¿Qué tanto afecta la ola de calor a la fotovoltaica?
Un verano extremo. Más de 1.700 muertes en España y Portugal que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), podrían haberse evitado. Miles de hectáreas calcinadas, temperaturas de más de 40 grados en los diferentes puntos del continente europeo y las alarmas encendidas en los hogares que todavía esperan el mes de agosto.
El calentamiento global está afectando cuán calientes son las olas de calor, cuánto duran y con qué frecuencia ocurren. Se espera que el costo de las olas de calor en la salud humana aumente a medida que el calentamiento global continúa.
Pero ¿y qué pasa con la salud de los paneles solares que ven al sol como su aliado? La realidad es que no parece afectarles, por ahora, tanto como se teme. Cuando hace calor se pierde una parte del rendimiento en los módulos, esa pérdida de rendimiento en módulos se llama "Coeficiente Térmico" (Temperature Coefficient).
Según Héctor de Lama, Director Técnico de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), a partir de temperaturas muy altas, entre los 40°C o 45°C, según el tipo de paneles, se reduce muy poco el rendimiento de mismos. Por cada grado adicional puede disminuirse un 0,3% el rendimiento de los paneles, solo un tercio de un 1%.
“Antes la reducción era mayor. Los medios que reportan altas pérdidas puede que se estén fijando en los paneles antiguos que eran peores. La tecnología ha ido avanzando muy rápido y uno de los factores en los que ha avanzado es este. Hace algunos años era a partir de 35% grados en donde perdían el rendimiento y lo perdían más rápido. Por cada grado adicional perdían un 1%”, explicó de Lama.
Peter Karam, Director de Operaciones de BNZ, afirmó que "a nivel técnico, todos los componentes tienen unas limitaciones. Eso es igual a las baterías de los teléfonos cuando se dejan en el sol, que se van agotando más rápido. También pasa con los paneles fotovoltaicos, que tienen rangos de operación ideales. Aunque esto no signifique que se vaya a parar ningún proyecto ni que se vaya a perder la producción de energía, el rendimiento eléctrico se puede ver afectado".
Para Karam, una ola de calor sobre los proyectos fotovoltaicos no es una noticia muy negativa puesto que el impacto se limita a algunas horas del día. Incluso, según él, estas condiciones climáticas pueden aportar datos positivos al área de I+D para el análisis adecuado del comportamiento de los paneles y equipos.
"Tener un terreno árido o seco frente a uno vegetalizado tiene un gran impacto sobre la temperatura alrededor de las placas y los equipos. Tener capas vegetales por debajo de los paneles fotovoltaicos ayuda a mitigar un poco el impacto de las temperaturas", aseguró el Director de Operaciones de BNZ.
Además, el panel tiene retraso frente a la temperatura del ambiente. “Aunque haya una ola de calor, por la noche bajará la temperatura. Es decir, hasta que no sean las 12 del medio día o incluso en la tarde todavía los paneles no habrán tenido el tiempo para calentarse. Entonces, incluso durante toda la mañana no experimentan esta pérdida de rendimiento porque solo cuando pasan varias horas llegan a esos 40°C”, aseguró el Director Técnico de la UNEF.





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