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IEA urge a empresas y gobiernos a tomar medidas para reducir emisiones de metano en el sector petróleo y el gas


El pasado 18 de enero, la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) publicó su nuevo informe “Reducir las fugas de metano de la industria del petróleo y el gas: una hoja de ruta y un conjunto de herramientas regulatorias”, en el cual ofrecen una guía paso a paso para cualquiera que intente desarrollar o actualizar la regulación sobre el metano.

El informe se basa en el análisis de cómo más de 50 países, estados o provincias, que van desde Estados Unidos, pasando por Nigeria, Irak, China y hasta Rusia, han abordado las emisiones de metano desde una perspectiva regulatoria.

"En este año crucial para la acción climática que conduce a la COP26 en Glasgow en noviembre, este es el momento para que los gobiernos aumenten sus ambiciones no solo sobre el CO2 sino también sobre el metano", aseveró  el Dr. Fatih Birol, Director Ejecutivo de la AIE.

"Una vía importante, especialmente para los países con grandes sectores de petróleo y gas, será incluir compromisos sobre el metano en sus compromisos nuevos o actualizados antes de la reunión de la COP. Este es también el momento para que las empresas pongan todo su peso en este esfuerzo", continuó.

Según el informe, las emisiones de metano de la industria mundial del petróleo y el gas se redujeron en un 10% estimado en 2020 a medida que los productores recortaron la producción en respuesta al impacto histórico de la crisis Covid-19.

Esto quiere decir que una gran parte de la caída de las emisiones de metano en 2020 no se debió a que las empresas tuvieran más cuidado para evitar fugas de metano en sus operaciones, sino simplemente porque estaban produciendo menos petróleo y gas. 

Es importante recordar que el metano es un gas de efecto invernadero mucho más potente que el dióxido de carbono (CO2) y hace una contribución importante al calentamiento global. 

Según la actualización de 2021 de la AIE de su rastreador de metano, las operaciones de petróleo y gas en todo el mundo emitieron más de 70 millones de toneladas de metano a la atmósfera el año pasado. Esto es, en líneas generales, equivalente a las emisiones totales de CO2 relacionadas con la energía de toda la Unión Europea.

"La tarea inmediata ahora para la industria del petróleo y el gas es asegurarse de que no haya un resurgimiento de las emisiones de metano, incluso cuando la economía mundial se recupere, y que 2019 se convierta en su pico histórico. No hay ninguna buena razón para permitir que continúen estas peligrosas fugas, y existen todas las razones para que los operadores responsables se aseguren de que se aborden", comentó Birol.

"Junto con los ambiciosos esfuerzos para descarbonizar nuestras economías, la acción temprana sobre las emisiones de metano será fundamental para evitar los peores efectos del cambio climático. Nunca ha habido un mayor sentido de urgencia sobre este tema que el que existe hoy en día", agregó.

Según el análisis, la reducción de las emisiones de metano es muy rentable para las empresas de petróleo y gas. A diferencia del CO2, el metano ya tiene un precio en todo el mundo: el precio del gas natural. Esto significa que los costos de mejorar las operaciones o hacer reparaciones para prevenir fugas a menudo se pueden pagar con el valor del gas adicional que se lleva al mercado.

IEA asegura que estas emisiones podrían recuperarse con fuerza, sin mayor acción de las empresas, los responsables políticos y los reguladores.

 

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