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Ivette Castillo, Global Channels Leader & North LAM Commercial Executive de GE Grid Solutions

El camino a una red eléctrica más confiable, esencial para la transición energética


Las fuentes de energía renovable son críticas tanto ahora como para el futuro, ya que ofrecen capacidad de generación eléctrica libre de emisiones de carbono. Sin embargo, para una mayor penetración, es necesario modernizar la infraestructura eléctrica, para garantizar que la energía esté disponible donde y cuando los consumidores la necesiten, incluyendo fábricas, hospitales, escuelas, oficinas y nuestros hogares.

La red eléctrica es un sistema increíblemente complejo que hace posible tener energía en cualquier punto y en cualquier momento para todos los usuarios conectados. Esto implica que siempre debe haber un suministro constante y, especialmente, un balance entre la generación y la demanda. Para evitar o minimizar los efectos que las condiciones externas, como desastres naturales, mayor penetración de energía intermitente, efectos del cambio climático, infraestructura envejecida y otras variables sobre la estabilidad y fiabilidad de la red, es fundamental contar con una red que garantiza un suministro de energía segura y sostenible para satisfacer la demanda actual (y futura).

La buena noticia es que hay tecnologías y soluciones disponibles que ayudan a mantener la confiabilidad del suministro a pesar de los cambios en el clima y la creciente demanda de energía. Sin embargo, como cualquier máquina, la red eléctrica necesita de inversión para mantener su operación. La modernización de la red y la implementación de tecnologías digitales también permiten a los operadores mejorar la eficiencia y fiabilidad de nuestras redes de transmisión y distribución.

Desde el punto de vista de la red de transmisión, existen tecnologías flexibles que permiten estabilizar la frecuencia y el voltaje, minimizar la congestión, disminuir las pérdidas en las líneas, proporcionar energía reactiva, mejorar la controlabilidad y la estabilidad, así como aumentar la capacidad de transferencia de energía. Tecnologías como sistemas de compensación, condensadores síncronos o sistemas de protección, control, monitoreo y automatización de la red, así como Soluciones Digitales, incluida la Gestión de Activos APM por sus siglas en inglés y las Subestaciones Digitales, se pueden acoplar a las redes existentes para modernizar la infraestructura actual y permitir decisiones autónomas para mejorar el funcionamiento de la red.

También se pueden adaptar sistemas híbridos de generación de energía. Por ejemplo, puede haber un parque eólico que cuente con una turbina de gas pequeña que inyecte energía al sistema en caso de que haya una caída en la generación eólica. De esta manera, se compensan los picos o las intermitencias. Otra opción pueden ser los sistemas de almacenamiento de energía que se pueden combinar con una fuente de generación renovable para compensar los picos o las intermitencias, asegurando un suministro constante y de calidad a la red. 

Estoy convencida de que no existe un solo camino hacia la red perfecta. En cambio, las soluciones ideales dependen de las condiciones específicas de cada caso. Para ello, es necesario determinar objetivos comunes a mediano y largo plazo entre generadores, transportistas, operadores y centros de consumo con miras a enfocar la modernización a través de una planeación integral. 

Actualmente existe un mundo entero de posibilidades e innovación que nos permiten anticiparnos a las condiciones cambiantes y a nuevas conductas en la demanda energética conforme más personas adoptan estilos de vida ricos en energía. Debemos continuar construyendo y modernizando nuestra red eléctrica para asegurarnos de que pueda mantener la confiabilidad y disponibilidad de electricidad para alimentar nuestros hogares y negocios.

Por Ivette Castillo, Global Channels Leader & North LAM Commercial Executive de GE Grid Solutions

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