“El futuro es absolutamente renovable y sustentable”, Jaime Burguete, AES MCAC
AES es una de las más grandes compañías energéticas globales. Actualmente maneja seis Unidades Estratégicas de Negocios orientadas a mercados específicos. Una de ellas está orientada en México, Centroamérica y el Caribe (MCAC).
AES MCAC opera en 5 países actualmente: Puerto Rico, República Dominicana, Panamá, El Salvador y México, motorizando el crecimiento en zonas urbanas y rurales.
Dentro de esta región se manejan 3.236 MW de operaciones en bruto y 122 MW bajo construcción. Además, se brinda abastecimiento energético a más de 1.3 millones de personas.
Review Energy conversó en exclusiva con Jaime Burguete, vicepresidente de desarrollo de negocio en AES MCAC, para conocer un poco más sobre la empresa, los retos actuales y sus proyecciones a futuro en estas regiones.
¿Se han visto afectados proyectos de AES producto del COVID-19 en la región? ¿Cómo se ha atendido la situación desde la empresa para garantizar la continuidad del servicio?
Nosotros tenemos proyectos en operación, en construcción y en desarrollo.
En operaciones la verdad es que la afectación ha sido nula porque la compañía adaptó un plan de contingencia muy al comienzo de la pandemia estableciendo protocolos de operación ante cualquier eventualidad que pudiera producirse. Gracias a las medidas que se tomaron en su momento, y las que se siguen tomando día a día, no se ha tenido afectación alguna.
Desde el punto de vista de construcción evidentemente sí ha habido afectaciones, pero ya estamos con el programa de aceleración para que estas sean mínimas.
Tal vez donde hemos tenido un poco más de impacto es en el área de desarrollo, porque casi todas las entidades públicas han estado cerradas, por lo cual la interacción con ellos se ha visto afectada, pero nada que no se pueda recuperar.
Me gustaría aprovechar la ocasión para mostrar mi mayor reconocimiento a todo el equipo de operaciones de AES MCAC porque han dado la mejor versión de sí mismos. Para AES la seguridad es lo primero, y cumpliendo este valor en las circunstancias tan complejas como las actuales, se ha podido cumplir el 100 por 100 de nuestras obligaciones.
AES ha apostado en grande en el sector de renovables en el mercado centroamericano, ¿qué tipo de incentivos se requieren para masificar aún más este tipo de energías en la región?
Desde nuestro punto de vista, más allá de los temas puntuales como por ejemplo la reducción de los impuestos a la importación en paneles, no creemos que los incentivos sean necesarios en nuestra región.
Actualmente vemos que las energías renovables pueden competir contra cualquier otra tecnología. Por tanto, no vemos necesidad de incentivos “perse” como había por ejemplo en países como Honduras, donde a la tarifa del PPA se le añadía un incentivo renovable por ser solar o eólico.
Lo que sí necesitan las renovables son reglas y regulaciones claras. Si los gobiernos dan un marco de trabajo con reglas claras y con certidumbre, la penetración va a ser aún mayor. Lo principal son reglas claras, certidumbre y seguridad jurídica, con esos tres elementos es más que suficiente.
¿Podemos conocer en términos generales el pipeline de proyectos para la región en los próximos años?
Nosotros tenemos unos objetivos ambiciosos de crecimiento y una estrategia clara de descarbonización para los próximos años. En términos de generación eléctrica nuestro objetivo es enfocarnos 100% en proyectos renovables (eólica y solar fundamentalmente) con un target de entre 400 MW – 500 MW por año en nuestra región.
En términos de portafolio también queremos seguir creciendo en nuestro negocio de LNG (gas natural licuado por sus siglas en inglés) teniendo a Panamá y República Dominicana como principales “hubs”. Este crecimiento no viene enfocado tanto desde el punto de vista de generación como sí de comercialización de LNG a nivel Centroamérica y Caribe.
En esta línea, se va a empezar a construir a finales de este año el segundo tanque de LNG en República Dominicana lo que permitirá incentivar la conversión de generación de combustibles fósiles a LNG favoreciendo la descarbonización de la matriz energética.
¿Cuál ha sido, al día de hoy el resultado del joint venture Fluence, en relación al almacenamiento? ¿Se podría expandir su implementación a países de la región latina?
El resultado ha sido tremendamente positivo; como muestra comentar que a día de hoy el portfolio de Fluence es de 2.1GW en proyectos operando y/o adjudicados.
Entendemos que las posibilidades de los sistemas de almacenamiento son enormes. No veamos solamente la batería como catalizador de la penetración de más energía renovable en los sistemas, que es correcto, sino también como proyectos stand-alone para servicios auxiliares, black start, peak-demad, etc. Los sistemas de baterías permiten reducir las inversiones en la red de transmisión y/o distribución posibilitando por un lado, el fortaleciendo la confiabilidad del sistema a un menor coste, y por otro, el ahorro en tiempos de implementación.
Si analizamos nuestra región, donde los sistemas son menos robustos, el potencial para implementar proyectos de almacenamiento es enorme.
A la pregunta de si las baterías son hoy viables económicamente, creo que no hay duda de que sí y tenemos muchos ejemplos que lo demuestran. Otra cosa es que pensemos que la batería puede funcionar para cualquier cosa y para cualquier mercado.
¿Ven con optimismo el futuro de las energías renovables en américa latina? ¿Cuál es la estrategia de AES para este futuro?
Lo vemos con absoluto optimismo; si hay algo en lo que todos estamos de acuerdo es que en el futuro todos los procesos productivos de las empresas serán sustentables.
Cada vez más, nosotros como consumidores, estamos demandando que los productos y servicios que compramos sean producidos con energías renovables; por tanto, las compañías están empezando a medir y a publicar la huella de carbono en sus procesos. Pero no sólo eso, los grandes fondos de inversión y los inversores institucionales están tomando en consideración la sustentabilidad como un nuevo criterio para decidir en qué compañía invertir.
Pero que veamos con optimismo el futuro no significa que sea fácil. El sector, como el resto de la economía, está en un proceso constante de transformación (donde el covid además ha introducido un enorme grado de incertidumbre y volatilidad). Ahora más que nunca estamos enfocados en proporcionar a nuestros clientes una propuesta clara de valor, mucho más allá de la simple venta de energía, donde proporcionamos soluciones que cubran con sus necesidades.
Estamos poniendo por tanto al cliente como centro de nuestra misión donde la digitalización y la innovación juegan un papel fundamental.
No cabe duda que estamos en el camino correcto y con la estrategia idónea para poder cumplir con las expectativas de nuestros accionistas y clientes.





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