La IEA analiza las prioridades para diversificar la fabricación de tecnologías limpias
La Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés) convocó a expertos de los gobiernos, la industria, la investigación, las instituciones de desarrollo y la sociedad civil para debatir sobre cómo diversificar la fabricación de tecnologías energéticas limpias y sus componentes para conseguir cadenas de suministro seguras, resistentes y sostenibles.
Alrededor de 80 expertos de países de todo el mundo compartieron sus puntos de vista sobre la ampliación de la base de la fabricación de tecnologías limpias y garantizar que todos los países puedan beneficiarse de la nueva economía energética.
Algunas tecnologías han experimentado notables avances en los últimos años, como la solar fotovoltaica, que es ahora la fuente de electricidad más barata en la mayor parte del mundo. Las bombas de calor registran ventas de dos dígitos y los coches eléctricos representarán una de cada cinco nuevas ventas a finales de año. Este crecimiento trae consigo muchas oportunidades de desarrollo económico y puestos de trabajo en la cadena de suministro.
En la actualidad, sin embargo, la fabricación en las industrias de tecnologías limpias está muy concentrada geográficamente: cuatro países y la Unión Europea representan el 80-90% de la capacidad de producción mundial en tecnologías como la solar fotovoltaica, la eólica, las baterías, las bombas de calor y los electrolizadores. Para acelerar aún más la transición hacia una energía limpia será necesario ampliar la fabricación mundial a otros países y regiones. Para garantizar el progreso hacia este objetivo, se necesitan políticas bien diseñadas que desbloqueen la inversión, mantengan la competitividad y fomenten el comercio internacional.
“El próximo capítulo de la industria pertenece a la fabricación de tecnologías de energía limpia. Estas industrias pueden crear nuevos puestos de trabajo, desarrollar cadenas de suministro más resistentes y ofrecer tecnologías asequibles para avanzar en las transiciones hacia energías limpias. Ampliando la base de la fabricación de tecnologías limpias con un comercio justo y basado en normas, podemos garantizar que todos cosechen los beneficios de una nueva economía energética”, declaró el director ejecutivo de IEA, Fatih Birol.
La necesidad de claridad política para proporcionar estabilidad que atraiga la inversión del sector privado y el uso del comercio como herramienta de apoyo al progreso hacia los objetivos climáticos son temas centrales para conseguir estos objetivos.





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