España desarrolla sólo un 0,45% de su potencial total en energía solar flotante: Ennova Floats
El sector de la energía solar flotante en España está experimentando un crecimiento significativo en los últimos años. España cuenta con un gran potencial para el desarrollo de la energía solar flotante debido a su clima soleado y a la presencia de numerosos embalses y lagos. Además, este tipo de instalaciones ofrecen ventajas adicionales, como la reducción de la evaporación del agua, la mejora de la calidad del agua y la posibilidad de utilizar espacios que no son aptos para otros usos.
Para profundizar sobre las ventajas que la solar flotante traerían a la transición energética española, Review Energy habló con Gonzalo Pérez Lillo, Director del Departamento de Solar Flotante en Ennova Renovables, que profundizó en los objetivos que necesita este sector para, nunca mejor dicho, salir a flote en el panorama renovable nacional. Así, sería necesario un marco regulatorio más claro y la estandarización de unas buenas prácticas que definieran el camino a seguir por el sector y que, a su vez, serviría para que la clase política viera claramente lo necesario que es invertir en el desarrollo de este tipo de tecnologías.
Y es que, a pesar de los avances, es necesario un impulso más rápido y claro en el sector. En España hay aproximadamente unas 70.000 balsas de riego, lo cual podría traducirse en una cifra de más de 35 GW que podrían instalarse en estas balsas. Por otro lado, en cuanto a aguas públicas como presas y pantanos, las 7.000 hectáreas instalables en estas infraestructuras hacen que haya una capacidad potencial de instalación de más de 9,5 GW.
Sin embargo, como apuntó Pérez Lillo, estos recursos no se están aprovechando como se debiera. “Actualmente se habrán instalado menos de 20MW en total, lo que significa que únicamente se está desarrollado un 0,45% del potencial total dentro del país. Este sector aún tiene que expandirse”, afirmó.
Ventajas de la energía solar flotante
Efectivamente, este sector necesita expandirse, ya que, a pesar de que la energía solar en suelo está ampliamente desarrollada en el país, la solar flotante presenta ventajas adicionales que aún no se han explotado como se debiera. Para empezar, no hay que deforestar terrenos de cultivo, hacer movimientos de tierra para preparar el terreno, estudios geotécnicos o pull-out tests. “Eso en cuanto a obra civil para preparación del terreno. Además, frente a suelo, la flotante puede llegar a producir hasta un 15% más debido a la refrigeración de los módulos por el efecto refrigerante del agua. Del mismo modo, no ocupa terreno el cual está destinado a otros usos, sino que se utiliza un espacio que estaba sin uso previo”, explicó Pérez Lillo.
Además de la ventaja geográfica, la solar flotante presenta también ventajas mejorando la calidad de las aguas: “Al cubrir el cuerpo de agua, disminuye la luz solar que incide sobre la balsa y así proliferan menos algas y microorganismos perjudiciales. Esto supone al regante un ahorro en tratamientos del agua anualmente”.
“Y por último y no menos importante, el ahorro en cuanto a eliminación de agua evaporada. En España, en la mitad sur del país se estima una evaporación en torno a 2 metros cúbicos de agua por metro cuadrado. Esto se traduce en una preservación del escaso recurso hídrico que tenemos mediante la instalación de solar flotante en una balsa de agua”, remarcó el Director del Departamento de Solar Flotante en Ennova Renovables.
Legislación clara y estandarización de buenas prácticas
Haciendo un análisis del sector solar flotante, es necesario cumplir con dos objetivos fundamentales: facilitar una legislación clara y comprensible sobre el uso y la instalación de la solar flotante en España y establecer unas buenas prácticas en el sector. Con el primero, se podría potenciar la flotante a través de administraciones locales y comunidades autónomas, y frenar el desconocimiento que tienen los técnicos en algunas de estas administraciones.
El segundo punto, como señaló Pérez Lillo, podría ser algo controvertido pues puede no sentar bien en el sector, sería establecer unas buenas prácticas en el sector. “Al igual que en fotovoltaica industrial, en flotante aún hay mucho camino y mucha escuela que hacer. Si abundan las malas prácticas, estas plantas solares dejarán de ser bancables o difícilmente podrán ser aseguradas. Depende de qué tecnología uses, hay también sistemas solares flotantes que carecen de pasillos para operación y mantenimiento, impidiendo así cualquier acción preventiva en estas plantas flotantes. Esto, que parece tan obvio, aún se está viendo en el sector y no sólo en España, también en Europa o Asia”, explicó.
Actualmente, y desde hace un par de años, están empezándose a ver licitaciones públicas, principalmente en Andalucía y las Islas Baleares. Tras estas dos comunidades autónomas, quienes también han empezado a sacar algún pequeño proyecto son las Islas Canarias. Así, como apuntó Pérez Lillo, posiblemente el desconocimiento de este sector específico de la fotovoltaica por parte de las administraciones públicas y de sus técnicos hace que esta tecnología no esté lo suficientemente impulsada, como sí pasa en otros continentes.
“Desde mi punto de vista habría que hacer formación hacia las entidades públicas sobre la solar flotante y los beneficios que aporta, estandarizando las buenas prácticas a seguir así como las prácticas desaconsejadas, tal y como si ha ocurrido en la fotovoltaica en tierra (parques FV, industrial y residencial)”, argumentó.
Esas buenas prácticas serían clave para un sector que necesita que las autoridades sepan verdaderamente cuáles son sus ventajas y las posibilidades de desarrollo que tiene en el país. “Tanto en materia de PRL, Instalación como operación y mantenimiento (O&M) se han adoptado y estandarizado por seguridad una serie de premisas que en la solar flotante aún no ha ocurrido. La carencia de estandarización de buenas prácticas en la flotante deja demasiado a la suerte el buen desarrollo de esta tecnología”, señaló el experto.
¿Qué retos presenta la instalación de tecnología solar flotante?
Como explicó a Review Energy Pérez Lillo, en España, y en general internacionalmente, los retos a superar suelen ser comunes, y tienden a darse en los amarres, que son el elemento principal en cuanto a sujeción de la planta solar.
Las prácticas comunes en cuanto a balsas, de desarrollan de la siguiente manera: En la orilla (coronación de la balsa) se instalan unos anclajes y, de éstos, se tienden unos cabos o amarres desde los anclajes al borde de la planta solar flotante, y se aseguran al perímetro. Para que la planta solar flotante pueda subir y bajar adaptándose a los diferentes niveles de agua, se dejan los amarres destensados a nivel máximo de agua, para que a bajos niveles de agua de la balsa los amarres trabajen a máxima tensión en ese nivel mínimo.
Esta variación del nivel de agua no puede darse en variaciones grandes del nivel, ya que a nivel máximo estaría prácticamente la instalación flotante a la deriva en la balsa, a merced del viento y del oleaje. Esto origina interferencias con surtidores de agua, aireadores, o incluso con la propia impermeabilización de la balsa. A nivel mínimo (comprometido durante la fase de proyecto con el regante) los cabos están a su máxima tensión. Dado el cambio climático y la sequía, los regantes necesitan muchas veces explotar el agua de la balsa, así que cuando se quedan vacías la instalación baja hasta el fondo, rompiéndose los amarres, o incluso las fijaciones entre la planta solar flotante y los amarres.
También suele ocurrir que en condiciones normales de operación, los cabos se rompan al exponerse a fuerzas pico de viento u oleaje, al no trabajar todos en su conjunto. Esto, en grandes cuerpos de agua supone que vayan rompiéndose unos tras otros y pueda llegar a dejar a merced del viento la instalación solar flotante.
Otra problemática que últimamente se está reportando, al estarse desarrollando en mayor medida este sector específico de la fotovoltaica, es el incendio de plantas solares flotantes. Muchas veces son fallos en el diseño del sistema flotante (condensación de agua en la parte trasera de los paneles causando arcos eléctricos) o malas praxis durante la operación y mantenimiento de la planta de los módulos fotovoltaicos, como pisar los módulos, ya que acaban cortocircuiteando las células del módulo. Cuando una planta se incendia, habrá que estudiar la cantidad de metales pesados (de los módulos incendiados) que se incorporan al ecosistema acuático tras estos incendios, y su incorporación en el agua potable y la cadena trófica.
Las soluciones de Ennova Floats
“Desde Ennova Floats las soluciones que aportamos es desde el diseño de ingeniería de los propios flotadores, hasta de la configuración de la planta solar flotante con gran densidad de pasarelas de mantenimiento para evitar el tener que pasar por encima de los paneles”, afirmó Pérez Lillo.
“Nuestros flotadores están abiertos por detrás para que haya una buena ventilación y refrigeración del módulo, y así también aumentar la producción de la planta en general. En cuanto a la configuración de la planta, nuestro diseño se basa siempre en presentar una pasarela de mantenimiento cada 2 módulos, haciendo accesibles todos los módulos a los operarios de la planta. Por otro lado, nuestros anclajes dinámicos permiten adaptarse a todos los niveles de agua de los cuerpos de agua, así como amortiguar las fuerzas pico de oleaje y viento” concluyó.





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