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¿Son realistas los objetivos del PNIEC en España?


El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) de España es un plan estratégico que establece las directrices y objetivos para la transición energética y la lucha contra el cambio climático. Por ejemplo, el PNIEC promueve el aumento de la capacidad de generación de energías renovables, como la eólica, solar fotovoltaica, termosolar, biomasa y geotermia. Se espera que las renovables representen el 74% del mix energético en 2030.

Si bien estos objetivos son ambiciosos, se considera que son factibles por diferentes razones. España cuenta con un gran potencial para el desarrollo de energías renovables, especialmente en el ámbito solar y eólico. El país tiene una alta radiación solar y una extensa costa, lo que favorece la generación de energía solar y eólica. Además, ya ha tenido un crecimiento significativo en el sector de las energías renovables en los últimos años y ha sido líder en la instalación de energía eólica y ha experimentado un rápido crecimiento en la energía solar fotovoltaica.

No obstante, existen desafíos y obstáculos en la implementación del PNIEC, como la necesidad de una mayor inversión y la superación de barreras técnicas y regulatorias. De hecho, durante su intervención en el Foro Solar 2023, la vicepresidenta tercera del Gobierno en funciones y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, destacó que es necesaria una reforma del mercado eléctrico que permita una mayor penetración de energías renovables para descarbonizar el sistema eléctrico nacional antes de 2030, de acuerdo con los objetivos del PNIEC. Asimismo, señaló que algunos de los desafíos que se presentan son la integración de la cadena de valor del sector en sistema eléctrico, el almacenamiento y el equilibrio social, ambiental y territorial.

Felipe González Coto, experto y miembro del Consejo Asesor de Ciencia y Tecnología del Gobierno de Asturias, habló con Review Energy sobre cómo los plazos de tiempo pueden afectar o no al despliegue renovable previsto en el PNIEC. “Pienso que en el corto plazo quizás los objetivos marcados no sean alcanzados. Existen “variables ambientales” que están haciendo que la implantación de proyectos no vaya a la velocidad deseada. Por ejemplo, empiezan a aparecer corrientes en Europa, principalmente ecologistas, en contra de este tipo de proyectos”, señaló.

“Pero en el medio plazo creo que no va a haber grandes desviaciones al respecto. Soy de los que defiendo la necesidad de disponer de una hoja de ruta clara que dé señales inequívocas a los inversores/empresas para el desarrollo de proyectos renovables en nuestro territorio. Y eso es lo que hace el recién revisado PNIEC y la actual política de ayuda de fondos europeos. No debemos de olvidar que España se posiciona como el país más interesante para los inversores de este sector”, explicó González Coto.

Más allá de los plazos, para Alejandro Diego Rosell, experto y consultor de energía en Sun Advisors, el PNIEC es muy optimista en algunos puntos, y en otros no tanto. Además, coincidió en destacar el necesario impulso del almacenamiento. “La capacidad de FV se puede alcanzar sin problema. En eólica, biomasa y eólica marina tengo muchas dudas. Asimismo, el sector de CSP está parado. Creo que ha llegado el momento de apostar en serio por un marco regulatorio para el almacenamiento fuera de los actuales cauces de ingresos en mercados de regulación secundarios y terciarios. Un marco estable con pagos por capacidad para ciertas tecnologías y tamaños creo que debe ser impulsado desde Europa o viceversa (a veces un modelo nacional es el que acaba adoptando la UE)”, argumentó Rosell en declaraciones a Review Energy.

Implantación, demanda y objetivos más realistas

Otros expertos señalan las complicaciones que se originan cuando se intentan materializar los objetivos sobre el papel. Es el caso de Gonzalo Pérez Lillo, director de la División Solar Flotante en Ennova Floats, que aseguró que, “como todos los planes teóricos sobre la mesa, sea del partido político que sea, falla la implantación”. “El PNIEC recoge mejoras en el medio ambiente, en calidad de vida, creaciones de empleo, implantación de renovables, movilidad eléctrica... Todo eso es muy bonito, y yo lo firmaría. Pero mientras siga habiendo trabas para la interconexión de parques fotovoltaicos, la venta de excedentes de energía por las eléctricas, la no estandarización de baterías para vehículos eléctricos y el intercambio de éstas en electrolineras, seguiremos dando pasos de hormiguitas”, indicó.

“El battery swap, regulado por ley, haría que las baterías fuesen intercambiables y en 5 minutos pudieses recargar tu vehículo eléctrico, sin recaer sobre el cliente final el mantenimiento de la batería del coche, o estar 2h tirado recargándolo. Éstos son unos de los tantos ejemplos para mejorar, legislándolo, y poniendo tierra de por medio a las puertas giratorias con las grandes eléctricas”, defendió Pérez Lillo.

Por su parte, Abelardo Reinoso, consultor y analista energético, destacó que la demanda de renovables prevista en el PNIEC no estaba reflejando la realidad. “Hay que se realistas y plantear una revisión de esos objetivos que están encima de la mesa. Habrá que revisar la demanda prevista, y habrá que plantear también una revisión de la planificación del transporte con el fin de que facilite el trasladar la nueva generación e, incluso, la generación actual hasta donde esté realmente el consumo. También habrá que incrementar las inversiones en redes de distribución con el fin de dar una mayor coherencia a la generación con la demanda. Mientras no se tenga claro que la demanda es la que va a marcar el despliegue renovable, creo que vamos a tener siempre un exceso de potencia instalada que nunca va a tener una producción razonable”, subrayó Reinoso.

Lo que es evidente es que nos encontramos inmersos en plenas transiciones (energética, industrial, digital y también social) y, como toda transición, es un cambio de modelo y lleva asociados momentos de más inestabilidad e incertidumbre.

Como finalizó González Coto, lo que toca es ser más prudentes que antes y observar con luces largas hacia donde estamos yendo y en que queremos trabajar, a la vez que nos apoyamos en la innovación e ingeniería para la búsqueda de nuevos procesos de generación.

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