Sector privado busca optimizar mercado mexicano para paliar crisis del COVID-19
El sector de la energía solar fotovoltaica cerró el mes de marzo con una capacidad instalada de 5,510 MW repartidos entre proyectos de gran escala y generación solar distribuida, por medio de 67 centrales solares en funcionamiento en 16 estados, así lo informó la Asociación Mexicana de Energía Solar (Asolmex).
En este marco, destaca la puesta en marcha de Villa Ahumada en Chihuahua, la primera central que entra en operación como parte de la Tercera Subasta de Largo Plazo, que tiene una capacidad de 150 MW y requirió de una inversión de 145 millones de dólares.
Al momento, se han construido y están en operación comercial 22 proyectos derivados de las subastas eléctricas que en conjunto han instalado 3,187 MW de capacidad mediante una inversión total de 5,000 millones de dólares, según datos de la propia Asociación.
Sin embargo, pese a que el panorama fue alentador para el 2019, lo mismo no se puede decir del año en curso. Además de la crisis mundial sanitaria que enfrenta el mundo entero, las nuevas políticas bajo la administración de Andrés Manuel López Obrador, adoptaron un enfoque más conservador en el sector energético.
Ese es el caso de las Subastas de Largo y Mediano Plazo que, desde el 3 de diciembre de 2018, se encuentran suspendidas, por lo que el sector se mantiene a la espera de que las dependencias correspondientes emitan un nuevo plan energético para el uso de energías limpias.
A esa situación se suma la crisis económica que ahora enfrenta el país tras la llegada del COVID-19.
Por esta razón, varias organizaciones de desarrolladores privados se unieron para solicitar al gobierno la flexibilización de algunas medidas relacionadas a la generación eléctrica en pro de encauzar los fondos del presupuesto extraordinario en la lucha contra la pandemia.
“Se plantea utilizar el presupuesto de la pandemia para atender la crisis,, mientras los privados tomamos la batuta en la generación de energía. Eso quiere decir que no tendrían que tener un costo adicional o reducción en la proyección de dinero que podría invertir en asuntos relevantes a la crisis”, comentó Armando Muñoz, director de ventas para México y Centroamérica de Canadian Solar.
Y es que precisamente, los fabricantes de módulos como Canadian Solar, tienen su atención puesta en México. Pese a los cambios generados por las políticas del gobierno de López Obrador, saben que existe mucho potencial no sólo en el país, sino en toda la región.
“Las subastas se siguen manejando de forma muy centralizada a nivel gobierno, yo creo que se debería incentivar la frecuencia de las subastas, e incrementar más el volumen, obviamente tomando en cuenta las necesidades energéticas de cada país, pero sin duda la región tiene un gran potencial”, recalcó Muñoz.
México dio un primer paso importante en materia regulatoria para la generación distribuida. Con las nuevas disposiciones se permite la instalación de proyectos de almacenamiento.
Actualmente, el país cuenta con una capacidad instalada de 979 MW, repartidos en 129,000 contratos con usuarios residenciales, comerciales e industriales.
No obstante, aún falta robustecer el marco regulatorio del almacenamiento en el país. Especialmente en término del potencial a gran escala, así como los múltiples beneficios que aportaría al Sistema Eléctrico Nacional.
“En cuanto a Generación Distribuida, vemos un campo de gran crecimiento, siempre y cuando se logre la propuesta de aumentar el tope. En México la iniciativa planteada busca aumentar el tope de 500 KW a 1 MW. Cambios como estos son los que más se necesitan para realmente detonar el desarrollo de más negocios”, destacó Muñoz.
Según Muñoz pese a las condiciones de mercado que generó la crisis del COVID-19 para la industria, no prevén atrasos para el cumplimiento de sus obligaciones: “Las plantas están funcionando al 100%, se tuvieron unos atrasos ligeros, pero manejables, estamos listos para atender la demanda de nuestros clientes.”





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