Optimismo en sector de renovables de España pese crisis del COVID-19
Cómo parte del nuevo normal tras la llegada del COVID-19, algunos actores de la industria de las energías renovables del sector español se reunieron durante la primera semana de abril, de manera digital, para conversar sobre el futuro de las inversiones para el campo energético europeo.
La más reciente aseveración de La Agencia Internacional de Energía (AIE) en relación a las inversiones multimillonarias en proyectos de energía renovable, es preocupante. Aseguran que bajo las condiciones actuales, es altamente probable que exista afectación, lo que atrasaría a todos los países en sus metas por alcanzar economías bajas en carbono.
Si lo vemos en detalle, el panorama según BloombergNEF este 2020 será un año de contracción para el desarrollo del sector fotovoltaico, el primero desde 1980, dónde podría registrarse una baja en el crecimiento.
Pero no todo son malas noticias, pues según la publicación donde el panorama parece ser más favorable es para el sector de la energía eólica, pues, aunque podría existir una baja, se espera que este sea un año de crecimiento récord en términos de potencia instalada.
España, destaca por la producción de electricidad de origen eólico y solar, siendo uno de los países que más electricidad genera con estos métodos.
Las medidas de suspender por 15 días los plazos administrativos a través de la Disposición Adicional Tercera del Real Decreto 463/2020, tiene una afectación directa en la interrupción de términos y la paralización de los plazos para la tramitación de los procedimientos de las entidades del sector público.
Eso sin duda, supone la posible inmovilización de los procesos de los parques fotovoltaicos y eólicos en el país que actualmente están en construcción.
¿Cómo se prepara entonces la industria para afrontar los retos del futuro? Esta y otras interrogantes fueron parte de la discusión virtual organizada por ATA Insights.
Expertos de diferentes campos del sector como, Jorge Magán, managing director de Ingeteam; Oscar Mendoza, head of Business Development Iberia para Enel Green Power e Ignacio Grangel, Partner de CMS Abogados; analizaron los temas con preocupación, pero miran el futuro con optimismo pese a los retos.
“No hay que dejarse llevar por un pesimismo, es una oportunidad para apostar. Estamos en un sector estratégico, que lo necesita el país. El ámbito renovable es especialmente sensible a las necesidades, y ciertamente podremos salir adelante” destacó Grangel.
Adicionalmente los expertos concuerdan en el cambio que tendrá la industria tras la crisis del coronavirus, pues desde ya trabajan en impulsar e implementar planes dirigidos a las inversiones que puedan ayudar a la economía de su país, desde la fabricación de insumos hasta la ejecución de proyectos de empresarios españoles.
Oscar Mendoza, mencionó que están buscando la manera de traer trabajo a España, “incluso estamos analizando si las próximas inversiones que teníamos dispuestas a largo plazo, las podemos traer al día de hoy. La idea es invertir en servicios nacionales”, agregó.
Sin embargo, si se continúa el estado de alarma, el gobierno podría tener dificultades para cumplir con su compromiso de llevar al Parlamento la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, necesaria para la convocatoria de nuevas subastas renovables, además de otras normativas que el sector demanda que se aprueben lo antes posible.
El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima prevé para el año 2030 una potencia total instalada en el sector eléctrico de 161 GW, de los cuales 50 GW serán energía eólica, 39 GW de solar fotovoltaica y 7 GW de solar termoeléctrica.
La idea es alcanzar una inversión total de aproximadamente 241 billones de euros, con un 80% de inversión del sector privado y un 20% del sector público por medio de desarrollo de redes de transmisión y distribución, nuevas subastas de instalaciones innovadoras de energía renovable, tecnologías de desarrollo y las que contribuyan a la gestión de la red.
El plan estipulado para 2021, se otorgarían anualmente derechos económicos para impulsar la construcción de al menos 3.000 MW de instalaciones renovables cada año.
“Estamos gestionado al día, pero tenemos que pensar en un plan de reactivación, para poder regresar a la normalidad, muchos actores van a desaparecer, otros se van a fortalecer. Sin duda va a cambiar el panorama”, explicó Magán.
Pese a que el panorama se ve nublado por el momento, lo cierto es que las energías renovables, podrían convertirse en un motor de desarrollo importante pasada la crisis.
Si se toma en cuenta el más reciente comunicado de La Organización Meteorológica Mundial (OMM), insiste en que la reducción de la actividad industrial en muchos países a causa de la pandemia, no tendrá un efecto sostenido sobre el cambio climático, ya que, es probable que haya un rápido aumento de las cifras de contaminación, cuando el mundo regrese a la “normalidad”.
Es decir, la comunidad internacional debe proseguir la lucha contra el cambio climático y las energías renovables podrían tomar un protagonismo especial durante los próximos años.





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