¿Qué implica para las energías renovables en Colombia el nuevo registro de la UPME?
La Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) publicó a comienzos de septiembre la Resolución 000749 de 2025, que actualiza los procedimientos y requisitos para el registro de proyectos de generación de energía eléctrica en el Sistema Interconectado Nacional (SIN).
La medida unifica normas previas y establece un esquema de tres fases: prefactibilidad, factibilidad e ingeniería de detalle, con requisitos técnicos, legales y ambientales específicos. Según la UPME, el registro permitirá identificar todas las iniciativas de generación en el país y servirá como insumo para la planeación energética nacional.
El nuevo procedimiento fija tiempos de respuesta de 15 días hábiles por parte de la entidad y establece la vigencia de los registros: dos años para las fases de prefactibilidad y factibilidad, y un año o hasta el inicio de la construcción en la fase de ingeniería de detalle, con posibilidad de renovación. También regula la gestión de superposiciones entre proyectos y mantiene la validez de los registros otorgados bajo resoluciones anteriores hasta su vencimiento.
Más seguridad para los desarrolladores
Para conocer el alcance de esta actualización, Review Enegry consultó a Hemberth Suárez Lozano, abogado especializado en energía renovable y socio de OGE ENERGY.
“El cambio será favorable porque habrá fechas y plazos que darán seguridad al desarrollador y evitarán movidas innecesarias a la hora de sacar adelante el proyecto”, afirmó Suárez. Además, recordó que los proyectos que no estén inscritos en alguna de las fases de la UPME no podrán acceder a incentivos tributarios, participar en subastas ni avanzar en la asignación de conexión.
Un impulso para la generación distribuida
Sobre el impacto en esquemas de generación distribuida y autogeneración, el experto señaló que los tiempos claros de respuesta facilitarán la planeación financiera de los inversionistas. “Al cumplirse los plazos de respuesta, el inversionista podrá presupuestar los tiempos de desembolso o de consecución de capital”, explicó.
Retos y oportunidades en territorios con alta densidad de proyectos
La nueva regulación también introduce mecanismos para identificar superposiciones de proyectos desde la fase de prefactibilidad. Según Suárez, este aspecto trae consigo tanto desafíos como beneficios:
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Retos: “La gestión de superposiciones y los acuerdos de coexistencia introducen importantes retos en zonas con alta densidad de iniciativas, pues se requieren consultas con múltiples entidades como la ANH, la UPME, las autoridades mineras y el Ministerio de Minas y Energía, lo que puede alargar significativamente las gestiones”.
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Oportunidades: “La identificación temprana de conflictos reduce sorpresas durante la ejecución. Además, permite a los promotores evaluar de manera más precisa la viabilidad territorial de sus iniciativas y evitar inversiones en áreas con conflictos irresolubles”.





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