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La capacidad renovable debe aumentar a 11 TW en 2030 para enfrentar un escenario de calentamiento global de 1,6ºC


La transición energética necesita que se pulse el acelerador para garantizar el cumplimiento de los objetivos mundiales previstos. El sistema energético mundial se encuentra en un punto de inflexión en su camino hacia un futuro de emisiones netas cero, por ello la Conferencia de la COP28 es tan importante y necesita una hoja de ruta que clasifique cuáles son los objetivos a lograr.

Por ello, Rystad Energy esbozó los 10 pasos críticos necesarios para acelerar la transición, limitar el calentamiento global y garantizar un futuro energético limpio y fiable. La transición de los combustibles fósiles a las fuentes de energía limpias está cobrando impulso, con notables avances en la adopción de tecnologías limpias en todo el mundo. A pesar de los avances actuales, es necesaria una expansión aún más rápida, y los líderes mundiales gubernamentales y empresariales desempeñarán un papel fundamental a la hora de marcar el ritmo.

Sin embargo, la lentitud en el desarrollo de las infraestructuras, la escasa inversión en nuevas tecnologías y la deficiente optimización de las redes limitan los avances significativos. La colaboración internacional también es vital, pero las recientes tensiones y conflictos mundiales han supuesto un revés en los últimos años.

“Las recientes tendencias de la política energética y climática reflejan un giro hacia el proteccionismo, con un creciente énfasis en la energía soberana. Este cambio se centra en la promoción de la industria nacional, la reducción de la dependencia del comercio internacional, la atracción de inversiones y la creación de empleo local, así como en el control de la cadena de suministro. Para navegar eficazmente por esta transición, es esencial que la comunidad mundial evite descender aún más en la pirámide energética debido a los conflictos que puedan surgir por cuestiones de seguridad energética”, afirmó Lars Nitter Havro, analista sénior de Tecnologías Limpias de Rystad Energy.

“Hemos identificado 10 pasos que pueden acelerar significativamente la transición energética mundial, manteniendo al alcance los objetivos más ambiciosos del Acuerdo de París. Estas medidas se centran en opciones de descarbonización de bajo impacto que pueden acelerar el despliegue de las energías renovables, mejorar la eficiencia energética, abordar los fallos del mercado e incentivar las inversiones necesarias para alcanzar las emisiones netas cero”, afirmó Jon Hansen, vicepresidente de Sistemas Energéticos Globales de Rystad Energy.

1.     Acelerar el desarrollo de las renovables

La cadena de suministro está preparada y lista para ampliar rápidamente los desarrollos, pero el despliegue debe acelerarse. Según el último modelo de Rystad Energy, la capacidad renovable mundial debe aumentar de unos 3,6 TW el último año a casi 11,2 TW en 2030 para hacer frente a un escenario de calentamiento global de 1,6 grados. La energía solar fotovoltaica representará alrededor del 65% de esta expansión necesaria. Sobre la base de los proyectos existentes, las políticas y las tendencias del sector, la capacidad mundial de generación renovable sólo alcanzará los 8 TW en 2030 y no llegará a los 11,2 TW hasta 2034 como muy pronto.

2.     Redoblar la eficiencia energética

De los 500 exajulios (EJ) de energía primaria procedente de combustibles fósiles, al final sólo se utilizan 250 EJ. Si la fuente de energía primaria fuera solar, eólica o hidráulica, el usuario final dispondría de unos 440 EJ. Por lo tanto, la transición de los combustibles fósiles a las energías renovables provocaría una revolución en la eficiencia energética.

Además, la mejora de la eficiencia energética en edificios, electrodomésticos y máquinas ha aumentado un uno por ciento al año en las últimas décadas gracias a la mejora de los materiales y el diseño. Sin embargo, esta tendencia necesita normativas más estrictas e incentivos políticos para acelerarse hasta los niveles necesarios para ajustarse a los escenarios climáticos más ambiciosos.

3.     Medidas significativas contra el metano

El metano es responsable del 15-20% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, pero su reducción suele pasarse por alto en las estrategias de reducción a cero. Apoyar las inversiones en tecnologías agrícolas emergentes, como la agricultura celular y la fermentación de precisión, puede reducir significativamente las emisiones de la ganadería. Además, el fomento de la captura del gas de los vertederos y de la digestión anaerobia puede convertir estas emisiones en energía o hidrógeno, reduciendo la liberación de metano a la atmósfera.

4.     Poner precio al carbono

Una maduración gradual del valor del carbono enviará una poderosa señal financiera a los contaminadores para que reduzcan sus emisiones. Actualmente, la captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) es costoso, pero se espera que los avances en los procesos de absorción química reduzcan significativamente los costes en los próximos años.

5.     Aumentar las inversiones en tecnologías limpias

Las inversiones en tecnologías limpias, incluidas la solar y la eólica, superarán a las de petróleo y gas en 2025. Sin embargo, es crucial acelerar el proceso, sobre todo en países y tecnologías emergentes, como el hidrógeno verde. En 2023, el 70% de las inversiones bajas en carbono se realizaron en ocho países, con un 50% en China y un 20% repartido entre los países del G7. El 30% restante se realizó principalmente en economías desarrolladas, excepto en la India, que representó el 2,5% de las inversiones mundiales en bajas emisiones de carbono.

Por lo tanto, es esencial estimular la demanda temprana del mercado de productos con bajas emisiones de carbono en las economías emergentes invirtiendo en tecnologías de usuario final maduras.

6.     Optimizar la utilización de la red

Las limitaciones de las redes eléctricas frenan a menudo a las fuentes de energía renovables. La creencia generalizada de que la integración de nuevas energías renovables variables requiere inversiones masivas en infraestructuras de red es errónea. Sólo el 40-50% de las redes se utilizan activamente, por lo que aumentar la eficiencia de la red podría reducir significativamente la nueva capacidad necesaria. Aplicando tecnologías existentes y asequibles, como la optimización de la topología y la clasificación dinámica de las líneas, la capacidad de transmisión puede aumentar un 30-40% y un 20%, respectivamente.

7.     Adoptar la electrificación del transporte por carretera

El transporte por carretera representa por sí solo el 19% de la demanda mundial de energía final y el 15% de las emisiones mundiales de CO2. Para estar en el buen camino en un escenario de calentamiento de 1,6 grados, debe fijarse un objetivo ambicioso pero alcanzable del 70% de penetración del VE. Para facilitar una transición acelerada en el sector, son cruciales incentivos financieros como la subvención de 7.500 dólares por vehículo de la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos, así como la ampliación de la red de recarga.

8.     Reducir, reutilizar, reciclar

La economía circular es fundamental para una estrategia de descarbonización eficiente.El reciclaje es especialmente importante en sectores difíciles de eliminar, como la producción de acero. La producción primaria de acero emite 2,3 toneladas de CO2 por tonelada de acero, mientras que el acero reciclado sólo produce 680 kg de CO2 por tonelada, lo que supone una reducción del 70% de las emisiones. Esto pone de relieve el papel fundamental del acero reciclado en la sostenibilidad medioambiental, y los responsables políticos deberían tomar nota.

9.     Reducir las subvenciones ineficientes a los combustibles fósiles

Las subvenciones ineficientes al consumo de combustibles fósiles crean una distorsión significativa en los mercados energéticos mundiales. Debería aplicarse una eliminación gradual y estructurada para nivelar el terreno de juego, realinear la dinámica del mercado hacia el uso sostenible de la energía y facilitar una transición más suave para las economías y los consumidores acostumbrados a los precios subvencionados de la energía.

10. Evitar que las tensiones comerciales frenen los avances

Para abordar el cambio climático con eficacia, los líderes mundiales deben hacer frente a los riesgos de las tensiones comerciales y a la tendencia a la localización de las cadenas de suministro. Aunque la localización de la producción impulsa las industrias nacionales, puede ralentizar considerablemente la transición energética al fomentar las carreras de subvenciones en sectores clave de las tecnologías limpias como las baterías, el hidrógeno y la energía solar fotovoltaica. Además, inyectar fondos en estas industrias no es la cura, sobre todo teniendo en cuenta la escasez de mano de obra cualificada asociada.

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