La industria pesada de Europa busca la descarbonización de sus líneas de producción
Las empresas europeas buscan reducir el impacto del efecto invernadero en sus líneas de producción. Es por ello que algunas ya están probando con el hidrógeno verde.
Entre ellas, se encuentra Thyssenkrupp de Duisburg, en Alemania. Esta es la acería integrada más grande de Europa. La enorme instalación produce alrededor de 11 millones de toneladas de acero al año, junto con 20 millones de toneladas de dióxido de carbono, cerca de 2,5% de las emisiones de CO2 del país.
Las naciones de la UE están comprometidas con una reducción del 55% en las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, por lo que empresas como Thyssenkrupp deben descarbonizarse rápidamente.
Industrias como el acero, el cemento y la petroquímica, que requieren un calor extremo durante la producción, tienen una enorme huella de carbono. El acero es responsable de entre 7% y 9% de todas las emisiones directas de combustibles fósiles, y cada tonelada producida resulta en un promedio de 1,83 tonelada de CO2, según la Asociación Mundial del Acero.
Arnd Köfler, director de tecnología de Thyssenkrupp, dijo que para cumplir con los estrictos objetivos de emisiones de Europa, “hay que identificar las grandes oportunidades, dónde y cómo reducir las emisiones de dióxido de carbono”. Él cree que la escala de las emisiones de Duisburg ofrece una oportunidad perfecta para desplegar el hidrógeno.
Thyssenkrupp planea tener su primera planta de DRI en funcionamiento para 2025, produciendo inicialmente 400 mil toneladas anuales de acero ‘respetuoso con el clima’, fabricado con hidrógeno o gas natural, y 3 millones de toneladas para 2030. Su objetivo es reemplazar todos sus altos hornos para 2050.





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