La instalación de paneles solares en tejados podría reducir la temperatura global hasta 0,13 °C
El mundo sigue caminando a pasos agigantados para alcanzar la neutralidad climática. Sin embargo, pese a los esfuerzos de los gobiernos, las metas de zero emisiones sigue siendo un desafío. Por ende, la urgencia es buscar la forma más apropiada de potenciar las energías renovables. Por esto, un estudio reciente liderado por la Universidad de Sussex y publicado en Nature Climate Change, ha revelado un hallazgo sorprendente: la energía solar instalada en tejados podría cubrir hasta dos tercios de la demanda energética global y reducir las temperaturas del planeta hasta en 0,13 °C antes del año 2050.
Un gigantesco potencial aún sin explotar
La investigación, encabezada por Felix Creutzig, presidente de la Cátedra Bennett, estima que existen alrededor de 286.000 km² de superficie de tejados en todo el mundo. Este espacio podría ser aprovechado para instalar sistemas fotovoltaicos en tejados (RPV, por sus siglas en inglés), capaces no solo de generar electricidad limpia y descentralizada, sino también de contribuir significativamente a la mitigación del cambio climático.
Utilizando técnicas de minería de datos geoespaciales e inteligencia artificial, los investigadores lograron mapear y estimar con alta precisión la superficie global disponible para estos sistemas. A través de modelos avanzados del sistema terrestre (CMIP6), calcularon que los RPV podrían reducir entre 0,05 °C y 0,13 °C la temperatura global antes de 2050.
Una solución más económica que la energía nuclear
Uno de los puntos más llamativos del estudio es la comparación de costos entre distintas fuentes de energía. Mientras que los sistemas fotovoltaicos en tejados tienen un costo estimado entre 30 y 50 libras por MWh, los proyectos nucleares más recientes oscilan entre 100 y 150 libras por MWh. Esta diferencia destaca a la energía solar como una alternativa no solo más limpia, sino también mucho más rentable.
Distribución global del potencial solar
El potencial no se distribuye de manera uniforme en el mundo. Según el estudio:
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Asia oriental, especialmente China e India, concentra cerca del 30 % del área total de tejados del mundo, posicionándose como una región clave para la transición energética.
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América del Norte y Europa, a pesar de recibir menos radiación solar, tienen una alta densidad urbana que les permite contribuir hasta el 25 % del potencial mundial.
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África, con la mayor radiación solar del planeta, apenas representa el 1 % de las instalaciones actuales, lo que pone en evidencia su inmenso potencial desaprovechado.

Metodología innovadora para estimaciones precisas
El equipo de investigadores desarrolló un enfoque de dos etapas: primero utilizaron imágenes satelitales de alta resolución y aprendizaje profundo para identificar tejados en regiones representativas; luego, extrapolaron esta información globalmente a través de modelos predictivos de bosques aleatorios, teniendo en cuenta variables como población, infraestructura y uso del suelo.
Gracias a esta metodología, se logró una estimación global con alta consistencia respecto a otras fuentes, como las bases de datos de Google y Microsoft. A nivel nacional, China lidera con 74.426 km² de superficie en tejados, seguida por EE.UU. (30.928 km²) e India (23.087 km²).
Impacto climático y energético
No toda la superficie de los tejados es apta para paneles solares, por factores como la orientación, pendiente o sombras. Sin embargo, considerando una ocupación del 30 % y eficiencias típicas de los paneles (20 %), los RPV podrían generar cantidades sustanciales de electricidad.
El beneficio climático depende además de la intensidad de carbono de la red eléctrica: cuanto más dependiente de combustibles fósiles sea una región, mayor es la reducción de emisiones al sustituirla por energía solar. Por ejemplo, Europa Occidental, con una red más limpia, tiene menos impacto relativo, mientras que Asia Oriental muestra beneficios más altos debido a su alta intensidad de carbono.
Escenarios futuros y retos por delante
El estudio también proyecta el impacto futuro de los RPV bajo distintos escenarios climáticos (STEPS, SDS y NZE). A medida que las redes eléctricas se descarbonicen, la mitigación adicional por parte de los RPV disminuirá, aunque su papel será clave en la transición energética. Aun en el escenario más ambicioso (emisiones netas cero), se estima que los RPV podrían evitar hasta 102 Gt de CO? de aquí a 2050.
Conclusión: una oportunidad global con enfoque local
El mensaje del estudio es claro: la energía solar en tejados representa una de las estrategias más efectivas y viables para reducir las emisiones de carbono y limitar el calentamiento global. Sin embargo, su implementación debe adaptarse a las condiciones locales, maximizando el uso del recurso solar, la infraestructura existente y la necesidad energética de cada región.
Invertir en energía solar en azoteas no solo es una medida urgente frente al cambio climático, sino también una oportunidad estratégica para democratizar la energía, reducir costos y fomentar el desarrollo sostenible, especialmente en regiones aún poco aprovechadas como África y partes de Asia.





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