España revisa la normativa para impulsar el autoconsumo colectivo
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) iniciará una audiencia pública de una propuesta de real decreto que modificará la regulación del autoconsumo eléctrico.
El objetivo de la iniciativa es dar un nuevo impulso al sector, con especial atención al autoconsumo colectivo, y eliminar las barreras que aún dificultan su despliegue, en línea con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030, que establece una meta de 19 GW de autoconsumo al final de la década.
El autoconsumo ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años: desde 2018 se ha multiplicado por 17, pasando de 484 MW instalados a los 8.256 MW registrados a finales de 2023, según los datos oficiales del MITECO. Durante este periodo, se ha consolidado como una herramienta clave para aumentar la producción de energía renovable, electrificar la economía, fomentar la participación ciudadana en el sector energético y generar ahorros significativos para los consumidores.
Sin embargo, este crecimiento también ha puesto de manifiesto nuevas necesidades regulatorias, especialmente en torno al autoconsumo compartido, una modalidad con gran potencial en España, donde más del 70% de las viviendas principales se concentran en edificios plurifamiliares.
Nuevas modalidades y gestor de autoconsumo
La propuesta normativa plantea introducir nuevas modalidades, como la de excedentes compartidos. En este modelo, el consumidor principal autoconsume la energía que necesita y comparte únicamente los excedentes con otros usuarios de su entorno. Un centro comercial, una escuela o un edificio público, por ejemplo, podrían aprovechar este esquema.
Además, se permitirá la conexión simultánea a dos modalidades de autoconsumo —una individual sin excedentes y otra colectiva a través de la red— y se agilizarán los cambios de modalidad, que podrán realizarse mensualmente. También se flexibilizará la modificación de los coeficientes de reparto de energía entre consumidores.
Otro aspecto destacado es la creación de la figura del gestor del autoconsumo, una persona física o jurídica que representará los intereses de los consumidores asociados, asumiendo las gestiones necesarias para el correcto funcionamiento del sistema. Esta figura se perfila como un elemento clave en el desarrollo de comunidades energéticas.
La propuesta incluye medidas técnicas para mejorar la conexión de las instalaciones y los puntos de medida, así como cambios en las facturas del mercado regulado (PVPC), que deberán reflejar tanto la producción como el reparto de la energía autoconsumida. Asimismo, se garantizará el acceso a los datos de generación en las mismas plataformas en las que los usuarios consultan su consumo.
Finalmente, se plantea ampliar la distancia máxima entre generación y consumo, que pasará de los 2 km actuales a 5 km, siempre que la instalación no supere los 5 MW y se ubique en edificios, estructuras artificiales o suelos industriales.
El inicio de este trámite coincide con la campaña del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), bajo el lema “Personas con energía propia”, destinada a divulgar los beneficios del autoconsumo en hogares, empresas y comunidades de vecinos.





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