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Archivo Canva

Occidente intenta desesperadamente romper el bastión de China en las cadenas de suministro para las energías limpias


Occidente ha comenzado una carrera para desvincularse de la influencia china en las cadenas de suministro de energía renovable, sin embargo, estos esfuerzos podrían no ser suficiente al tratar de fortalecer su capacidad de fabricación para garantizar un suministro confiable y asequible. De acuerdo a un estudio de Rystad Energy, alcanzar la autosuficiencia energética demandará una impresionante inyección de capitales de 700 mil millones de dólares y se vislumbra improbable antes del año 2030, postergando la transición hacia energías verdes.

El creciente énfasis en la seguridad energética ha surgido debido a la inquietud generada por la dependencia previa en la fabricación de materiales para energía solar, eólica y baterías, ampliamente dominada por China. Esto ha llevado a la UE y Estados Unidos a iniciar planes masivos para revertir esta dependencia. No obstante, la brecha es considerable: la inversión anual combinada de todas las demás naciones en estos sectores apenas roza los 20 mil millones de dólares, comparados con los 140 mil millones de dólares que China destina anualmente.

“Depender de un único socio comercial para la fabricación o las materias primas importantes es inherentemente riesgoso. A medida que se acelera la transición energética y crece la demanda de capacidad de energía limpia asequible, Occidente intenta desesperadamente romper el bastión de China en las cadenas de suministro para aumentar las tasas de adopción y reducir costos. Sin embargo, estos países están librando una batalla cuesta arriba y se necesitarán muchos años e inversiones significativas para lograr un impacto.” Expresó Audun Martinsen, jefe de investigación de la cadena de suministro, Rystad Energy.

 

Source: Rystad Energy’s Service Market Solution: December 2023. A Rystad Energy graphic

 

China busca materias primas fuera de su país, como las tierras raras en África, incluyendo la extracción de litio en Namibia. Aunque esto aumentará el suministro global, pocos países tienen la mayoría de los depósitos minerales necesarios para la energía renovable. Se podrían extraer más minerales, pero el costo sería alto. Además de la inversión en la cadena de suministro, China tiene una ventaja en términos de conocimientos técnicos y propiedad intelectual, lo que retrasa aún más los esfuerzos de Occidente por alcanzar la autosuficiencia. Para romper esta dependencia, se necesitará una expansión masiva de la capacidad de fabricación y minería, así como un enfoque en el reciclaje a gran escala para obtener minerales.

Los programas y políticas en la UE y EE.UU. buscan equilibrar el terreno, pero la inversión necesaria para alcanzar la independencia energética aún está muy lejos. Con la cronología estimada, se proyecta que la autosuficiencia en las cadenas de suministro de energía limpia no será alcanzada hasta la década de 2030, retrasando la transición hacia un sistema energético sostenible y asequible.

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