Brasil llevará su generación distribuida hasta los 91,7 GW en 2036, con un dominio solar del 99%
El Ministerio de Minas y Energía (MME) de Brasil y la Empresa de Pesquisa Energética (EPE) proyectan que la capacidad instalada de micro y minigeneración distribuida (MMGD) alcance 91,7 GW en 2036, acompañada de inversiones estimadas en R$95.900 millones entre 2027 y 2036.
Las cifras forman parte del Cuaderno de Eficiencia Energética y Recursos Energéticos Distribuidos, publicado el 4 de noviembre de 2026 como parte del Plan Decenal de Expansión de Energía 2036 (PDE 2036).
De acuerdo con el escenario de referencia, la energía solar fotovoltaica representará aproximadamente el 99% de la capacidad instalada de generación distribuida al final del periodo analizado, mientras que el número de usuarios que adoptan estos sistemas podría alcanzar los 13,5 millones.
El documento también examina la expansión de la autoproducción eléctrica, el almacenamiento mediante baterías y los mecanismos de respuesta de la demanda, además de los desafíos asociados a la integración de estos recursos en el sistema eléctrico brasileño.
La generación distribuida alcanzaría 91,7 GW en 2036
Según la EPE, la micro y minigeneración distribuida representó en 2025 el 7% de la generación eléctrica total de Brasil y aproximadamente el 17,7% del consumo del mercado regulado de distribución.
El escenario elaborado para 2036 contempla un crecimiento de estas instalaciones hasta alcanzar 91,7 GW de potencia acumulada, con predominio de los sistemas solares fotovoltaicos.
Aunque la fotovoltaica concentraría el 99% de la capacidad prevista, el estudio también identifica posibilidades de diversificación mediante tecnologías hidráulicas, eólicas y de biomasa.
Las inversiones estimadas en R$95.900 millones durante el periodo 2027-2036 corresponden a la expansión proyectada de la micro y minigeneración distribuida, y no constituyen compromisos de inversión ya formalizados.
La EPE señala que la evolución de este segmento dependerá también de las condiciones regulatorias, las modalidades tarifarias y los mecanismos que permitan valorar los servicios que prestan los recursos distribuidos al sistema eléctrico.
La eficiencia energética y los recursos distribuidos aportarían 276 TWh
El PDE 2036 estima que la contribución conjunta de la eficiencia energética y los recursos energéticos distribuidos equivaldrá a 276 TWh en 2036.
Esta cifra considera tres componentes: el ahorro de electricidad derivado de medidas de eficiencia, la autoproducción que no se inyecta a la red y la micro y minigeneración distribuida.
Por tanto, no representa únicamente electricidad generada por instalaciones renovables, sino también consumo que podría evitarse mediante mejoras de eficiencia energética.
En este ámbito, la EPE calcula que las medidas de eficiencia permitirán evitar una demanda de 53 TWh de electricidad en 2036.
El estudio prevé una mejora del 6% en el índice de eficiencia energética ODEX Brasil entre 2026 y 2036, con avances del 8% en transporte y del 7% en el sector residencial.
Por otra parte, la autoproducción eléctrica no inyectada a la red podría crecer aproximadamente un 2% anual y alcanzar 101,1 TWh en 2036. Según el organismo, este segmento representa actualmente alrededor del 12% del consumo eléctrico brasileño.
El documento también identifica a los centros de datos como una fuente de crecimiento de la demanda eléctrica del sector comercial y de servicios, aunque considera que las mejoras tecnológicas y en climatización podrían moderar parte de ese incremento.
Brasil analiza el almacenamiento en baterías y prevé 4 GW de respuesta de la demanda
El cuaderno dedica un apartado al almacenamiento mediante baterías instaladas detrás del contador, es decir, sistemas utilizados directamente por consumidores para gestionar su suministro eléctrico.
La EPE analizó la viabilidad económica de estas instalaciones en tres aplicaciones y concluyó que su atractivo económico todavía se concentra en determinados segmentos del mercado.
Entre ellos, identificó un mayor potencial en la gestión del consumo de usuarios pertenecientes al Grupo A4 Verde, una categoría tarifaria aplicable a determinados consumidores conectados en media tensión.
En paralelo, el estudio prevé una expansión de los mecanismos de respuesta de la demanda, que permiten a los consumidores modificar su consumo eléctrico en función de señales de precio o incentivos económicos.
Para los mecanismos basados en incentivos, la EPE proyecta una contribución efectiva de 4 GW en 2036, frente a los 344 MW contratados en el tercer mecanismo competitivo del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS), celebrado en julio de 2026.
Esta previsión equivale a aproximadamente once veces el volumen contratado en aquel procedimiento.
La integración de recursos distribuidos plantea desafíos para las redes eléctricas
La expansión de la generación fotovoltaica distribuida también modificará los patrones de consumo y operación del sistema eléctrico brasileño.
La EPE señala que el crecimiento de estas instalaciones intensificará el fenómeno conocido como «curva del pato», caracterizado por una reducción de la demanda neta durante las horas de mayor producción solar y cambios en las necesidades de generación en otros periodos del día.
Para gestionar estos efectos, el informe identifica oportunidades en la agregación de recursos distribuidos mediante microrredes y centrales eléctricas virtuales, junto con la digitalización de las redes de distribución.
También considera que la apertura del mercado libre a consumidores de baja tensión, la evolución de las tarifas y la remuneración de los servicios prestados por los recursos distribuidos podrían favorecer nuevos modelos de negocio.
Sin embargo, la EPE advierte que varios de estos mecanismos continúan en desarrollo, por lo que constituyen factores de incertidumbre para las proyecciones del periodo.
El PDE 2036 tiene carácter indicativo y sus previsiones sirven como referencia para las decisiones de planificación energética e inversión, sin establecer obligaciones de ejecución para los proyectos contemplados.
El periodo de consulta pública del plan permanecerá abierto hasta el 6 de noviembre de 2026, plazo durante el cual los interesados podrán presentar sus aportaciones a los estudios publicados por el MME y la EPE.





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