IRENA identifica áreas clave para la evolución de la seguridad energética en la era de las renovables
Según un nuevo informe de Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el concepto en evolución de seguridad energética debe abordar la demanda, la flexibilidad del sistema, el acceso a la tecnología y el desarrollo de infraestructura. La transición hacia energías renovables demanda una revisión del enfoque de seguridad energética.
Complejidad de la transición
En este contexto, la geopolítica de la transición energética aborda una perspectiva multidimensional de seguridad energética para el siglo XXI. La complejidad de esta transición y sus amplias implicaciones sociales y económicas requieren una visión integral que considere aspectos como la tecnología, la flexibilidad del sistema, el cambio climático, la demanda energética y la seguridad humana.
Francesco La Camera, director general de IRENA, resaltó la importancia de adaptar políticas e inversiones para promover la resiliencia del sistema energético en el contexto de la transición hacia las energías renovables. Destacó la necesidad de considerar las características únicas de las energías renovables y actualizar las estrategias económicas, sociales y diplomáticas. La Camera enfatizó que las tecnologías, no los combustibles, son clave en este nuevo sistema energético, y que el informe busca proporcionar a los responsables políticos una mejor comprensión de la seguridad energética en esta nueva era.
Cobertura de más del 50% del consumo
Según las Perspectivas de Transiciones Energéticas Mundiales de IRENA, se espera que las energías renovables representen tres cuartas partes de la combinación energética global para 2050, con la electricidad como principal vector energético, cubriendo más del 50% del consumo proyectado. Este sistema renovable se caracterizará por una alta electrificación y eficiencia, con la inclusión de tecnologías como el hidrógeno verde y la biomasa sostenible.
Triplicar la energía renovable
IRENA proyecta la necesidad de 11 teravatios de capacidad instalada de energía renovable para 2030, lo que implica triplicar la energía renovable y duplicar la eficiencia energética, como se destacó en la COP28. Este cambio generará importantes transformaciones geopolíticas en el comercio energético, promoviendo el comercio transfronterizo de electricidad y reduciendo las dependencias asimétricas del sector petrolero y gasífero.
Demanda energética y consideraciones climáticas
El trabajo de IRENA enfatiza importancia de cadenas de suministro resilientes, políticas de seguridad y la consideración de la seguridad humana. Además, destaca la necesidad de abordar la demanda energética, especialmente en África y Asia, para mitigar las tensiones geopolíticas y promover la eficiencia energética como solución.
El informe también subraya la importancia de integrar consideraciones climáticas en la seguridad energética, abogando por soluciones renovables asequibles y confiables para la adaptación al cambio climático. El documento es parte de la serie de publicaciones de IRENA que exploran las dimensiones geopolíticas de la transición energética, incluyendo el papel del hidrógeno y los materiales críticos.





Comentarios
Sé el primero en comentar...