Los desafíos y oportunidades de los clientes y las distribuidoras latinoamericanas hacia la transición energética de América Latina: ADELAT
América Latina desempeña un papel crucial en la transición energética global debido a su rica dotación de recursos naturales y minerales, lo que le brinda la oportunidad de liderar en la adopción de fuentes de energía renovable.
Sin embargo, esta transición cuenta con múltiples desafíos que deben ser superados oportunamente. Incentivos para la inversión y la financiación de las inversiones requeridas, infraestructura oportuna y una regulación que le permita a Latinoamérica cerrar las brechas que aún persisten y avanzar de forma decidida en cuanto a los nuevos retos que ya son una realidad.
A pesar de esto, en un camino impulsado por acuerdos climáticos, los países latinoamericanos tienen la capacidad de compartir lecciones y mejores prácticas entre sí, aprovechando sus similitudes en recursos y enfrentando sus diferencias en aspectos como la matriz eléctrica y el uso de nuevas tecnologías.
Así que para comprender más a fondo el panorama energético de América Latina, Review Energy pudo conversar con Alessandra Amaral, directora ejecutiva de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Latinoamericanas , ADELAT. Para ella, uno de los desafíos que enfrenta la región en su camino hacia un futuro energético más sostenible es la adopción de modelos regulatorios y de incentivos. Estos deben sincronizar las nuevas inversiones realizadas con una remuneración más oportuna en el tiempo, mejorando sustancialmente la eficacia y la eficiencia de los nuevos planes de inversión que se proveen de mayor volumen, a razón de las necesidades de la Transición Energética.
La directora ejecutiva de ADELAT, destaca que el desafío para los países de Latinoamérica es grande porque las distribuidoras, deben de concluir los retos de tiempo atrás, como lo son la reducción de las pérdidas, la universalización del servicio y la calidad, así como los nuevos desafíos que surgen, cada vez con mayor fuerza. En general, las distribuidoras asociadas están fuertemente comprometidas con asegurar la habilitación de la transición energética y, por ello, ADELAT busca junto con los reguladores construir los modelos más adecuados para todas las partes.
Amaral subraya que una de las palancas para resolver estos nuevos desafíos en la región es la importancia de compartir lecciones y mejores prácticas entre los países latinoamericanos, considerando todos los aspectos intrínsecos a estos nuevos desarrollos en la actividad de distribución de energía eléctrica.
En este sentido, se puede mencionar: la sensorización y digitalización de la red, los planes para aumentar la resiliencia de las redes, la atención oportuna de las nuevas conexiones derivadas de la generación distribuida, la medición inteligente, la habilitación de la movilidad eléctrica, la electrificación de la industria y los hogares, entre otros aspectos. Señala que esos mismos países tienen muchas necesidades en común, y esto es una excelente punto de partida. Por lo que enfatiza que las experiencias pueden intercambiarse para formar un bloque más homogéneo, compuesto por las mejores prácticas de cada país.
La colaboración entre los países latinoamericanos para acelerar la adopción de energías renovables es fundamental, según Amaral. Ella explica que esto depende no solo de los recursos geográficos y naturales, sino también de políticas públicas que generen soluciones que permitan el desarrollo de estas fuentes.
Sin embargo, desde la perspectiva de Amaral, las empresas, los gobiernos y la sociedad civil pueden trabajar juntos para superar los desafíos energéticos en la región, buscando continuamente superar las barreras tecnológicas y aumentando la eficiencia. Asimismo, destaca la importancia de que los gobiernos incentiven los 'sandboxes' regulatorios y las nuevas tecnologías, priorizando la seguridad del servicio de energía eléctrica.
Además, subraya que es crucial actuar como un enlace entre los países, los gobiernos locales y los organismos multilaterales. Y a esto añade la importancia de las inversiones en la red de distribución y el papel clave de las agencias reguladoras en este proceso.
“Hay diversas estrategias a implementar, pero recuerdo que todas pasan por el nivel adecuado de inversiones en la red de distribución, lo que tiene un impacto directo en las tarifas pagadas por el consumidor en la distribución, pero igualmente, y de forma positiva, en la ecuación del costo de la energía eléctrica para el usuario final”, explica Amaral. “En este sentido, las agencias reguladoras desempeñan un papel clave, ya que deben estar abiertas a nuevas inversiones que estimulen las nuevas tecnologías, en línea con la transición energética, pero, al mismo tiempo, no provoquen un sobrecosto al consumidor. Para ello, es necesario tener una medición lo más precisa posible del retorno de estas inversiones, desde el punto de vista del consumidor”.
Finalmente, en su visión para el futuro energético de América Latina, la directora ejecutiva de ADELAT afirma que la región tiene la oportunidad de aumentar la descarbonización en sectores como el transporte, especialmente con la electromovilidad, aumentando los excedentes para el ciudadano y promoviendo la creación de cadenas industriales que dinamizarán la economía de los países.





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