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La economía impulsará el declive del carbón y el crecimiento de renovables en Polonia: BNEF


Polonia es uno de los países europeos en el punto de mira por su política energética poco ambiciosa, y más en comparación con otros países de la UE que han hecho de la transición energética uno de los ejes clave de su economía. Por ello, los mercados analizan la posición de Polonia y cómo su papel puede afectar en el viejo continente. El éxito de la transición energética de Polonia es esencial para alcanzar los objetivos climáticos de Europa.

Las previsiones y los análisis realizados nos dan una perspectiva de lo que está por venir. Si bien en los últimos días veíamos el último estudio de Ember sobre la escasa competitividad de la estrategia energética de Polonia (PEP 2040) e instaba a un rápido y urgente cambio, BloombergNEF (BNEF) publicó un análisis prospectivo sobre cómo este negativo panorama cambiará en el futuro gracias a las renovables. Así, según BNEF, la generación con carbón desaparecerá del sistema eléctrico del país en 2032 gracias a las energías renovables de menor coste y a los costes del carbono.

Según el nuevo informe informe Poland Power Transition Outlook 2023, la quema de carbón en el sistema eléctrico de Polonia se reducirá a niveles insignificantes en 2032 debido al deterioro económico del combustible y a los efectos del régimen europeo de comercio de derechos de emisión de carbono. Asimismo, remarcó el destacado papel que las energías renovables están llamadas a desempeñar en el mix energético del país durante la próxima década.

Polonia es uno de los mercados eléctricos europeos más contaminantes y con mayor consumo de carbón, y la actual crisis energética ha hecho que se vuelva a depender de este combustible, pero el nuevo informe sugiere que este resurgimiento será efímero. En su exploración por múltiples escenarios futuros, concluye que, incluso en un mundo en el que los precios del gas natural se mantengan persistentemente altos, la generación de carbón caerá rápidamente, y la creciente demanda de electricidad se cubrirá con la producción de energías renovables más baratas y baterías a escala de red.

El análisis de BNEF concluye que el declive del carbón en Polonia se verá impulsado por el aumento de los precios del carbono, la economía favorable para la generación de energía renovable y las centrales eléctricas de gas, y la flota de carbón poco rentable y envejecida del país. La economía impulsará una eliminación casi completa del carbón en Polonia antes de 2038, con sólo una unidad que permanecerá en línea en 2040 como respaldo para satisfacer la demanda máxima de invierno. El "escenario restringido de renovables" de BNEF también prevé que Polonia disponga de 3GW de energía nuclear en 2040. En este escenario, con una sola unidad de carbón, la electricidad generada con carbón cubriría menos del 1% de la demanda anual de electricidad en 2040.

“El gas será más barato que el carbón en sólo cinco años, incluso si los precios del carbono se sitúan por debajo de las expectativas y los del gas por encima”, afirmó Felicia Aminoff, analista de transición energética de BNEF y autora principal del informe. “Las políticas de apoyo a la energía eólica y solar terrestre podrían reducir la dependencia del gas natural de Polonia para 2030. El retraso en la inversión en fuentes de energía con cero emisiones de carbono se traducirá en mayores costes globales del sistema a largo plazo a medida que Polonia avance en su transición”, subrayó.

El análisis de BNEF destacó a su vez las enormes oportunidades económicas y de inversión que Polonia cosechará en la transición a una energía con menos emisiones de carbono. En el "escenario restringido de renovables" de BNEF, la capacidad eólica y solar de Polonia se triplicará con creces hasta alcanzar los 71 GW en 2030 -frente a los 21 GW de 2022-, desplazando a la generación de carbón y gas del mix. Este objetivo supera con creces los actuales objetivos del Gobierno polaco en materia de despliegue de energías limpias y presenta una oportunidad de inversión de 160.000-180.000 millones de dólares en nueva capacidad de generación de energía limpia de aquí a 2040.

“Los buenos datos conducen a soluciones transformadoras, y este informe muestra que la transición del carbón en Polonia es inevitable y posible”, dijo Antha Williams, que dirige el programa global de clima y medio ambiente en Bloomberg Philanthropies.

Restricciones

Sin embargo, la transición de Polonia a una energía con menos emisiones de carbono no está garantizada. La construcción de proyectos eólicos en tierra está actualmente restringida por la norma de la distancia mínima "10-H", que hace casi imposible obtener permisos de construcción de parques eólicos. Modificar la norma 10-H podría impulsar la construcción de renovables antes de 2030 y reducir los precios generales de la electricidad.

Dado que la norma 10-H sigue vigente en Polonia, las oportunidades de desarrollo de la energía eólica terrestre siguen siendo inciertas; BNEF ha rebajado recientemente su previsión central de energía eólica terrestre para 2030 en el país de 17 GW a 13 GW, partiendo del supuesto de que las normas de distancia mínima seguirán vigentes.

El nuevo análisis también revela los importantes riesgos y costes a los que podría enfrentarse Polonia si la transición del carbón no se planifica bien o no se gestiona a tiempo. En medio de la presión del aumento de los precios del carbono, un desarrollo más lento de la capacidad eólica terrestre crearía una mayor dependencia de las importaciones de gas natural. Esto sería más costoso para los consumidores polacos y aumentaría las emisiones de CO2. BNEF prevé que en 2035 las energías renovables, las baterías y la energía nuclear generarán energía suficiente para dejar infrautilizadas las centrales de gas. Esto significa que las centrales de gas tendrán poco tiempo para recuperar los costes de inversión a través de los ingresos del mercado energético.

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