Uruguay mantiene una generación eléctrica casi totalmente renovable
Uruguay continúa avanzando en la descarbonización de su sistema energético. Según el Balance Energético Preliminar 2025 publicado por la Dirección Nacional de Energía (DNE), dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), el país mantuvo un 98% de generación eléctrica de origen renovable y redujo la participación de los combustibles fósiles en su matriz primaria.
El informe ofrece un adelanto del Balance Energético Nacional (BEN) y confirma el posicionamiento de Uruguay como uno de los sistemas eléctricos más limpios de la región.
En 2025, la generación eléctrica total alcanzó los 15.855 GWh, lo que supone una caída del 8% respecto a 2024. En contraste, el consumo final eléctrico creció un 2%, situándose en 13.488 GWh.
En el ámbito del comercio energético, las exportaciones de electricidad se redujeron a la mitad, con 1.022 GWh, mientras que las importaciones aumentaron significativamente hasta los 633 GWh, frente a solo 7 GWh en el año anterior.
La matriz eléctrica uruguaya siguió dominada por fuentes renovables. La energía hidroeléctrica fue la principal fuente de generación con 6.100 GWh, seguida de la eólica (4.457 GWh) y la biomasa (4.415 GWh).
Por detrás se situaron la energía solar, con 591 GWh, y la generación a partir de combustibles fósiles, con 293 GWh, consolidando así una matriz eléctrica prácticamente libre de emisiones.

En términos de energía primaria, el abastecimiento total se mantuvo estable respecto a 2024, aunque con cambios en su composición. La biomasa creció un 5% y se convirtió en la principal fuente, mientras que el petróleo y sus derivados descendieron un 4%, ocupando el segundo lugar.
En conjunto, el 64% del abastecimiento energético provino de fuentes renovables, frente al 35% de fuentes no renovables y un 1% de electricidad importada.
El factor de emisión de CO2 del Sistema Interconectado Nacional (SIN) se situó en 12 toneladas por GWh generado. Aunque esta cifra duplica la registrada en 2024, se mantiene entre las más bajas de la última década, según la DNE.
El consumo final de energía aumentó un 2% en 2025 y continuó liderado por el sector industrial, que concentró el 52% del total. Le siguió el transporte, con un 25%, mientras que el sector residencial representó el 14%, el comercial y público el 6% y las actividades primarias el 3%.
Por fuentes energéticas, los residuos de biomasa encabezaron el consumo final con un 38% y un crecimiento del 7% respecto al año anterior. La electricidad representó el 19% y el gasoil el 16%, ambos con incrementos del 2%.
Uno de los datos más destacados del informe es el fuerte crecimiento del consumo eléctrico en el transporte, que se triplicó en 2025 y alcanzó cerca del 1% de la electricidad suministrada al SIN.
El Balance Energético Preliminar 2025, elaborado por la Dirección Nacional de Energía, permite anticipar la evolución del sistema energético nacional antes de la publicación del informe definitivo a mediados de año. Sus resultados reflejan la consolidación de un modelo energético basado en renovables, con avances en electrificación y una reducción progresiva del uso de combustibles fósiles.





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