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Paneles solares, almacenamiento y electrificación: la ruta que ya impulsa mercados vulnerables


Casi la mitad de los países más vulnerables del mundo ya han superado a Estados Unidos en penetración solar, según un informe reciente de Ember. La caída de los costos de tecnologías eléctricas —desde paneles solares y baterías hasta vehículos y electrodomésticos eléctricos— está ofreciendo a los mercados emergentes una vía más rápida y económica hacia la energía confiable y el desarrollo económico, lejos de la dependencia fósil.

El análisis de Ember, en colaboración con el Climate Vulnerable Forum (CVF) y los ministros de finanzas del V20, se centra en 74 países en África, Asia, el Caribe, América Latina y el Pacífico. Estos países representan más de una quinta parte de la población mundial, pero menos del 5% del PIB y del consumo eléctrico global.

Según el informe, más de 700 millones de personas todavía no tienen acceso a electricidad, y muchas de las que están conectadas sufren apagones frecuentes. La vía fósil, centralizada y capital-intensiva, nunca logró cubrir estas necesidades a gran escala, dejando atrás a millones de personas.

Según Daan Walter, Principal de Ember, "desde hace tiempo se argumenta que el único camino hacia el desarrollo económico depende de los combustibles fósiles. Sin embargo, la actual crisis energética ha vuelto a poner de manifiesto la fragilidad de ese camino, especialmente para las economías emergentes que gastan miles de millones cada año en importaciones de combustible. La diferencia hoy radica en que existe una alternativa de desarrollo viable: la electrotecnología es ahora más barata, está ampliamente disponible, es fácilmente escalable y ofrece la perspectiva de independencia y abundancia energética para impulsar el crecimiento. Por primera vez, los países en desarrollo pueden construir un camino energético más económico y fiable hacia la prosperidad, en sus propios términos.

El fast-track eléctrico: solar y baterías al rescate

La innovación en electrotecnología está cambiando el panorama. Sistemas solares con almacenamiento ya son más baratos que extender redes eléctricas convencionales, incluso para comunidades cercanas a la infraestructura existente. En ocho de cada diez países del CVF, las importaciones acumuladas de paneles solares desde 2017 superan al menos tres veces la capacidad oficialmente registrada, lo que refleja un avance más rápido de lo que indican las estadísticas.

Estas tecnologías permiten una implementación modular y escalable: un hogar puede empezar con un panel y una luz, añadir una batería y expandirse según sus posibilidades, sin necesidad de grandes inversiones iniciales. Esto facilita que comunidades enteras suban rápidamente “peldaños” en la escalera energética, saltándose décadas de dependencia fósil.

Impactos económicos y productivos

Según Ember, la transición eléctrica no solo mejora el acceso a la energía, sino que también genera beneficios económicos y productivos. Con electricidad confiable:

  • Escuelas pueden extender horarios y ofrecer mejor aprendizaje.
  • Hospitales mantienen medicamentos refrigerados y equipos médicos funcionando.
  • Fábricas operan a menor costo y retienen personal, aumentando la productividad.

Al mismo tiempo, los países vulnerables reducen su dependencia de importaciones fósiles, que en 2024 sumaron 155.000 millones de dólares, y disminuyen su exposición a la volatilidad de precios internacionales.

Una oportunidad geopolítica

Más allá del desarrollo económico, la electrotecnología está creando ventajas estratégicas. Los países del CVF poseen recursos críticos, manufactura estratégica y mercados de rápido crecimiento, convirtiéndose en un foco de interés para China, Estados Unidos y la Unión Europea. Esto abre nuevas oportunidades de influencia y desarrollo industrial, permitiendo a estos países aumentar su soberanía energética y su papel en cadenas globales de valor.

El informe de Ember deja claro que la vía eléctrica ya no es solo una alternativa: se está consolidando como el camino preferido para los mercados emergentes que buscan acelerar la electrificación, impulsar productividad y reducir riesgos económicos y climáticos. La combinación de paneles solares, baterías y electrificación de uso final ofrece un modelo accesible, escalable y económicamente atractivo, capaz de transformar la energía y el desarrollo en países que históricamente habían quedado atrás.

"La antigua disyuntiva entre clima y desarrollo que planteaban los combustibles fósiles ya no es válida. Se trata de un cambio trascendental en la historia energética de la humanidad, y los países en desarrollo vulnerables se encuentran en el centro de la transición electrotecnológica, cada vez más rápida, hacia un futuro de energías limpias y una mayor prosperidad climática", concluye Sara Jane Ahmed, Managing Director y V-20 Finance Advisor del CVF-V20.

 

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