El sector eléctrico reclama un marco regulatorio estable para impulsar las redes en España
España atraviesa un momento crítico en el desarrollo de sus infraestructuras eléctricas. Más del 83% de la red de distribución está saturada, según los últimos mapas de capacidad publicados por Aelec, lo que limita nuevas conexiones y pone en riesgo la electrificación de la industria, la vivienda y la movilidad eléctrica.
Para aliviar esta presión, el Gobierno ha anunciado un plan de inversión de 13.590 millones de euros a través de Redeia, con el objetivo de multiplicar por 14 la capacidad de la red de alta tensión hasta 2030. Esta expansión busca garantizar la integración de renovables y atender la demanda creciente de sectores como el hidrógeno verde, los centros de datos o la electrificación industrial.
El aviso de Aelec y Deloitte
Pese a este esfuerzo inversor, Aelec y Deloitte alertaron que el despliegue de redes en España sigue frenado por un marco regulatorio poco atractivo. En el informe Conectando el futuro: redes eléctricas para una España más competitiva, señalan que la inversión en redes equivale apenas al 0,2% del PIB, mientras que países como Alemania o Países Bajos destinan más del doble.
Además, España mantiene la tasa de retribución financiera más baja de Europa para las inversiones en distribución, un 5,58%, lo que dificulta la recuperación de capital y desincentiva nuevas aportaciones. Según el documento, sería necesario elevar esta tasa hacia el 7,5%, en línea con mercados europeos de referencia.
El informe también recomienda flexibilizar los límites de inversión, priorizar proyectos maduros, establecer hitos intermedios que agilicen los trámites y avanzar en la regulación de la flexibilidad, de modo que los consumidores y el almacenamiento energético puedan jugar un papel más activo en el sistema.
Una oportunidad en riesgo
Aelec advierte de que sin un marco estable y competitivo, España corre el riesgo de perder una oportunidad histórica de reindustrialización y de desaprovechar el potencial de las energías renovables. “Las redes eléctricas son la columna vertebral del sistema energético y una palanca de competitividad para España”, señaló Marta Castro, directora de Regulación de la asociación.
Laureano Álvarez, socio de Energía de Monitor Deloitte, coincidió en que modernizar y digitalizar la red “es dotar a España de la capacidad para integrar renovables, gestionar una demanda más compleja y garantizar un suministro fiable y competitivo. Las redes son la llave que conecta la transición energética con la transformación industrial y tecnológica, y su desarrollo permitirá que nuestro país lidere en sectores como la movilidad eléctrica, los centros de datos o el almacenamiento energético”.





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