¿Cómo el auge de la movilidad eléctrica está redefiniendo la estrategia de las empresas de petróleo y gas?
La rápida expansión de los vehículos eléctricos de batería está empezando a transformar de forma estructural el sector del petróleo y el gas. En 2024, las ventas globales de este tipo de vehículos aumentaron un 13 % interanual, hasta alcanzar los 10,4 millones de unidades, lo que ya representa el 14 % de las ventas mundiales de turismos nuevos, según datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Este crecimiento, impulsado en buena parte por el apoyo estatal en numerosas regiones para acelerar la electrificación del transporte y reducir la dependencia de los combustibles fósiles, está generando una presión creciente sobre las compañías de petróleo y gas. Ante este escenario, el sector se ve obligado a diversificar sus fuentes de ingresos y explorar nuevas oportunidades vinculadas a la movilidad eléctrica, como la infraestructura de recarga y el desarrollo de tecnologías de baterías, según recoge la firma de análisis GlobalData.
El informe de inteligencia estratégica de la consultora, titulado “Vehículos eléctricos en el petróleo y el gas”, analiza cómo la expansión de los vehículos eléctricos y los cambios asociados en la cadena de suministro están redefiniendo el panorama competitivo de la industria. El estudio también evalúa las posibles estrategias que pueden adoptar las compañías para mitigar una eventual pérdida de ingresos y mantener su relevancia a largo plazo en un contexto de transición energética.
Impacto en la demanda de combustibles
“La industria del petróleo y el gas debe tener en cuenta la creciente penetración de los vehículos eléctricos en las ventas de vehículos nuevos a la hora de planificar sus estrategias de crecimiento a largo plazo”, explica Ravindra Puranik, analista de petróleo y gas de GlobalData. A medida que la tecnología de los vehículos eléctricos mejora y la infraestructura de carga se expande, añade, “la demanda de petróleo tradicional podría disminuir, con un impacto transformador en el sector downstream en las próximas décadas”.
Este cambio podría alterar de forma significativa los patrones de demanda de productos refinados, especialmente en el transporte por carretera, uno de los principales destinos del consumo de combustibles fósiles.
Apuesta por la infraestructura de recarga
En respuesta a esta tendencia, las grandes compañías del sector, en particular empresas europeas como Shell, BP, TotalEnergies y ENI, se han posicionado como actores relevantes en el despliegue de redes de carga para vehículos eléctricos. Shell, por ejemplo, opera actualmente alrededor de 75.000 puntos de recarga públicos a nivel internacional, mientras que TotalEnergies se ha fijado el objetivo de alcanzar los 150.000 puntos de carga en 2026.
Estas iniciativas reflejan no solo una adaptación al nuevo entorno energético, sino también un enfoque estratégico para capturar oportunidades de crecimiento en el ámbito de la movilidad baja en carbono.
Nuevas oportunidades de negocio
GlobalData destaca que las empresas comercializadoras de petróleo cuentan con una ventaja competitiva al poder aprovechar sus redes minoristas e infraestructuras existentes para desarrollar centros de recarga, especialmente en carreteras y entornos urbanos. A ello se suman otras vías de diversificación, como las inversiones en la cadena de valor de las baterías, incluyendo el almacenamiento, el reciclaje de energía y el suministro eléctrico a través de soluciones integradas con energías renovables.
Pese al avance de la electrificación, el analista de GlobalData subraya que los vehículos de combustión interna seguirán desempeñando un papel relevante durante años. “La demanda de combustibles derivados del petróleo persistirá en los mercados globales para satisfacer las necesidades actuales de movilidad, incluso mientras la industria avanza hacia soluciones más limpias”, concluye Puranik. En este contexto, la transición al vehículo eléctrico no solo supone un reto, sino también una oportunidad clara de transformación para el sector del petróleo y el gas.





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