatoria, comoaseguró a este medio Antonio Delgado, CEO de AleaSoft. Según explicó a Review Energy, estos mecanismos de financiación, aunque no son necesarias o imprescindibles, son una herramienta complementaria para la transición energética del país.

Juan Carlos Badillo, Managing Partner de AtZ Investment Partners, también reconoció a este medio que “las subastas son parte del ecosistema renovable. son necesarias y sirven o deben servir para apuntalar ciertas tecnologías o incentivar el crecimiento a través de precios competitivos que incrementen el mix de renovables en el mercado. Cuando pasa lo que ha pasado en la última subasta, en el fondo para los contribuyentes españoles ha sido un fracaso, porque esos desarrollos van a entrar a precios más elevados en el sistema o incluso pueden no entrar”.

Incluso Delgado, que desde AleaSoft tiene una posición poco amigable con las subastas, resaltó que “es importante que se celebren y que sean voluntarias. Lo que ha pasado con esta cuarta subasta es que ha tenido un precio de reserva relativamente bajo, de 45,12 €/MWh. Si ese precio hubiera sido de 50 €/MWh, igual se hubiera completado todo”.

¿Subastas como camisa de fuerza?

Distintos factores han hecho que esta última subasta haya quedado en tela de juicio. La crisis actual, el encarecimiento del crédito y la incertidumbre regulatoria pudieron tener que ver en la decisión de los ofertantes de no dar el siguiente paso a este recurso.

Y aunque para el CEO de AleaSoft, “el 95% del resultado de la subasta se afectó por el precio de reserva. Si el precio hubiera sido más alto el resultado hubiera sido otro. Ese límite es una auto barrera que tienen las subastas y también se tiene en cuenta que son acuerdos a largo plazo, que hay unas garantías para que queden adjudicados y el precio no está mal, lo que pasa es que depende del límite”.

Sin embargo, para el director general de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), José Donoso, no solo fue el precio de reserva el causante de dicho resultado. Según contó a Review Energy, aunque ese precio eliminó a muchos “también es verdad que no ha habido una participación masiva del sector y eso se suma a los otros dos factores: el de tener alternativas interesantes y el de las dudas sobre las autorizaciones administrativas”.

Mecanismos sobre la mesa

Si bien hubo diferentes factores para que el sector no tuviera una respuesta masiva respecto a la subasta, entra en juego la idea de pensar si este mecanismo beneficia a los otros. Financiar a través de PPA o merchant hacen temblar la balanza con este tipo de resultados. Sin embargo, como afirmó Delgado, “hay otras alternativas que son bienvenidas y la subasta es una herramienta más”.

Para Gamarro, de LONGi, “la selección de otros mecanismos de generación de ingresos va a depender mucho del perfil de riesgo del inversor y de las expectativas de los precios de la energía. Los PPA en mi opinión presentan hoy en día una opción balanceada entre nivel de precio y riesgo moderado. No hay que olvidar que muchas empresas tienen objetivos de descarbonización y los PPA de generación renovable son un excelente instrumento para alcanzar esos objetivos”.

Algo parecido opinó el director general de la Unidad de Energía de Arram Consultores. Según él, todo depende del marco en el que se muevan en cada momento. “Es cuestión de evaluación de riesgos. El PPA casa a largo plazo a dos actores, tanto en beneficios como en obligaciones, habiendo una casuística muy compleja que en ocasiones es una barrera de entrada. El mercado es volátil, depende de agentes externos que no se pueden controlar, pero si se juega bien puede generar ingresos muy interesantes. Cada mecanismo tiene sus pros y sus contras, por lo que lo más habitual es tener diversificadas las opciones para intentar llegar a lo mejor de cada una”.

Y es precisamente esa mirada al futuro la que el sector está analizando con detenimiento. “Las expectativas de precio de los próximos dos años son altísimas en el base load y también para PV, en este escenario no es de extrañar que los jugadores que tengan liquidez prefieran ir merchant al menos por los primeros años”, dijo Badillo.

Mientras que Bernáldez Rodríguez consideró que, a partir de la visión que supone la celebración de las últimas dos subastas “que han quedado casi desiertas por el precio marcado como máximo”, hay que analizar más a fondo. “La tecnología termosolar no ha entrado, la biomasa sí, y la fotovoltaica y eólica tampoco han copado potencia apenas. Interpreto que el sector fotovoltaico y eólico encuentran opciones más interesantes en otros mecanismos, la tecnología termosolar simplemente no es viable a los precios marcados, y la biomasa sí que parece haber encontrado su fuente de ingresos en la subasta”.

Por otro lado, el director general de la Unidad de Energía de Arram Consultores explicó que es posible que el Gobierno no esté dispuesto a pagar a precios más altos ya que en general, los desarrollos avanzan a buena marcha para cumplir los objetivos y, según esto, no es necesario subir la oferta de la subasta. “No obstante, no olvidemos que cada año se irán celebrando sucesivas subastas que irán corrigiendo los desajustes".

La conclusión de Gamarro es entonces un buen resumen, pues explicó que el mensaje se centra igualmente en una apuesta por las renovables, “aunque deben refinar más los mecanismos y parámetros que proponen, en línea con la situación actual. Puede tener una lectura de cierta desconexión con la realidad del sector que afronta bastantes retos, algunos de los cuales está en manos de las administraciones el ayudar a superarlos, como por ejemplo la agilización de la tramitación de permisos para los proyectos”.

Sin embargo, como dijo el Managing Partner de AtZ Investment Partners, “de momento no han leído bien donde está el mercado y que la inflación, costes de desarrollo, EPC y O&M y financiación han movido 20 €/MWh el precio de subasta comparado con la subasta anterior”.

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