Newsletter

Quieres recibir nuestras novedades

GALERIA
Carlos Albero, Market Area Manager para Iberia y Latinoamérica de DNV GL

Entrevista: “El boom de la renovables no lo hemos vivido todavía, está por venir”


Este mes de septiembre, DNV GL empresa de servicios de clasificación, aseguramiento técnico, asesoría en sectores como el marítimo, petróleo, gas y el sector energético, puso a disposición de sus clientes el más reciente informe de Energy Transition Outlook–uso y suministro de energía.

DNV GL reveló que se prevé que la energía renovable dominará cada vez más la generación de electricidad. De hecho, estima que la capacidad instalada de energía solar y eólica se duplicará con creces de 1.250 GW en 2019 a 2.690 GW en 2025, y seguirá creciendo y generando el 62% de la electricidad para 2050.

Para conocer más a profundidad los hallazgos de la nueva versión de este informe y el camino que le espera al mercado energético en la región, Review Energy habló en exclusiva con Carlos Albero, Market Area Manager para Iberia y Latinoamérica de DNV GL. 

La crisis del COVID-19 ha demostrado una necesidad por realizar una transición energética hacia fuentes de energía renovables, ¿Cuál es la apuesta de DNV GL para continuar fomentando esta transición en un mundo post pandémico?

Nosotros debemos de ser de los pocos sectores que no lo hemos notado, a pesar de que evidentemente las administraciones públicas sí que han disminuido su actividad, lo que es la actividad del sector privado se ha visto mantenida a lo largo del tiempo, la gente sigue trabajando en sus desarrollos de proyectos, siguen trabajando en sus portfolios que están moviendo, ahí no hemos notado un descenso de la actividad.  En los proyectos en construcción, las paralizaciones han afectado de manera aislada. 

Todos los mercados han mostrado un comportamiento muy bueno. El español y el portugués, por todos los mecanismos que hay ahora, de acceso al mercado y proyectos, están muy bien. El mexicano que posiblemente de puertas afuera es el que peor imagen tenía por el contexto de incertidumbre regulatoria, aun así, continuamos percibiendo esa tracción en el mercado.

Hacia el sur, los mercados centroamericanos y caribeños, cómo República Dominicana, que tiene una industria que genera muchísimo trabajo siguen desarrollando proyectos. DVN GL tiene mucha experiencia en Guatemala, Honduras, Panamá, Colombia dónde hemos visto un crecimiento importante. Y ya luego los mercados tradicionales de Brasil y Chile hemos visto que siguen con bastante fuerza, con lo cual hemos seguido adelante.

Actualmente DNV GL opera en distintos países de Latinoamérica, ¿cómo se ha visto afectada la percepción del mercado ante cambios regulatorios que se han efectuado en los distintos países? Por ejemplo, en México producto de las nuevas reglas propuestas ante las renovables.

Yo creo que, si algo hemos aprendido los que ya llevamos tiempo en el mercado energético y de renovables, es que hay algo en lo que siempre hay que enfocarse, que es el lado de la demanda, México es un país muy grande, con una matriz energética muy antigua y muy contaminante, por lo cual desde ese punto las renovables son una necesidad a nivel país en el medio y largo plazo.

A pesar de que en este momento las señales que están enviando las entidades regulatorias no llaman al optimismo, sí que hay una realidad que es incuestionable, y es que México tiene que mover su matriz energética hacia un mix mucho más renovable. A partir de ahí podemos preguntarnos cómo va a ocurrir esto, y existen distintas opciones. ¿Va a invertir CFE en una matriz renovable? ¿Va a invertir el gobierno mexicano? ¿Será una iniciativa combinada público-privada? Pero el hecho es indudable, tiene que ocurrir, porque es la obligación que marcan los Acuerdos de París, que marca el medio ambiente, que va a demandar la ciudadanía.

A partir de ahí podrás tratar de darle a ese marco una forma u otra y los grandes jugadores lo tienen muy claro. En el sentido de que hay que moverse, hay que continuar con el desarrollo, el pequeño y mediano desarrollador sí que ha visto mayor incertidumbre, y han visto modelos que podrían tambalear, pero los grandes jugadores en México continúan con sus inversiones.

Dentro de las energías renovables, el almacenamiento ha sido clave para la transición según la Agencia de Energía Internacional, ¿cómo ve la empresa la inversión de esta tecnología en los países latinoamericanos y en España?

El almacenamiento va a ser el gran cambio del mercado eléctrico, porque ahí es donde toda la incertidumbre en la operación de los sistemas eléctricos que agrega la elevada penetración de energías intermitentes se va a ver mitigada. Si esas tecnologías de almacenamiento, como nosotros estamos previendo, van a disminuir su costo de instalación, eso va a ayudar a que muchísimos países vayan a desarrollar esas capacidades.

En cuanto los mercados se estabilicen, que den una señal de precio a los servicios auxiliares y a las plantas, va a ser un ingreso adicional para que los proyectos lleven ese almacenamiento acoplado. Claro, también depende mucho de la política de cada país por ejemplo, en el mercado Ibérico el almacenamiento no es una necesidad inmediata porque las plantas de momento pueden verter toda su energía a la red, pero si queremos cumplir los planes nacionales de energía y clima a finales de 2030 tendremos prácticamente 50 GW de eólica y 36 GW de solar, el almacenamiento será necesario. Temas como time shifting para poder llevar esa energía de esas franjas de generación, a franjas donde haya un consumo, se volverán fundamentales y volvemos un poco al tema de que hay que mirar la demanda. El mercado eléctrico se convertirá en un nuevo marcador de la actividad de las energías renovables.

¿Cómo visualizan el futuro del sector de las energías renovables pasada la crisis sanitaria que ha provocado el COVID-19?

La COVID ha adelantado el pico de emisiones a 2019 y provocará un cambio en los hábitos de transporte de muchas personas, lo que crea un impacto duradero en el tiempo. Aun así, con la proyección que hacemos a día de hoy de las emisiones de CO2, indica que debemos acelerar más la transición energética. El boom de la renovables no lo hemos vivido todavía, está por venir, Vamos a vivir una multiplicación de la fotovoltaica por 60 veces y de la eólica por 15 veces a nivel mundial, por lo cual vamos a ver muchísimos desarrollos, vamos a ver un cambio profundo en las matrices de generación de muchos países, y es la clave que estamos dando es que no hay una solución única, sino que es la suma de muchas cosas.

 Ahora estamos hablando de generación renovable, pero tenemos que hablar también de eficiencia energética, tenemos que hacer más con menos energía y más con más energía limpia y tratar de descarbonizar sectores que son tradicionalmente consumidores de combustibles fósiles, y tratar de que esa actividad que nosotros desarrollamos y esa actividad económica y productiva tenga una menor huella en el impacto del planeta. Por lo cual se necesita la actuación de todos, de gobiernos y reguladores a la hora de fomentar esas políticas, de inversores que se involucren dentro de los sectores energéticos, que ya lo están haciendo en cuanto ven señales positivas de mercados y desde luego desarrolladores de proyectos que tengan la ambición de por el toque verde en las matrices energéticas de muchos países.

 

Comentarios

  • Sé el primero en comentar...


Deja tu comentario