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El flujo comercial del hidrógeno verde acelera la transición energética y reduce costos de inversión


El comercio de hidrógeno a larga distancia y transfronterizo desempeñará un papel fundamental a la hora de adecuar el suministro de hidrógeno de menor coste a la demanda de la forma más rentable a nivel mundial, según destaca el nuevo informe del Consejo del Hidrógeno, Global Hydrogen Flows.

A la vez que ayudan a acelerar la transición a la red cero, los flujos comerciales de hidrógeno de larga distancia e internacionales pueden reducir los costes totales del sistema a lo largo de la cadena de valor del hidrógeno en hasta 6 billones de dólares, como se muestra en el nuevo informe, del que es coautor McKinsey & Company.

El hidrógeno será así objeto de un intenso comercio: 400 de los 660 millones de toneladas (MT) de hidrógeno necesarios para la neutralidad de carbono en 2050 se transportarán a largas distancias, con 190 MT cruzando fronteras internacionales. De los 1,5 millones de rutas comerciales potenciales, el informe identifica más de 40 rutas comerciales potenciales con capacidad para transportar más de un millón de toneladas al año por barco o tubería.

Se prevé que la evolución de los flujos comerciales de hidrógeno se produzca en cuatro fases distintas, comenzando por el envío de derivados del hidrógeno en 2025, seguido de la aparición de oleoductos de hidrógeno de larga distancia en 2030, el envío y los oleoductos alcanzarán su escala en 2040, y un mercado comercializado totalmente maduro en 2050.

El comercio tendrá así importantes beneficios. Puede reducir el coste del suministro de hidrógeno en un 25%, o hasta 6 billones de dólares de inversión desde ahora hasta 2050. Esto acelerará la transición del hidrógeno, que puede reducir 80 gigatoneladas de CO2 hasta 2050.

Para Tom Linebarger, presidente ejecutivo y del consejo de administración de Cummins Inc. y copresidente del Consejo del Hidrógeno, es destacable “la importancia del comercio y el papel que desempeñará el hidrógeno para descarbonizar los sistemas energéticos a nivel mundial a gran escala”, señalando que el informe propone “algunas soluciones prometedoras para conseguirlo”.

Por su parte Bernd Heid, socio principal de McKinsey & Company, asegura que es el momento de "desarrollar la infraestructura de tuberías, transporte y conversión para un sistema de energía renovable”. “En 2040 se podrán transportar más de 100 millones de toneladas (MT) de hidrógeno a través de tuberías, y en 2050 el transporte marítimo de hidrógeno y derivados tendrá un tamaño similar al del GNL actual”, explica Heid.

Principales consumidores de hidrógeno

El análisis de los flujos mundiales de hidrógeno muestra que China, India, Japón, Corea del Sur, Europa y Norteamérica representarán el 75% de la demanda mundial de hidrógeno. China se perfila como el mayor consumidor en los próximos años.

Para hacer posible el comercio, se necesitarán 150.000 millones de dólares de inversiones para 2030, que ascenderán a 1,5 billones de dólares para 2050 de forma acumulada. A modo de comparación, las inversiones anuales en la infraestructura energética mundial ascienden hoy a 500.000 millones de dólares anuales.

El análisis del escenario también muestra que el hidrógeno bajo en carbono y renovable, en combinación con el comercio de larga distancia, es clave para alcanzar las emisiones netas cero con costes mínimos. Los costes de inversión son entre un 13 y un 15% más altos en los escenarios de menor comercio o de hidrógeno bajo en carbono restringido.

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